Cuando Te EncontrÉ

Capítulo 25: Distancias

Los días siguientes fueron extraños.

Más extraños de lo normal.

Porque después de aquella videollamada algo había cambiado.

Y ninguno de los dos parecía saber cómo arreglarlo.

Joaquín intentó llamarme al día siguiente.

No atendí.

No porque estuviera enojada.

O al menos eso intentaba convencerme.

Simplemente no tenía ganas de hablar.

No cuando cada vez que cerraba los ojos veía a Paula demasiado cerca.

No cuando seguía repitiéndome que no tenía derecho a sentirme así.

Los mensajes llegaron igual.

📱

¿Cómo sigue Tobbi?

📱

¿Pudiste descansar?

📱

¿Cómo salió la consulta?

Yo respondía.

Pero ya no como antes.

Mensajes cortos.

Respuestas breves.

Lo justo y necesario.

Y Joaquín lo notó.

Por supuesto que lo notó.

Aquella tarde el veterinario nos recibió con una expresión seria.

Demasiado seria.

Y antes de que dijera una sola palabra sentí que el estómago se me cerraba.

—Todavía no podemos sacar conclusiones.

Pero debemos prepararnos para cualquier escenario.

Cualquier escenario.

Las palabras resonaron en mi cabeza durante horas.

Cuando salimos de la clínica veterinaria estaba a punto de llorar.

Y Nicolás lo vio.

Sin decir nada me alcanzó un pañuelo.

Después me acompañó a tomar un café.

Y por primera vez en mucho tiempo hablamos como dos personas que alguna vez se quisieron.

Sin reproches.

Sin discusiones.

Sin pasado.

Solo preocupados por Tobbi.

Esa misma noche Martín apareció en la facultad con un café en la mano.

—Traje refuerzos para la tesis.

—Sos un santo.

—No exageremos.

Sonreí.

Y por un instante conseguí distraerme.

Mientras tanto, en Valparaíso, Joaquín observaba una fotografía subida por Martín.

Una fotografía donde yo aparecía sonriendo.

Sosteniendo un café.

A su lado.

Y algo dentro suyo se revolvió.

Porque no era el café.

Ni la facultad.

Ni siquiera Martín.

Era la sensación de estar perdiendo algo que todavía no sabía cómo nombrar.

Aquella noche me llegó un mensaje inesperado.

📱

¿Podemos hablar?

Me quedé mirando la pantalla.

Sabía perfectamente quién era.

Y también sabía perfectamente qué quería decir.

Sin embargo...

por primera vez desde que lo conocía...

no supe qué responder.

Porque tenía miedo.

Miedo de escucharlo.

Y miedo de descubrir que la explicación ya no importaba.

Porque lo que realmente me había dolido...

no había sido Paula.

Había sido darme cuenta de cuánto me importaba Joaquín.

❤️ Gracias por leer el Capítulo 25 ❤️

A veces la distancia no se mide en kilómetros...

sino en silencios. 💔

💬 Quiero saber qué opinan:

📱 ¿Sofía debería escuchar la explicación de Joaquín?

😒 ¿Paula fue realmente el problema?

❤️ ¿Joaquín ya está enamorado?

👀 ¿Nicolás está aprovechando la situación o simplemente está acompañando a Sofía?

🐶 ¿Qué creen que ocurrirá con Tobbi?

👇 Las leo en los comentarios.

📚 No olviden votar, comentar y seguir la novela.

✨ Porque algunas conversaciones pueden cambiarlo todo...




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