Después del almuerzo en Carlos Paz volvimos a Córdoba.
Y por primera vez no tuvimos que inventar excusas.
Ni escondernos.
Ni fingir que éramos solamente amigos.
Porque ya todos lo sabían.
Y porque después de tantos meses...
ninguno tenía ganas de seguir escondiendo nada.
—¿Adónde vamos?
pregunté.
Joaquín sonrió.
—Tengo una idea.
Y veinte minutos después entendí exactamente cuál era.
El Buen Pastor.
Me quedé observando la fuente.
Las luces.
La gente caminando.
Y no pude evitar reírme.
—¿Qué?
preguntó Joaquín.
—La primera vez que te vi acá estabas con Max.
—Y vos con Maby.
—Qué épocas.
—Hace un año.
—Parece una vida.
Nos sentamos cerca de la fuente.
Y durante algunos minutos simplemente observamos el movimiento de la ciudad.
Hasta que una idea apareció en mi cabeza.
Y evidentemente en la de Joaquín también.
Porque habló exactamente al mismo tiempo que yo.
—Max y Maby.
Nos miramos.
Y estallamos en carcajadas.
—Yo sabía que estabas pensando lo mismo.
—Porque vos también.
—¿Qué pasó entre ellos?
pregunté.
—No tengo idea.
—Mentira.
—Te juro.
—Maby tampoco quiere contar nada.
—Max tampoco.
Nos quedamos en silencio unos segundos.
Pensando.
Analizando.
Como dos detectives muy poco eficientes.
—Algo pasó.
afirmé.
—Definitivamente.
—¿Un beso?
—Puede ser.
—¿Una cita?
—Tal vez.
—¿Una noche?
Joaquín casi se atragantó.
—¡Sofía!
—¿Qué?
—Tu imaginación está descontrolada.
—La tuya también.
Volvimos a reír.
Y por primera vez en mucho tiempo sentí algo que había olvidado.
Paz.
La tranquilidad de no tener miedo.
De no preguntarme qué sentía él.
Porque ahora lo sabía.
Y él sabía lo que sentía yo.
Seguimos caminando.
Tomados de la mano.
Sin apuro.
Hasta llegar frente a los Capuchinos.
La iglesia iluminada parecía aún más hermosa de noche.
Nos detuvimos.
Y por primera vez ninguno dijo nada.
Porque no hacía falta.
A veces las palabras sobran.
Joaquín tomó mi mano.
Yo apoyé la cabeza sobre su hombro.
Y nos quedamos allí.
Mirando la ciudad.
Mirando el cielo.
Pensando exactamente lo mismo.
Que después de tanto tiempo buscándonos...
por fin nos habíamos encontrado.
❤️ Gracias por leer los Capítulos 49 ❤️
Por fin vimos a Sofía y Joaquín disfrutar de algo que les costó muchísimo conseguir:
❤️ Estar juntos.
☕ Sin secretos.
📱 Sin silencios.
✈️ Sin dudas..
💬 Quiero saber qué opinan:
🤣 ¿Qué creen que pasó realmente entre Max y Maby?
❤️ ¿Les gustó volver al Buen Pastor?
⛪ ¿Qué sintieron con la escena frente a los Capuchinos?
✈️ ¿Sofía debería viajar a Chile?
🎂 ¿Se imaginan la cara de Joaquín si ella aparece el día de su cumpleaños?
📚 Y una pregunta importante...
Estamos entrando en los últimos capítulos de esta historia.
🥹 ¿Están preparadas para despedirse de Sofía y Joaquín?
👇 Las leo en los comentarios.
✨ Porque algunos finales no son despedidas.
Son el comienzo de una nueva historia. ❤️