Cruel tempestad

Capítulo 2ºTravesia.

Por fin a llegado el día del gran viaje por el mediterráneo, desde Palermo hasta Ibiza, serán más de ochos días surcando el mar...

Damián y su esposa, ya se encuentran en el majestuoso yate, amarrado en el puerto.

El puerto de Palermo se encuentra en el oeste de Sicilia, en la costa norte, a pocos minutos a pie de los principales lugares de interés de la ciudad. A lo largo del mar Mediterráneo, Palermo es la ciudad principal y la ciudad más grande de Sicilia.

David, llega junto a su esposa Amanda con dos maletas ...

—¡Hola David, Amanda! Ya está todo listo. ¡Subid! Adelante—dice Damián.

—¡Hola, Damián, muy buenas Melissa! Tienes un yate espectacular.

—¡Hola David, bienvenidos! estáis en vuestra casa—contesta Melissa.

—¡Si este es, mi gran amor, David! ¿Verdad que es, impresionante?

—¡Ciertamente, y es enorme! —contesta David.

—¡Vamos, te acompaño a tu suite! Así te la enseño —dice Melissa, mirando fijamente a Amanda.

—Claro,te sigo —contesta Amanda

Melissa tiene veintinueve años es delgada de pelo rubio rizado, ojos marrones color tierra, de figura esbelta, muy presumida, bromista, cariñosa, muy atenta y detallista. Hace unos años maneja una boutique de su propiedad, en una zona privilegiada de Palermo.

David y Melissa se quedan asombrados del tamaño y lujo que tiene el yate, no le falta ningún detalle, en lo que puede ser una casa flotante, es inmenso...

Todas las estancias son enormes, desde el gran salón a todas las suites, pasando por la cocina con todos los electrodomésticos modernos de última generación.

—¡Vamos, navegamos rumbo al mediterráneo! Melissa prepara unas copas.

Melissa, se dirige a un mueble bar, situado en el salón, ahí prepara unos cócteles para los cuatro.

Damián pone el piloto automático, y el yate se adentra hacia el interior del mar.

El piloto automático permite mantener el barco a un rumbo prefijado y el ángulo de viento determinado. Con un estado de la mar más o menos tranquila, el piloto automático funciona muy bien, y los algoritmos que lleva programados pueden ser muy sofisticados, llegando a analizar los cabeceos del barco debido a las olas, así Damián, se puede tomar esa copa con sus invitados tranquilamente.

Los sofás en el salón son amplios y cómodos, y ambas parejas se sientan a hablar un poco de sus vidas.

Ambos, de lo que han hecho de sus vidas, de sus proyectos, y de los recuerdos cuando eran dos niños.

Ambas chicas también tienen su conversación, sobre sus trabajos, su infancia, sus hobbies.

Amanda, es alta, con una larga melena negra, de pelo liso, y unos impresionantes ojos azules, una nariz bien perfilada, piel blanca.

con una silueta de caderas exuberantes, y unos exaltados pechos.

Es una chica, viajera, romántica, soñadora, sensible, y muy bromista.

Tiene veintiocho años y es profesora de primaria.

Conoció, al que hoy es su marido en un viaje a Francia, en la capital Paris, la ciudad del amor, y eso fue lo que surgió entre ambos en aquella bonita primavera. Un lugar alejado de Palermo de donde ambos son, pero el destino caprichoso, quiso que se conocerían en la capital parisina.

Después de tener dos años de relación han querido formalizar su amor casándose y dándose el " Si, quiero "para toda la vida.

Esta oscureciendo, todo a su alrededor es agua, un mar tranquilo, donde parece que están flotando, una pequeña brisa, y una luna que se refleja en el mar...

La velada y el encuentro de los amigos ha sido especial, hacía mucho tiempo que no estaban tanto tiempo juntos, Melissa y Amanda están preparando unos canapés para cenar.

En la terraza de la proa tienen preparada la mesa con aperitivos y lo que promete ser una buena velada especial, a la luz de la luna.

Se sientan los cuatro a la mesa, Amanda esta preciosa, con un vestido violeta, de seda con unos finos tirantes, marcando muy bien su cuerpo femenino, y se ha recogido un elegante moño. Melissa también se ha vestido para la ocasión con un espectacular vestido blanco ajustado, con la espalda descubierta y se ha recogido el pelo a un lado, con una diadema preciosa engarzada a un lado, con una flor de esmeraldas.

Los dos chicos también se han puesto elegantes para la ocasión,

Damián con una camisa blanca, y unos pantalones negros, David es mas de estilo, camiseta y pantalones vaqueros, más informal.

Juntos brindan por ese encuentro y por la feliz pareja recién casada,

Todo está siendo maravilloso, pero Damián observa detenidamente a Amanda, le atrapan esos ojos azules, ese cuerpo tan bien marcado, esas caderas y esos exuberantes pechos. En su mente y en sus pensamientos se está introduciendo esa mujer, no piensa en otra cosa, ni tan siquiera le llegan las palabras del resto de los acompañantes, oye el murmullo de las conversaciones, como si de interferencias se tratara, mira los labios de Amanda y mueve los suyos, pensando que ella le está pidiendo algo, se está creando un mundo de obsesión, en su mente, y eso le está perturbando mucho, pero al mismo tiempo le gusta sentirlo...

 




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