Hana y Jihoon se alejaron del bullicio del café hacia la tranquilidad de las calles iluminadas por la luna. Aunque habían lanzado sus verdades al mundo, en el aire flotaba una sensación de incertidumbre, un eco de las palabras que todavía resonaban en sus mentes. Las observaciones y las críticas de Dae-Sung y el grupo de reporteros parecían seguir acechándolos.
Mientras caminaban, las nubes comenzaron a acumularse, y un viento fresco sopló a su alrededor. Hana miró al cielo, sintiendo que el universo reflejaba su propia inquietud. “¿Por qué no puedo dejar de pensar en lo que dijo ese periodista?” preguntó, sintiendo que cada palabra resonaba con más fuerza en su mente. “La idea de que nuestra historia puede ser solo un espectáculo.”
“No dejes que eso te afecte. Lo que hemos construido es nuestro, no de ellos,” respondió Jihoon, la firmeza en su voz reforzando su conexión. “Lo que contamos es auténtico. Nuestra música es real, y eso es lo que debemos mostrar.”
Las palabras de Jihoon comenzaron a resonar en su interior, pero había una sombra de duda que seguía acechando. “A veces, siento que todos tienen una expectativa de nosotros, y es abrumador. No sé cuánto resistiré si la presión continúa aumentando,” admitió Hana, sintiendo el peso que comenzaba a desbordarse.
“Vamos a enfrentar esto juntos,” dijo Jihoon con determinación. “Sabemos cómo apoyarnos, y eso es lo que importa. Ya hemos vivido tanto y hemos superado situaciones difíciles. Así que seguimos adelante, tomando cada desafío como una oportunidad.”
Mientras continuaban caminando, el cielo se oscureció aún más, y un trueno retumbó a lo lejos, insinuando que la tormenta que se avecinaba llegaría pronto. Hana miró a Jihoon, y comenzó a sentir ansias que acumulaban en su pecho. La atmósfera se volvió melancólica, llena de expectativas y posibles revelaciones.
Al llegar a su apartamento, la tensión acumulada comenzó a dibujar otro canal de reflexión. Se sentaron juntos en el sofá, el aire estaba impregnado de una mezcla de emoción y ansiedad. Hana había evitado estos desencuentros desde el encuentro en el café, pero sabía que debía afrontar la realidad. Se miraron, y la conexión que una vez había sido su refugio comenzó a florecer en el ambiente nuevamente.
“Hana, quiero que sepas que no hay nada que desee más que vernos salir adelante. No solo en la música, sino en lo que realmente somos — como pareja,” confió Jihoon, yo veo el deseo reflejándose en sus ojos.
“Lo sé. Pero hay profundas cicatrices que aún llevamos, cosas que debemos enfrentar,” contestó Hana, sintiendo cómo el miedo escalaba por su cuerpo.
Mientras la lluvia comenzaba a caer, el sonido del agua golpeando contra la ventana llenó el silencio. Era un canto, un eco de sus emociones desbordadas. “La lluvia puede ser liberadora,” dijo Jihoon, mirando hacia afuera. “Tal vez representa la limpieza de lo viejo para dar paso a lo nuevo.”
“Tienes razón,” dijo ella, sintiendo que su corazón comenzaba a abrirse al pensamiento. “Quizás debemos permitir que nuestras sombras sean lavadas por esta tormenta. Enfrentar las verdades que hemos mantenido ocultas.”
“Así es; todas las verdades son importantes. Te lo prometo, siempre estaré aquí para ti,” dijo Jihoon, su tono suave y apoyador.
En ese momento, Hana comprendió que había algo más profundo en su amor que simplemente enfrentar las dudas externas. Era un deseo de curarse el uno al otro y de construir un futuro que significara el comienzo de algo significativo.
Pero antes de poder articular sus pensamientos, un repentino golpe en la puerta sacudió el ambiente. Ambas miradas se cruzaron, el desconcierto reviviendo en sus rostros.
“¿Quién será?” preguntó Hana mientras se levantaba, sintiendo una ola de curiosidad y aprensión.
Al abrir la puerta, su corazón dio un vuelco. Era un rostro que no esperaban ver: Dae-Sung estaba de pie allí, empapado y con una expresión feroz en su rostro. “Necesito hablar con ustedes, ahora,” dijo en tono grave.
Hana y Jihoon se miraron, sorprendidos. “¿Dae-Sung? ¿Qué sucedió?” preguntó Jihoon, apenas teniendo tiempo de procesarlo.
“Fue el artículo que publicaron. Las cosas que están diciendo son dañinas y casi me afectan a mí también. Necesitamos aclarar algo,” explicó, su voz temblaba con el peso de la urgencia.
“¿Aclarar qué?” interrogó Hana, sintiendo que el ambiente se tornaba más tenso con cada palabra.
“Sobre el pasado. Y sobre lo que en realidad hay entre ustedes. Necesitan un plan, o esto solo se intensificará. Hay cuestiones que no hemos resuelto y que podrían desestabilizarlo todo,” Dae-Sung se apretó los puños, su mirada intensa dirigiéndose a Hana y Jihoon.
“¿Qué quieres decir?” inquirió Jihoon, sus ojos entrecerrados en busca de respuestas.
“Lo que todos dicen tiene raíces en la verdad. Pero no saben todo lo que realmente pasó. La gente necesita comprender que no solo hay música. Son sus vidas individuales y lo que han enfrentado. Hay vínculos que mantienen las cosas unidas y que apenas hemos tocado,” Dae-Sung prosiguió.
A medida que las palabras de Dae-Sung se desenvolvían, Hana se sintió atrapada entre recuerdos antiguos y la revelación de nuevas verdades. La tormenta afuera parecía un reflejo de la turbulencia interna que estaban viviendo.
“Dame una oportunidad de hablar sobre esto. Necesitamos encontrar un medio para enfrentar la mirada pública, para no salir lastimados en el proceso. No podemos permitir que el pasado nos defina.” Dae-Sung respiró hondo, su mirada intensa fijada en Hana y Jihoon.
Mientras la lluvia caía con fuerza, Hana sintió que su mundo se desmoronaba nuevamente. Cada revelación que se asomaba traía consigo la posibilidad de una nueva verdad, pero también tenía el potencial de desestabilizarlos. Pero había algo rescatador en la vulnerabilidad de cada uno, y una voz interna le dijo que debía construir el futuro de manera consciente.
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Editado: 14.01.2026