Deadshoot

CAPITULO 15

La mañana se filtraba por los grandes ventanales del hospital de Washington, llenando los pasillos de una luz pálida y tranquila que contrastaba con el caos de la noche anterior. Wilson avanzaba por el corredor con paso firme, todavía sorprendido por la sensación de apoyo pleno en su pierna. Cada paso era un recordatorio de que algo imposible había ocurrido.

Cuando Morgan lo vio aparecer, sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y alegría.

—Estás caminando… —dijo, casi en un susurro, antes de sonreír—. Sabía que podías lograrlo.

Wilson devolvió la sonrisa, sincera, orgullosa. Se detuvieron en un rincón discreto del pasillo, lejos de miradas curiosas y oídos atentos. Allí, con la voz baja, Morgan fue directa al punto que le quemaba por dentro.

—Anoche hubo rumores… —dijo—. El ataque en tu presentación. La mujer de fuego.

Wilson negó con la cabeza.

—No sé mucho. Kayle solo la llamó Phoenix. Dijo que controla el fuego… y que no está sola. Hay al menos cinco mutantes más. Kayle quiere eliminarlos a todos.

Morgan frunció el ceño, inquieta.

—¿Y tú qué piensas hacer?

Wilson apoyó la espalda contra la pared, respiró hondo.

—No soy cazador de personas. No sé cómo localizar mutantes, y menos para matarlos. Mi idea es hablar con ellos… negociar.

—Ella no va a permitirlo —respondió Morgan—. Para Kayle son errores que deben desaparecer.

Las palabras quedaron suspendidas entre ambos. Morgan lo miró fijamente, como si buscara algo más allá del traje, más allá del nombre Deadshoot.

—Wilson —dijo con firmeza—, tú no eres su arma. Tienes poder de decisión. El suero no te quitó la humanidad. Tú eliges qué clase de hombre vas a ser… y qué clase de justiciero.

Wilson guardó silencio. Por primera vez desde que aceptó el trato, sintió el peso real de sus decisiones. No solo podía caminar otra vez; ahora también debía decidir el rumbo de su propia alma.

—Tienes razón —respondió finalmente—. Yo decido lo que haré.
Morgan asintió, satisfecha. Mientras Wilson se alejaba por el pasillo, caminando con paso seguro, una certeza se asentaba en su mente: Deadshoot había nacido, sí… pero Wilson McDuffy aún estaba al mando.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.