Definitivamente es complicado

PRIMERA PARTE - CAPÍTULO 29

Nunca pensé que me iba a hacer eso. Era un golpe muy bajo. Mis últimas peleas con Alan me habían dejado en un estado de alerta permanente, así que enterarme de lo que había detrás de la repentina cercanía de la Milplis me puso como loca. No estaba preparada para afrontarlo.

Un sábado a la tarde, Malena y yo quisimos sorprender a Guille cayendo en su casa de sorpresa. No quería juntarse con nosotras porque le dolían las piernas, así que (en vez de ir al parque) fuimos con galletitas hasta su casa.

Nos abrió, pero no nos dejó pasar porque iba a dormir. Sugirió que nos viéramos al día siguiente. Sin embargo, una voz lo delató. ¡La Milplis estaba adentro! Se me erizaron todos los pelos. ¡No lo podía creer! ¿Guille y Helena? Yo estaba segura de que intentaba acercarse a Alan por medio de Guille. ¡Eso era jugar muy sucio!

Ella lo negaba, obvio. Nos repetía una y otra vez que ella nunca usaría a Guille, que era el mejor novio que una chica podría tener. ¿Novio? No podía creer lo que escuchaba. Quería despertarme de esa pesadilla.

Según él, empezaron a hablar cuando volvimos de las vacaciones, el día que tanto Male como yo habíamos faltado. Y, después del directo que hizo, hablaron más por redes. Él le pidió a Helena que se fuera, que necesitaba hablar con no sotras.

Cuando nos quedamos los tres solos, empezamos a discutir. Me había indignado que nos ocultara las cosas y no lo podía convencer de que Helena lo estaba usando. Malena opinaba como yo, pero cuando él empezó a hablar de mi relación con Alan, ella se puso de su lado.

Sin darme cuenta, terminamos hablando de cosas que nos habían herido hacía tiempo y nosotros lo sabíamos. Yo no controlaba lo que salía de mi boca, ninguno de los tres lo hicimos, hablamos sin pensar; nos dijimos las peores cosas ese día hasta que no nos dijimos nada más durante los siguientes.

Empezamos a sentarnos separados. Guille se sentaba con Helena, Malena se había acomodado con un grupo de chicas que la admiraban desde su vuelta al colegio y yo, más sola que nunca. Solo Alan estaba conmigo.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.