
Ally estaba terminando de servir la cena con la ayuda de Druso, el cual no se le había separado en ningún momento desde que la vio llegar. Más bien, parecía ser la clase de hombre que deseaba estar siempre junto a su mujer de una u otra forma. Todavía no había podido hablar con su hija, por lo que tendría que hacerlo en unas horas más cuando ella regresara del colegio o algo así.
—Oh, huele delicioso —Lys entró a la cocina—. Tracy dijo que cocinabas muy bien, aunque fueron también las palabras de Astrid.
—Trabajaba antes en una cafetería y ayudé un poco al cocinero del equipo cuando recién comencé —dejó los platos en la encimera—. Aunque tu hermano cocinaba muy a menudo aquí.
—Lo sé, siempre que pasaba los días en la casa, era donde más comía conmigo —bromeó Lys—. Míralo, ahora está asustado.
—No estoy asustado. —Druso abrió la nevera para sacar algún tipo de bebida—. ¿Fresa, limón o guayaba?
—Guayaba —dijeron Ally y Lys al mismo tiempo.
Druso asintió y sacó de la nevera el jugo, al igual que unos vasos del gabinete. La cena transcurrió en pequeñas charlas para alivianar el ambiente, sin mencionar el hecho de que Druso tenía encima a toda una junta directiva, más la situación con Richard, Hazel, el equipo y su madre ya era demasiado para poder procesar libremente.
Lys les comentó que estaba comiendo bien, que las pastillas para la ansiedad se irían reduciendo a medida que fuera avanzando con todo lo relacionado con su salud y que no había razón para preocuparse.
Lys se despidió de ellos unos minutos más tarde, después de haber comido lo suficiente, llevándose consigo un termo térmico por si le daban deseos de levantarse de madrugada a beber algo y no los quería encontrar haciendo cosas sucias. Aprovechó que Druso estaba limpiando los platos para ver más de cerca las redes sociales.
“Se dio a conocer el día de hoy que Druso Lemann está suspendido hasta que se finalice la investigación de acoso a su exnovia, ya que el equipo se encontraba pasando por una controversia que lo persigue también con otro entrenador más. No se sabe exactamente hasta qué fecha será posible que alguien como él se mantenga en el equipo, pero lo más seguro es que le den una estrellita como el mejor jugador y listo.
De Ally Cooper no se sabe absolutamente nada, mucho menos de su hija, la cual se sabe que salió del país, pero no a qué localidad en el mundo. Lo que sí sabemos es que Druso Lemann, al igual que su hermano Azriel Lemann, un famoso corredor de Fórmula 1, fue acusado de la desaparición de su exesposa, de ser un acosador en su máximo esplendor con su prometida actual, así que tampoco se nos puede quedar el mayor de los Lemann, Niklas…”
—¿Niklas ya sabe que lo mencionaron en el periódico? —Ally levantó la mirada de su celular—. Digo, con eso de que él está casado con Nancy.
—Si lo mencionaron en el periódico, ese noticiero no acabará muy bien. —Druso se giró para verla—. Aunque a él no le importa mucho, más bien detesta que Nancy sea mencionada.
—Bueno, en ese caso, me parece bien. —Ella asintió—. Nancy no necesita estrés de personas sin oficio, al menos no por el momento.
—Ni ahora ni nunca —Druso negó con la cabeza—. Mi hermano detesta que el nombre de su esposa sea puesto en las redes sociales con algún fin de hacerla sentir mal, así que cualquier persona que escriba algo malo será quitada de este mundo.
Ally hizo un sonido afirmativo y continuó leyendo las noticias. La próxima semana se llegaría a un veredicto si Richard no estaba de acuerdo con que fuera llevado a juicio. Porque aunque Minnesota no tenía pena de muerte, esperaba que ese maldito sujeto se pudriera en la cárcel por ser tan…
Sacudió la cabeza y esperaba no tener que verlo jamás en toda su vida.
—¿Todo va bien? —Druso se sentó a su lado secándose las manos—. Estás más pálida que yo, que fui suspendido.
—Dijiste que era tu última temporada con el equipo y seguro estabas emocionado. —Ally dejó el celular a un lado—. ¿No estás triste?
—En cierto modo sí, porque sé que seré expulsado y tendré que pagar alguna multa por los escándalos. —Druso asintió haciendo una mueca—. El nuevo entrenador, creo que lo dejarán de forma indefinida en el equipo y no nos llevamos del todo bien.
—¿Por?
—Es uno de los amigos de Richard, según investigué —él levantó ambas cejas—. Desde que llegó, se las tiene conmigo, aunque es obvio que no soy una buena persona para nadie.
—Al menos lo reconoces. —Ella puso los ojos en blanco—. Supongo que debes estar muy feliz contigo mismo… aunque no tienes amigos en el equipo que te respalden.
—Estaba teniendo una buena comunicación con ellos —se encogió de hombros—. Veamos qué pasará.
—Tienes razón.
—¿Quieres ir a dormir ahora? —Druso casi hace un puchero, pero movió los labios de un lado a otro—. Digo, si no estás muy cansada.
—Ya me acostumbré al horario de Londres —se levantó estirándose, pero Druso se agachó para cargarla en brazos—. Oye…
—Déjame hacerlo ahora. —Druso dejó un beso en su mejilla—. No te preocupes por mí.
Ally asintió y dejó que él la llevara hasta la habitación. Pensó que Druso la dejaría en donde dormía antes, pero este fue directamente hasta la habitación principal, dejándola en la cama.
—Traeré tus cosas hasta aquí —le informó el jugador—. Puedes descansar, no te preocupes.
—Solo es un embarazo —Ally se echó hacia atrás en la cama—, pero no importa, solo voy a dormir un rato y ya después podremos discutir mi reposo.
—¿Tuviste mucho reposo con Astrid? —preguntó Druso quitándole el calzado—. Sé que me estuviste buscando por esos meses, pero no creo que el embarazo no haya tenido algún momento bonito.
Druso negó con la cabeza y fue hacia su closet para sacar una camiseta y que ella pudiera descansar. En lo que ella se cambiaba de ropa, él salió de la habitación, por lo que tuvo que enviarle otro mensaje a sus amigas de que estaba bien con Druso y que iría en el tiempo acordado, porque Lys no podía moverse del país por el momento.