Ya en el autobús, después de medio despedirme de Juan y de los demás, sentí mi teléfono vibrar.
Inmediatamente lo saqué de mi bolso. Al tomarlo, pude ver que era Juan. No entendía por qué me llamaba, pero ya lo averiguaría.
__ Hola, ¿sí? -dije, sonando algo
confundida-. ¿Por qué me llamas?.
__ Como te fuiste prácticamente como loquita y no te despediste, por eso te llamo, Naho.
__ Entiendo. O sea, sí me despedí, no como debería, pero lo hice. Y sí, discúlpame, es que tenía que irme. Si no, se me iba a pasar el autobús y llegaría tarde a casa.
__ Sí, te entiendo, Naho. Está bien.
__ Bueno, gracias por entender.
__ No hay por qué agradecer. Bueno, te dejo para que sigas tu trayecto a casa. Chau.
__ Bueno, adiós, Juan.
__ Me avisas cuando llegues.
__ Sí, claro, está bien -dije, colgando la llamada.
...
Después de varias horas, ya era muy noche. Había llegado a casa después de ese largo recorrido en autobús. Me di un baño, le avisé a Juan que había llegado, y luego me dispuse a asear un poco la casa. Después vi una que otra película de amor, hasta el punto de quedarme dormida. Ahora, me encontraba hablando con Juan por teléfono. No entendía por qué a tan altas horas de la noche, bueno realmente sí lo entendía. Habíamos estado tan dispersos que el tiempo se nos había ido volando y ya era demasiado tarde. Pero la buena noticia era que no teníamos clases esta semana, por lo que no habría tanto problema si me acostaba tarde. Aun así, esto era algo que jamás había hecho. No sabía lo que era perderse al hablar con una persona hasta el punto de que el tiempo simplemente dejaba de existir, como si todo lo demás no importara cuando hablábamos.
Era una sensación extraña, a decir verdad, pero a su vez, reconfortante.
Realmente me daba pánico perder el control y empezar a comportarme como una tonta, pero, al mismo tiempo, me sentía tranquila cuando no estaba tratando de controlar todo a mi paso: desde mi manera de comportarme con él, hasta mis mil formas de evitar que se diera cuenta de que me empezaba a importar.
Era ridícula, y sí, lo sabía, pero odiaba bajar la guardia. No era el momento, tampoco me sentía preparada para una relación, pero ahí estaba, sin importarme nada, desvelándome por un chico.
__Entonces, Naho, al final sí te divertiste en el centro comercial -dijo Juan, sacándome de mis pensamientos.
__ Bueno, realmente, desde la foto que nos tomaron y salí horrorosa, y con el malestar en toda la salida, puedo decir que no, no realmente. Sí me divertí un poco al hablar con las chicas, pero ya después nada que ver.
__ Sí, te entiendo, Naho.
__ Además, te tengo que decir esto: no me hablaste prácticamente nada.
__Sí, lo sé, Naho, pero te pedí disculpas.
__Sí, lo sé, pero como tal no te había dicho si me había molestado eso o no.
__ Entonces, ¿te molestó?
__ Realmente sí y no. Por un lado, al principio no, porque estaba demasiado nerviosa, pero ya después sí fue raro porque fue prácticamente en toda la salida, y cuando hablaste, fue para juzgarme por la foto.
__Sí, Naho, discúlpame de verdad, te lo prometo, no volverá a pasar.
__ No quiero que prometas, quiero que lo hagas.
__ Sí, Naho, como tú digas, está bien.
No sabía si realmente cumpliría con lo que decía, pero le daría mi voto de confianza, pues hasta el momento había hecho las cosas bien. Y, pues, sí, creo que había exagerado un poco. A decir verdad, yo tampoco le estaba hablando como tal, así que no me podría molestar, y era cierto.
__Bueno, Juan, está bien -dije finalmente.
__Bueno, creo que ya es hora de que nos vayamos a dormir -dijo casi al mismo tiempo que yo, lo cual nos hizo reír por unos segundos.
__ bueno, ya creo que sí, ya es hora -dije segundos después.
__ sí, ya es hora. Pero bueno, Naho, hasta mañana, que sueñes conmigo y que descanses.
__ Sí, claro, hasta mañana, Juan. JAJAJA, en tus sueños, y igual, descansa __ respondí, para después dejar mi teléfono y descansar, finalmente.
la mañana siguiente, me encontraba en un mar de enredos, como ya era habitual, solo que esta vez, gracias a eso, llegaría tarde. Estaba algo adormilada, lo que me hacía ser más lenta al momento de arreglarme, y eso me estaba poniendo de muy mal humor.
Después de un largo rato, me enojé conmigo misma por estar tan distraída ese día, pero gracias a Dios, minutos después pude lograr estar lista. Luego rápidamente tomé mi bolso, ya con el desayuno adentro, me despedí de mi madre y salí casi corriendo para tomar el autobús.
Después del largo trayecto en autobús, por fin llegué al instituto, y tal como lo suponía, llegué tarde. La clase empezaba a las 7:00 am y ya eran las 7:15. Había llegado 15 minutos tarde, así que realmente tenía pánico de entrar al aula (estaba segura de que me iban a regañar). Mientras subía las escaleras, ya que el curso estaba en el segundo piso, me sentía nerviosa.
Segundos después, ya me encontraba arriba. Caminé por el largo pasillo hasta llegar al último salón, donde estábamos siempre. Al entrar, todos me miraron de manera muy despectiva, excepto los chicos. Inicié saludando y me preparé para el sermón de la profesora.
__Hello, good morning, teacher.
__Hello, Nahomi.
__¿Qué son estas horas de llegar, señorita?
__Créame que no me siento bien por llegar tarde, pero tuve algunos inconvenientes. Ya estoy aquí. También tiene que tener en cuenta que yo no vivo cerca, teacher, y el recorrido siempre es bastante largo. A veces los autobuses suelen tardar un poco cuando los voy a tomar.
__Sí, bueno, está bien, Naho. Solo que no vuelva a pasar, es lo único que les pido. No estamos tanto tiempo aquí y no conviene perder horas.
__ Sí, claro, tenga por seguro que no volverá a pasar -respondí, para luego ir a mi puesto y sentarme.
...
Después de 2 horas, la clase terminó y nos fuimos todos directamente a la panadería (Liz, Eli, Kelly, Hugo y yo), como ya era habitual. Llegamos, nos sentamos afuera, en la mesa de siempre, comimos algo y estuvimos platicando por horas. Hugo molestándome como siempre, hasta terminar peleando. Las chicas nos mandaron a callar, y con justa razón, pero aun así me molestaba que siempre trajera a Luke a la conversación, como si ya no fuera un pasado a segundo plano.