Cuando el marcador miente

3

—Vamos Hazel, no te puedes quedar todos los días en casa —dice Sachi, intentándome animar para ir a una quedada por la tarde.

—Técnicamente ahora no estoy en casa —le respondo mientras trato de refrescar mi cara con un poco de agua.

Estamos en los baños de la universidad. Ha pasado un fin de semana desde que enfrente a Ian, pero el video en redes sigue siendo viral y los murmullos cada vez que me ven pasar, siguen sin ser nada disimulados.

—Se que andas en tu etapa de negación por lo de Ian, pero necesitas seguir tu vida —insiste.

—Es que no es eso —respondo, dando marcha hacia nuestro salón—. Era mi amigo.

—Era tu novio —corrige.

—De ambas formas pudo habérmelo dicho, si es que esto no estaba funcionando era mejor terminarlo.

Agradezco que en estos momentos no haya afluencia estudiantil por los pasillos, porque estoy segura de que darían lo que fuera por completar el chisme.

—Me vas a odiar por lo que te voy a decir —interfiere antes de que tome el pomillo de la puerta—, pero creo que ni él tuvo el coraje para enfrentarte, ni tú, para decirle que lo preferías como amigo.

En el fondo, una parte mía, sabe que era verdad.

—Aun así, no lo justifico —continua ante mi silencio—. Una cosa es intentar que funcione y la otra sacar los pies del plato.

Mi amiga tenía razón. Las cosas no habían funcionado porque ambos girábamos en diferentes sintonías. Pero lo que realmente dolía era recordar que antes de haber intentado que nuestra relación funcione, él había sido mi amigo durante años, y ahora… ni siquiera sabía si ese amigo seguía existiendo.

Era extraño.

Pero también estaba claro, simplemente, con los sentimientos no se puede jugar.

Se me había ido la mente otra vez.

Me quedé plantada en medo del umbral, mirando sin ver, con esa sensación incomoda latiéndome en el pecho. Ni quiera había notado cuando el pasillo había empezado a llenarse.

—¿Ya me vas a dejar pasar?

Parpadeé.

Alcé la mirada y me encontré con un chico alto de pelo oscuro, con la impaciencia escrita en la cara. Me estaba mirando como si yo fuera un obstáculo más que una persona.

Fruncí el ceño.

—Podrías decir “permiso”.

—Podrías no bloquear la puerta —respondió, cortante.

Que tipo para más desagradable.

Me hice a un lado con un resoplido. Ni siquiera agradeció. Claro que no.

—Archie, espera —la voz de Sachi me hizo girar—. ¿De verdad no vas a ir con nosotros?

Así que “Archie”.

El chico se detuvo apenas, girando lo suficiente para responder sin perder del todo el paso.

—Tengo entrenamiento.

Su tono no dejaba espacio para discusión.

—Vamos bro, es solo un rato —insistió el novio de Sachi.

—No.

Cortante. Final.

Sachi suspiro, frustrada, y entonces sus ojos marrones cayeron sobre mí.

Error.

—Tú sí vienes —dijo, acercándose con esa sonrisa que tanto conocía—. Ya hablamos de que te hace falta distraerte.

Negue casi de inmediato.

—No puedo.

—¿Por qué no?

Pensé en cualquier excusa. Cualquiera. La más rápida.

—Tengo entrenamiento.

Copie lo que había dicho el tal Archie, pero era una total mentira, no había entrenado desde la semana pasada.

Sachi entrecerró los ojos, claramente dudando.

—¿Desde cuando entrenas a esta hora?

—Desde hoy —respondí, tomando mi bolso antes de que pudiera seguir interrogándome—. Hablamos luego, ¿sí?

No esperé respuesta.

Salí casi huyendo.

Y, sin siquiera pensarlo bien, terminé siguiendo el mismo camino que Archie.

Otro grabe error.

El sonido de las pelotas siendo golpeadas por las raquetas se escuchaban incluso antes de llegar.

Perfecto, así podría escabullirme sin que nadie lo notase.

O eso creía.

Apenas crucé la reja, me detuve en seco.

Todo el equipo universitario estaba ahí.

Genial, que podría estar peor.

—¿No leíste el correo?

Giré la cabeza.

Archie.

Estaba apoyado contra la cerca, como si hubiera sabido que yo iba a aparecer.

—¿Correo? —pregunté, todavía desubicada.

—Creo que te has perdido un par de cosas —respondió, señalando con la barbilla hacia la cancha—. Torneo la próxima semana.

Claro.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.