Cuando Te EncontrÉ

Capítulo 38: Lo que ya no puedo negar

Capítulo 38: Lo que ya no puedo negar

Esa noche casi no dormí.

Y no fue por la tesis.

Ni por el frío.

Ni siquiera por la inminente partida de Joaquín.

Fue por Paula.

O mejor dicho...

por lo que Paula había dicho.

Porque cuanto más intentaba olvidarlo...

más volvía a escucharlo.

📱

"Ahora entiendo por qué nunca le interesó nadie más."

Una frase simple.

Dicha al pasar.

Sin intención.

Y sin embargo...

había conseguido desordenarme por completo.

Al día siguiente me refugié en la facultad.

Era mi lugar seguro.

Apuntes.

Libros.

Trabajos prácticos.

Fechas de entrega.

Cosas concretas.

Cosas que tenían sentido.

Porque últimamente mis emociones parecían no tener ninguno.

—Estás distraída.

dijo Martín apenas me senté frente a él.

—Gracias por tu sutileza.

—De nada.

Intenté concentrarme.

De verdad lo intenté.

Pero terminé leyendo tres veces la misma página.

—¿Tan grave es?

preguntó Martín.

Suspiré.

—¿Alguna vez te pasó que descubrís algo que en realidad siempre estuvo frente a vos?

Martín sonrió.

—Todo el tiempo.

Lo odiaba cuando se ponía filósofo.

—No te rías.

—No me estoy riendo.

Mentira.

Se estaba riendo.

—¿Tiene nombre?

preguntó.

—Martín.

—Entonces sí tiene nombre.

Le lancé un papel.

Y él se echó a reír.

Pero después se puso serio.

—Sofi.

—¿Qué?

—No pienses tanto.

—Imposible.

—Entonces por una vez intentá sentir.

La frase me acompañó durante todo el camino de regreso.

Intentá sentir.

Como si fuera tan fácil.

Como si pudiera apagar la cabeza.

Como si no tuviera miedo.

Porque al final ese era el verdadero problema.

No era Paula.

No era Chile.

No era la distancia.

Era el miedo.

Miedo a equivocarme.

Miedo a perder una amistad.

Miedo a que las cosas cambiaran.

Y quizás...

miedo a descubrir que ya habían cambiado.

Cuando llegué al departamento encontré a Joaquín en el balcón.

Mirando la ciudad.

Igual que aquella otra noche.

—Hola.

—Hola.

respondió sonriendo.

Y fue una sonrisa simple.

Tranquila.

La misma que había visto cientos de veces.

Pero que ahora parecía distinta.

O tal vez la que había cambiado era yo.

Porque por primera vez...

cuando lo miré...

dejé de preguntarme qué sentía él.

Y empecé a preguntarme qué sentía yo.

Y esa respuesta...

era mucho más difícil de ignorar.

❤️ Gracias por leer el Capítulo 38 ❤️

A veces pasamos tanto tiempo intentando entender a otra persona... que olvidamos preguntarnos qué sentimos nosotros. ❤️

💬 Quiero saber qué opinan:

❤️ ¿Sofía finalmente está aceptando lo que siente?

🤭 ¿Martín le dio el mejor consejo de toda la novela?

📱 ¿La frase de Paula terminó cambiándolo todo?

✈️ ¿Qué pasará cuando Joaquín vuelva a Chile?

🥹 ¿Quién está más asustado: Sofía o Joaquín?

👇 Las leo en los comentarios.

📚 No olviden votar, comentar y seguir la novela.

✨ Porque algunas respuestas aparecen cuando dejamos de huir de ellas.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.