Crown, Love And A Cup Of Coffee.

65. En el fondo

Al día siguiente, la noticia de la pedida de mano había recorrido toda Dinamarca y ya comenzaba a ocupar titulares internacionales.

La prensa se encontraba reunida en el Palacio de Holstein, donde entrevistaría por primera vez a Nikolais y Ángela como la nueva pareja comprometida.

Ambos estaban sentados en un elegante sofá frente a varias cámaras.

Nikolais tomó primero la palabra.
—Yo responderé la mayoría de las preguntas. Como ya les informamos anteriormente, Ángela sufrió un atentado que le provocó una pérdida temporal de memoria. Hasta ahora se ha recuperado aproximadamente en un veinticinco por ciento, pero todavía necesita tiempo para recordar acontecimientos específicos.

Hizo una pequeña pausa antes de añadir:
—Respecto al accidente... conocerán toda la historia cuando salga su biografía.

Luego giró la cabeza hacia Ángela y, esta vez en español, dijo con una sonrisa:
—Tendrás una biografía cuando te cases conmigo.
Ángela lo miró sorprendida.

¿Una biografía?
Jamás imaginó que alguien pudiera interesarse por su vida simplemente por convertirse en la esposa de un príncipe.

—¿Qué dices, Nikolais? —preguntó en voz baja, sin ocultar su desconcierto.

Uno de los periodistas levantó la mano.
—¿Qué es lo que recuerda actualmente?

—Pregunta qué recuerdas. Responde en español, no importa —le explicó Nikolais.

Ella asintió.
—Pues... recuerdo algunos nombres.
Miró a Nikolais.
—También algunos olores... pero la verdad no es mucho.

Nikolais volvió a dirigirse a los periodistas.
—Ella respondió... aunque realmente no dijo mucho.
Las cámaras estallaron en pequeñas risas.
Él negó con la cabeza divertido mientras la observaba.

Ángela volvió a hablar.
—Una pregunta... ¿un déjà vu es un recuerdo?
Nikolais sonrió.

—No exactamente. Solo es un déjà vu. Nadie puede explicarlo con absoluta certeza... aunque los científicos siempre tienen alguna teoría bajo la manga.

Ella sonrió con curiosidad.
Otro periodista intervino.
—¿Cómo se conocieron?

—En un restaurante...
Nikolais hizo memoria.
—Bueno... en realidad fui a buscarla al restaurante cuando ella salió corriendo de mí.

Los periodistas levantaron varias manos al mismo tiempo.
Él sonrió.
—Sí... ella huyó de mí.
Miró nuevamente a Ángela.

—¿Recuerdas dónde nos conocimos?
Ella negó suavemente.
—No... todavía no.

Se señaló la cabeza con una sonrisa apenada.
Nikolais volvió a hablar en español.
—Fue en la hacienda del señor Nelson. Una finca de frutas y verduras con una casa de campo preciosa donde pasé mis primeros días en República Dominicana... y donde el destino decidió que nos encontráramos.

Después volvió a mirar a los periodistas.
—Alguien tendrá que traducir eso cuando publiquen la entrevista.
Uno de ellos levantó la mano.
—Yo hablo español.

—Perfecto. Entonces háganme las preguntas en español para que ella pueda entenderlas.
La siguiente periodista sonrió.

—¿Cómo comenzó su relación?
Nikolais soltó una pequeña risa.
—Ella era... bastante difícil.

Ángela lo miró de inmediato.
Él levantó ambas manos.
—Pero solo al principio.
Las cámaras volvieron a reír.

—Con el tiempo logré que confiara en mí. Primero fuimos amigos... y después le pedí que fuera mi novia.

Otra periodista aprovechó el momento.
—En esa época usted salía con la empresaria Francesca Volkok. ¿Ella era su novia?

Ángela volvió lentamente la cabeza hacia Nikolais.
Aquello sí no lo recordaba.
¿Había tenido novia cuando la conoció?
Sintió una ligera presión en el pecho.
No podía creer que, sin saberlo, hubiera podido convertirse en la causa de una separación.

Nikolais notó inmediatamente la expresión de Ángela y respondió con calma.
—Sí. Habíamos comenzado a salir aproximadamente una semana antes de que conociera a Ángela.
Guardó unos segundos de silencio.
—Pero no era una relación seria, es como si el destino me dijera vas a conocer a tu futura esposa. Pero al parecer conocí a la que no era en ese momento, no existían planes de matrimonio ni un amor profundo. Simplemente estábamos conociéndonos.

Miró nuevamente a Ángela.
—Y quiero dejar algo muy claro...
La señaló suavemente.
—Ella jamás tuvo la culpa de que esa relación terminara.
La periodista insistió.
—Pero Francesca me pidió que eligiera.

Nikolais recordó aquellas palabras.
—Sí... eso fue lo que me dijo.

—Entonces, indirectamente, sí fue por Ángela.
Él negó con firmeza.
—No.

Respiró profundamente.
—La realidad fue otra.
Sonrió con cierta vergüenza.
—Yo conocí a Ángela por casualidad y, para ser sincero, intenté coquetear con ella.

Miró a la joven.
—Ella me rechazó todas las veces.
Las cámaras rieron nuevamente.
—Francesca notó lo que estaba ocurriendo y decidió terminar conmigo. Ángela ni siquiera me prestaba atención. De hecho, me evitaba constantemente.

Ángela bajó ligeramente la mirada.
Sin saber por qué...
Aquellas palabras le produjeron una extraña calidez.
—No fue nada fácil conquistarla. Entre nosotros hubo muchos malentendidos y muchas personas que intentaron separarnos.

—¿Qué tipo de engaños? —preguntó la periodista.
Nikolais suspiró.
—¿Nadie más tiene preguntas? Parece que solo ella quiere entrevistarme.

Esta vez habló en danés.
Las risas volvieron a llenar el salón.
Otro periodista cambió de tema.

—¿Ya tienen fecha para la boda?
—Todavía debemos decidirla. Apenas ayer le pedí matrimonio.
Sonrió.
—Cuando llegue el momento, lo anunciaremos oficialmente.
Otra mano se levantó.
—¿Dónde será la ceremonia?
Nikolais respondió sin dudar.
—Aquí.
Miró alrededor del palacio.
—Será en este mismo lugar. Queremos una boda con tradición real... algo especial para nosotros y también para nuestro país.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.