Cuando Te EncontrÉ

Capítulo 20: Valparaíso

El martes llegó demasiado rápido.

Tan rápido que cuando desperté esa mañana sentí una extraña sensación en el pecho.

Sabía exactamente qué estaba pasando.

Joaquín viajaba ese día.

Intenté concentrarme en la facultad.

En los apuntes.

En la tesis.

En cualquier cosa.

Pero cada vez que miraba el reloj me preguntaba dónde estaría.

Si ya habría embarcado.

Si estaría nervioso.

Si estaría tan asustado como había confesado aquella tarde en el Green Hills.

Alrededor de las tres de la tarde llegó el primer mensaje.

📱

Llegué.

Sonreí inmediatamente.

Como una tonta.

📱

¿Y?

📱

¿Y qué?

📱

¿Cómo es?

La respuesta tardó unos minutos.

Y después llegaron tres fotos.

La primera mostraba el puerto.

La segunda los cerros llenos de casas de colores.

Y la tercera...

el océano.

Inmenso.

Brillante.

Hermoso.

📱

Es increíble.

Me quedé observando las imágenes durante varios segundos.

Y por primera vez entendí por qué había aceptado la propuesta.

Aquello parecía otro mundo.

Los primeros días fueron extraños.

Para ambos.

Él intentaba adaptarse a una nueva ciudad.

Yo intentaba adaptarme a que ya no estaba cerca.

Sin embargo...

los mensajes nunca dejaron de llegar.

📱

Buen día, linda.

📱

¿Cómo salió el parcial?

📱

¿Ya comiste?

📱

¿Tobbi sigue rompiendo cosas?

Y poco a poco encontramos una nueva rutina.

Distinta.

Pero nuestra.

Una noche me llamó por videollamada.

Cuando atendí apareció despeinado.

Con cara de cansancio.

Y detrás suyo se veía el puerto iluminado.

—Te ves horrible.

dije.

—Gracias.

—Para eso están los amigos.

Él soltó una carcajada.

Y por un momento sentí que nada había cambiado.

Como si siguiera sentado frente a mí en el Green Hills.

Como si Chile estuviera a la vuelta de la esquina.

Pasaron algunas semanas.

Y una tarde recibí una foto inesperada.

Era una oficina.

Varios escritorios.

Y un grupo de personas sonriendo a cámara.

📱

Mis compañeros.

Comencé a observar la imagen.

Hasta que una persona llamó mi atención.

Una chica pelirroja.

Sonrisa enorme.

Y demasiado cerca de Joaquín para mi gusto.

📱

¿Quién es la colorada?

La respuesta llegó enseguida.

📱

Jajajajaja.

📱

Paula.

Trabaja conmigo.

📱

Ajá.

📱

¿Qué significa ese "ajá"?

📱

Nada.

📱

Mentira.

Me reí sola.

Porque no tenía ningún derecho a preguntar.

Y mucho menos a sentirme incómoda.

Pero aun así...

algo me molestaba.

Y no entendía por qué.

Aquella noche, mientras intentaba estudiar, mi celular volvió a vibrar.

📱

Paula dice que sonrío demasiado cuando hablo con vos.

Mi corazón se detuvo.

Por un segundo.

Solo uno.

📱

¿Y qué le contestaste?

La respuesta demoró varios minutos.

Los suficientes para ponerme nerviosa.

Y cuando finalmente llegó...

sentí que el corazón me daba un vuelco.

📱

Que probablemente tenga razón.

Me quedé mirando la pantalla.

Sin saber qué responder.

Sin saber qué pensar.

Y sobre todo...

sin saber qué hacer con la sonrisa que acababa de aparecer en mi cara.

Si les gustó el capítulo, no olviden votar, comentar y seguir la historia. ❤️

Sus teorías siempre terminan influyendo más de lo que imaginan.

❤️ Gracias por leer el Capítulo 20 ❤️

Valparaíso ya es parte de esta historia... 🇨🇱✨

Pero parece que la distancia no logró separar algunas costumbres. 📱❤️

💬 Quiero saber qué opinan:

🇨🇱 ¿Joaquín tomó la decisión correcta al viajar?

🤭 ¿Sofía está celosa de Paula?

❤️ ¿Qué quiso decir Joaquín con ese último mensaje?

👀 Y la pregunta más importante...

¿Paula será amiga... o problema?

👇 Las leo en los comentarios.

📚 No olviden votar, comentar y seguir la novela.

✨ Porque a veces la distancia no aleja los sentimientos...

los vuelve imposibles de ignorar.




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