Corazón en la meta

Capítulo 18: Solo piénsalo

Eliza

Sonrío mientras me muevo por la cocina, sí, pude haber pedido comida al hotel como mamá sugirió o pudimos ir al restaurante de este, pero hay cosas que quiero que hagamos en familia, no vivimos una vida normal, no mientras tenga este trabajo, pero haré que el trabajo no afecte a la familia, que los gemelos se sientan cómodos y que sean felices disfrutando de todo eso que tienen los demás niños, un hogar aunque su hogar tenga que moverse de país en país durante la temporada.

—Sonríes demasiado —comenta mi madre y no la miro —y si no odiaras tanto al padre de tus hijos pensaría que es porque este viene hoy a cenar —me tenso y la miro, ella alza una ceja mirando mis ojos y sé que lo sabe, siempre lo sabe.

—Sonrío porque hablé con mi hermana —no miento, pero tampoco soy sincera del todo —y la vi feliz mamá —ella sonríe ampliamente —su rostro ya no estaba pálido y su semblante era diferente, me encantó ver el brillo en sus ojos y está segura de que muy pronto podrá salir de ese hospital.

—Lucas fue a verla y me dijo lo mismo —frunzo el ceño.

—¿Fue a verla? —ladeo el rostro confundida.

—Va todas las semanas Eliza —sigo mirando los ojos de mi madre incrédula a lo que escucho —esté en el país que esté siempre saca tiempo y visita a tu hermana, y Beca es más feliz ese día —abro y cierro la boca.

—Velmont se toma muchas molestias —murmuro pensativa.

—Eliza solo se preocupa —ella sonríe inocente —gracias a él Beca puede tener un futuro —se acerca a lo que hacía —te ayudaré a terminar la comida o llegará Kilian y nada estará listo —ella se mueve buscando lo necesario y yo solo me quedo pensando, pero es ridículo, mis pensamientos son ridículos porque mi hermana apenas tiene 19 años y Lucas es…es guapo, elegante y atractivo, pero es mucho mayor que ella. Mi madre dice mi nombre y solo niego eliminando mis pensamientos.

—Has estado demasiado pensativa —escucho la voz de Kilian detrás de mí cuando se acerca con unos platos y sigo fregando —la cena ha estado muy buena —sonríe comenzando a secar lo que ya he fregado.

—A los gemelos les gusto verte aquí.

—¿En serio? ¿Te diste cuenta cuando me llamaron fracasado o cuando elogiaron a Julián para darme celos? —ambos reímos y miro sus ojos.

—Exacto Kilian, intentan darte celos —él da un paso hacia mí.

—Y el problema es que soy muy celoso —murmura observando atento mis ojos —me gusta esto Eliza —da otro paso más —estar así, cenar juntos, pero no quiero que sea solo los domingos, quiero hacer lo que te dije, no bromeaba, quiero dejar la Fórmula 1, tener una casa, un perro, mis hijos y —se calla y me tenso cuando una de sus manos toma un mechón de mi cabello —y me gustaría tenerte a ti —la sinceridad en sus palabras me deja sin habla y es bastante directo, Kilian se inclina un poco, pero mi mente recuerda, recuerda las veces que me ha humillado, las palabras hirientes, recuerda al lobo solitario que me manda a callar por la radio y doy un paso atrás impidiendo su beso, él suspira y entonces hablo.

—Me gustó que fuéramos un equipo hoy Kilian y espero que lo sigamos siendo —mira mis ojos.

—Entiendo —asiento ante lo que ha dicho.

—Los gemelos querrán que le lea un cuento, ¿quieres estar con ellos? —él sonríe un poco.

—Puedo quedarme a dormir... en el sofá —sonrío y asiento haciendo que su sonrisa se amplíe aunque no parece estar tan feliz.

Salgo de mi habitación con una manta y una almohada solo para encontrar a Kilian sentado en el sofá y me es imposible no sonreír, pero rápido elimino esa sonrisa y mis pensamientos cuando me acerco.

—No es tan cómodo, pero podrás mañana desayunar con los gemelos —él sonríe cuando dejo todo a su lado y mira mis ojos.

—Sé que todo este tiempo, desde que supe que trabajaríamos juntos, me he comportado como un idiota Eliza —admite con la culpa en su mirada —aun sabiendo que teníamos dos hijos en común y sé que eso no debería perdonarse, pero —se pone de pie —la mayoría de mis estupideces han sido por celos, celos Eliza y eso solo significa que aún siento algo por ti.

—Kilian

—Y sé que aún sientes algo —no me deja hablar y se acerca —quedó claro con el beso que nos dimos.

—Yo

—Solo piénsalo —pide rápido mirando fijo a mis ojos y mi corazón ya late desbocado como en cada carrera —no te estoy haciendo preguntas, solo quería que lo supieras, piénsalo Eliza, aún quedan muchas fechas —sonríe y es obvio de que tiene alguna esperanza.

—Kilian —respiro hondo y rápido mi cerebro trabaja para cambiar de tema —lo que dije sobre el hecho de que esa carrera, esa en donde quedaste en coma no fue un accidente —suspira —tengo razones para pensar así, para pensar que alguien manipuló tu auto de forma intencional —añado preocupada y él toma asiento, haber conocido todos los datos de esa carrera ha hecho que me haga demasiadas preguntas y Kilian pasa las manos por su rostro.

—Solo alguien del equipo podría haber hecho eso Eliza —asiento aunque no me mira.

—Exacto y eso es lo peor de todo —Kilian niega.

—Lo peor es que el equipo de ahora es prácticamente el mismo del pasado —levanta la mirada hacia mí —así que si alguien quería hacerme daño en el pasado, es muy probable que siga en el equipo —acaba diciendo y me estremezco pensando en eso, a partir de hoy la temporada ya no es solo para ganar puntos, también será una guerra en donde intentemos por todos los medios encontrar al culpable de su accidente e imagino que no será nada fácil.




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