Cuando las luces se apaguen (terminado)

CAPÍTULO SEIS – DAILA

 

CAPÍTULO SEIS – DAILA

“Bad Decisions”

 

Papá se fue esta mañana. Pensaba que quedarse unos días más le implicaría tener que pagar las consecuencias en el trabajo, sabía a qué se refería. Mientras que por otro lado, Min ho se quedó en casa esa noche cuando me buscó.

Min ho, bonito nombre. Aunque no me fío de él, tal vez será como Axel y… no, no quiero volver a pasar por lo mismo. Fue un día fuerte ese día, tuve que pasar por miradas todavía burlonas al salir.

Me convencí que tenía que ir a la universidad por mi bien, no podía perder clase simplemente porque esté mal de la cabeza. Ok, esto sería un insulto a la psicología.

Decidí no ponerme maquillaje y preferí unos lentes oscuros, no quería que me reconocieran, tenía miedo y lidiar con algo llamado Bullying… no, ni lo pienses.

Salí del cuarto y lo ví todavía en el sofá, con la boca semi abierta. Decidí dar pequeños pasos para no despertarlo.

No me importa, Daila. Yo estaré contigo.

Sonreí con sólo pensarlo, es una tontería. No, no pienses en otras cosas, es mejor mantener la distancia sino esto va terminar mal.

Cuando me doy cuenta que estoy frente a su vista y posiblemente como los doramas, me vea, me asusto. Siento que no es real la manera en que los actores abren sus ojos y jalan a la protagonista a su cuerpo. Ay, debería dejar de ver puro romance. Me levanto del suelo y trato de caminar lo más rápido para que no piense que lo acoso, agarro un libro de la mesa. Lo oigo.

—¿Qué hora es? —murmura detrás de mí

—Hora de que me vaya a la universidad, nos vemos luego. Silvia me espera afuera —miento, recién me acuerdo de ella, demonios dónde está cuando la necesito.

—Me dijo que yo te llevara pero como te demoras en alistarte, me quedé dormido. Esperame, voy a echarme agua a la cara

—Está bien —trago saliva, es mejor que no lo piense.

Ojeo las hojas, es el libro que estoy leyendo donde la protagonista sufre un accidente y pierde la memoria, cuando despierta encuentra a un hombre que se hace pasar por su esposo y padre de sus hijos.

—Ya estoy, vamos

—Bien —dejo el libro en la mochila y salgo deprisa.

 

☆♡☆♡☆♡

 

¿Alguien me dijo que Minho estaba en mi misma carrera o soy yo quien no escuchó?

No puedo dejar de pensar en las miradas que dan a mi alrededor, es el colmo que el profesor se quede sin tema que decir que sólo decir su experiencia trabajando contabilidad y profesor a la vez.

Sí, contabilidad es mi carrera… y la de Min ho también.

—Atiende la clase —murmura él, chocando el codo conmigo. Saco un gruñido muy bajito para que no me escuche el tutor, —Shh…

—No puedo concentrarme, lo siento. Mi cabeza es un lío

—Daila… bajito que está hablando su experiencia y me interesa mucho

—Si como no, me voy

—Me la haces difícil, sólo quédate aquí, conmigo.

—Dije que no —me levanto del asiento, haciendo que los otros se volteen y se burlen de mí, —Voy al baño

—Vuelva pronto —dice el profesor, descansando en su escritorio, asiento con la cabeza y camino hacia la puerta.

Al salir me volteo y observo a Min ho está observándome, se ve tan lindo… no, nada de enamorarse y tenerle cariño a un desconocido coreano.

Camino hacia la puerta del baño y me encuentro con Jake. No quiero hablarle, después de todo, él no me ayudó. Paso de largo, tratando de esquivarlo pero me agarra del brazo.

—Conversemos. No quise ir a tu salón porque no quería interrumpir. Disculpas por Celia, no merecías eso. Yo estoy a favor de ti, no lo dudes

Si fuera tan ilusa, le hubiera creído pero no ayudó en nada ese día. Sólo se quedó callado viendo cómo me daban por perdida. ¿Acaso piensan que soy una persona sin sentimientos, que le puede pisar y no dirá nada? Muy equivocados.

—No hiciste nada ese día, no te creo

—Disculpa, no sabía qué hacer. En serio. Y no vengo aquí porque me obligaron, nada de apuestas. Vengo porque me puse a pensar, no sé, ¿querías hablarme? ¿Pensabas que yo era ese Jake?

—No, digo, sí sé quién es él y para hacerte recordar, no eres el único Jake en esta vida

—Pero sí de tu entorno —se acercó, —Daila, dime algo y lo cumpliré, no quiero que me veas como el malo de la historia. Si esto fuera una historia, no me gustaría quedar como el que te hace daño, todo menos eso

—¿Serías un capullo?

—Si la damisela Daila Martinez quiera, claro —sonríe, —Tampoco quiero ser la causa de una pelea de mujeres. Así que te lo diré, Celia no es mi novia. Sólo es mi amiga y… bueno, nunca la había visto atacar a alguien a quien no hizo nada.

—Sí, ella era así conmigo. Pero no quiero decir nada de ella, no quiero que se malinterprete.




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