Cuando Te EncontrÉ

Capítulo 33: Lo que resulta evidente

Siempre pensé que las personas exageraban cuando hablaban del amor.

Las novelas.

Las películas.

Las canciones.

Todo parecía demasiado dramático.

Demasiado complicado.

Hasta que conocí a Sofía y Joaquín.

Porque si alguna vez existieron dos personas incapaces de aceptar lo que sentían...

eran ellos.

La primera vez que escuché hablar de Joaquín fue meses atrás.

Mucho antes de conocerlo.

Sofía lo nombraba sin darse cuenta.

A veces contando alguna anécdota.

A veces riéndose sola.

A veces en medio de una conversación completamente distinta.

—Joaquín dice...

—Joaquín piensa...

—Joaquín me contó...

Y después actuaba como si fuera lo más normal del mundo.

No lo era.

Las personas no mencionan tanto a alguien que les resulta indiferente.

Y ahora que finalmente lo había conocido...

todo tenía aún más sentido.

Porque Joaquín tampoco era precisamente discreto.

La forma en que la observaba.

La manera en que estaba atento a todo.

Los pequeños detalles que recordaba.

La preocupación constante.

No hacía falta ser un genio.

Solo hacía falta tener ojos.

Aquella tarde coincidimos nuevamente en la facultad.

Sofía estaba terminando unos trámites.

Yo esperaba una reunión.

Y terminamos tomando un café en el bar de siempre.

—¿Cómo sigue tu amigo chileno?

pregunté.

—No es chileno.

respondió inmediatamente.

Me reí.

—Ya sé.

Ella también terminó riéndose.

—Bien.

Supongo.

—Supongo.

repetí.

—¿Qué?

—Nada.

—Martín...

Conocía perfectamente ese tono.

Era el mismo que utilizaba cada vez que sospechaba que alguien iba a decir algo que no quería escuchar.

—¿Nunca te preguntaste por qué viajó?

Sofía bajó la mirada hacia la taza.

—Ya te dije.

Somos amigos.

Ahí estaba.

La famosa frase.

La misma que ambos repetían como un mantra.

—Claro.

—¿Qué?

—Nada.

—Martín.

Suspiré.

—Sofi...

si yo estuviera trabajando a miles de kilómetros...

y una amiga me llamara porque está pasando un mal momento...

seguramente la llamaría.

Ella asintió.

—Incluso haría videollamadas.

Volvió a asentir.

—Pero no estoy tan seguro de tomar un avión.

El silencio que siguió fue inmediato.

Porque los dos entendimos exactamente de qué estaba hablando.

Y por primera vez vi aparecer una duda en sus ojos.

Una duda que llevaba mucho tiempo intentando evitar.

—No sé.

murmuró.

—Yo sí.

Ella levantó la vista.

—¿Y qué sabés?

Sonreí.

—Que hay personas que hacen locuras por amistad.

Hice una pausa.

—Y otras que las hacen por amor.

No agregó nada.

Ni yo tampoco.

Porque algunas verdades necesitan tiempo.

Y porque sospechaba que, tarde o temprano...

la vida terminaría diciéndoselas por nosotros.

❤️ Gracias por leer el Capítulo 33 ❤️

A veces hace falta que alguien de afuera nos muestre aquello que tenemos justo delante de los ojos. ❤️

💬 Quiero saber qué opinan:

☕ ¿Martín tiene razón?

✈️ ¿Ustedes tomarían un avión para acompañar a un amigo?

🤭 ¿Sofía realmente no entiende por qué Joaquín viajó?

❤️ ¿Quién se va a dar cuenta primero de lo que siente: Sofía o Joaquín?

👀 ¿Martín está viendo algo que ellos todavía no quieren aceptar?

👇 Las leo en los comentarios.

📚 No olviden votar, comentar y seguir la novela.

✨ Porque a veces la verdad resulta evidente para todos... menos para quienes la están viviendo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.