Dicen que el primer amor siempre deja una marca.
Las personas que llegan a tu vida y que juran que nunca se irán. Pero la vida no siempre sigue los planes que imaginamos. A veces alguien aparece cuando menos lo esperas. Una conversación que comienza sin importancia. Una mirada que dura apenas unos segundos.
Y sin darte cuenta, esa persona empieza a ocupar tus pensamientos. Eso fue lo que le ocurrió a Diana. Lo que comenzó con una simple coincidencia terminó convirtiéndose en una historia llena de emociones, ilusiones… y también errores.
Leandro fue el primero en aparecer. Después llegaron Derek y Jacob. Tres chicos diferentes. Tres caminos que parecían cruzarse con el suyo. Pero el amor no siempre es suficiente para que las cosas funcionen. A veces las palabras se malinterpretan. Las mentiras se vuelven más grandes de lo que deberían. Y la confianza, una vez rota, ya no vuelve a ser la misma.
Esta no es una historia sobre elegir entre tres chicos. Es una historia sobre crecer, sobre aprender que no todo lo que parece amor está destinado a durar. Porque a veces, el final de una historia no significa quedarse con alguien… sino tener la valentía de seguir adelante.
Y cuando todo termina, solo queda una pregunta:
**¿Qué queda después de nosotros? **
Próximamente les compartiré esta historia.
Espero que la lean y que les guste tanto como a mí me gustó escribirla.
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Editado: 07.03.2026