El timbre del recreo sonó como una liberación en todo el colegio. En cuestión de segundos, el murmullo de los estudiantes llenó el pasillo mientras muchos salían rápidamente del aula, empujando sillas y riendo entre ellos.
Las chicas se levantaron casi de inmediato.
—Ya volvemos —dijo Dora mientras tomaba su celular.
Helen, Victoria y Alejandra salieron con ella, hablando entre risas sobre algo que había pasado en la clase anterior
En pocos segundos, el salón quedó casi vacío.
Solo quedaron Diana y Sofia.
Desde el patio se escuchaban risas, conversaciones y el ruido lejano de los estudiantes corriendo de un lado a otro. Dentro del aula, en cambio, el ambiente estaba tranquilo, casi silencioso
Sofia apoyó los codos sobre el pupitre y miró a Diana con una pequeña sonrisa, como si estuviera pensando en algo desde hacía rato.
—Diana… —dijo de pronto—. ¿Vamos a una fiesta?
Diana levantó la mirada, curiosa.
—¿A una fiesta?
—Sí —respondió Sofia con naturalidad—. Es el cumpleaños de mi prima. Lo vamos a celebrar en una discoteca este sábado.
Diana arqueó ligeramente una ceja.
—¿Una discoteca?
Sofia soltó una pequeña risa divertida
—No pongas esa cara —dijo—. No es como si fuera la primera vez que escuchas esa palabra.
Diana cruzó los brazos, intentando no sonreír.
—Solo digo que no siempre es tan fácil entrar.
Sofía la miró con expresión burlona.
—Ay, por favor, Diana… no te hagas la sorprendida conmigo. Sé perfectamente que ya fuiste a fiestas antes.
Diana soltó una pequeña risa, un poco avergonzada
Era cierto. No era una santa. Había ido a algunas fiestas antes, aunque no solía hablar mucho de eso en casa.
—Además —continuó Sofia—, no va a pasar nada. Mi prima conoce a los dueños del lugar.
Diana apoyó un brazo sobre la mesa, pensativa.
Salir no era algo nuevo para ella, pero tampoco era algo que hiciera todos los fines de semana.
—¿Quiénes van a ir? —preguntó finalmente.
Sofia sonrió de inmediato, como si hubiera estado esperando esa pregunta
—Van a ir varios chicos… de otros colegios. Amigos de mi prima.
El corazón de Diana dio un pequeño salto, aunque intentó disimularlo.
Conocer gente nueva siempre tenía algo emocionante.
Sofia observó su reacción con una sonrisa divertida.
—Entonces… ¿vas a ir?
Diana respiró hondo por un momento.
Tal vez necesitaba hacer algo diferente. Últimamente sentía que su vida era siempre igual: colegio, casa, tareas… y repetir lo mismo al día siguiente.
Una noche distinta no parecía una mala idea.
—Está bien… —dijo finalmente.
La sonrisa de Sofia se hizo más grande.
—Sabía que dirías que sí.
En ese momento, el timbre anunció el final del recreo. Poco a poco los estudiantes comenzaron a regresar al aula, llenando nuevamente el salón de ruido, pasos y conversaciones.
Diana abrió su cuaderno mientras esperaba que el profesor llegara.
Pero una extraña sensación recorría su pecho.
No sabía exactamente por qué… pero tenía el presentimiento de que esa fiesta no sería solo una simple celebración.
Sería el comienzo de algo que cambiaría muchas cosas en su vida.
Y no todas serían buenas.
#5601 en Novela romántica
#1385 en Novela contemporánea
drama juvenil, colegio iluciones amorosas, triángulo amoroso”
Editado: 24.03.2026