Destino de Sangre (libro 11. Sicaria)

Cap. 4 Sorpresas

 

Punta Dorada, diciembre 2012

Ángelo reaccionó cuando ya iban a mitad de camino y se sorprendió al ver a sus acompañantes.

  • ¿Qué hacen ustedes aquí?
  • Guao tío, yo también me alegro de verte y saber que estás bien  --  dijo Silvano
  • Tal vez él no tenga los mismos motivos para alegrarse de vernos  --  agregó Luciano con su habitual tono burlón
  • ¡La mia bambina!  --  exclamó Ángelo que parecía no haber estado prestándole atención a los dos payasos
  • Tranquilo AG, ella va con Vittoria  --  le dijo Luciano

Ángelo no dijo nada más y pareció perderse en sus pensamientos como en efecto era, porque estaba recordando los diversos nacimientos en la familia de los cuales el más memorable, por el trauma que supuso para él,  fue el de Domenico, pero también recordó con claridad el de los gemelos Genovesse y lo cerca que estuvieron de morir, el de Emiliana por la enorme alegría que supuso la llegada de una niña, el de Giulio a quien nunca pensó que podría llegar a amar tanto después de lo mal que lo había pasado con Nicola endilgándole aquella paternidad, y por último el más reciente, el de Albano Federico, porque tuvo lugar justo cuando estaban en medio de las discusiones de su propio origen. Ensimismado como estaba, no notó las miradas que se cruzaron entre los tres hombres que lo acompañaban y que eran resultado de estar escuchando el drama por sus DTR, y estaban casi seguros que aquel bebe iba a nacer en el coche, pero  decidieron no decir nada.

Alrededor de diez o quince minutos antes, las mujeres de aquella casa habían estado reunidas en la habitación de Damila por un asunto que iba a proporcionarle a Ángelo un muy mal rato, cuando repentinamente Vittoria en el momento que se había levantado para ir al baño, emitió una exclamación, porque pensó que no había alcanzado a llegar y se estaba orinando encima, pero en realidad lo que estaba sucediendo era que se le había roto la membrana y estaba expulsando el líquido amniótico. De las presentes, la que entendió en forma inmediata fue Kelly, ya que era la única que había sido madre, así que corrió hacia la puerta y de allí a las escaleras donde sabía tenía que estar algún GE y efectivamente allí estaban eran Giove y Khabir, así que los arrastró con ella y sin muchas explicaciones les ordenó montar a la chica en un auto para trasladarla a la clínica.

  • Pero tía bambina, no me duele nada  --  dijo Vittoria cuando ya Khabir corría por el pasillo con ella en brazos y casi es derribado por Gianni y Renzo que huían de Amelia y de Franco.
  • Y las gracias sean dadas al universo, Vicky, pero debemos ir a la clínica, porque lo creas o no, tu bebé viene en camino ya

Los niños no perdieron el tiempo y corrieron a avisarle a Ángelo, y aunque las otras chicas habían salido tras Kelly, fue en ese momento que reaccionaron, pero no tuvieron ocasión ni para gritar, porque quien lo hizo fue Vittoria.

  • ¡Mila llama a Cris!  --  exclamó con voz aterrorizada cuando ya corrían hacia la puerta
  • ¿Montiel qué…?  --  estaba preguntando Gianpaolo, aunque fue innecesaria la respuesta

Se subieron a los coches y como a Damila le temblaban tanto las manos como para marcar por el móvil, Gianpalo la sujetó.

  • Tranquila Montiel, ya Shadow recibió el aviso

Lisandro había sido asignado como el jefe del grupo de seguridad de Cristian, ya que Ángelo consideró prudente que fuese un GA debido a que Cristian también iba a la universidad y las cosas seguían un tanto agitadas. Ese día era sábado y Cris estaba en el Consorcio cubriendo su guardia habitual, ya que en la semana solo iba unas pocas horas a la unidad y no hacía guardia. Giulio y Nino estaban en el complejo, pero ya Fredo naturalmente había sido notificado. Albano estaba en el campo de golf con Tonino y tuvieron que suspender el juego cuando recibieron el aviso, y fue Albano quien tuvo que hacerse cargo, pues el pobre Tonino parecía a punto de perder el sentido, ya que Vittoria era los ojos de su abuelo, pues era la única hembra de su línea directa de descendencia. Domenico y Enrico se encontraban ultimando los detalles para la ya muy próxima inauguración del club, cuando Adriano entró sin llamar.

  • ¡Con un demonio Tafelli, dije…!  --  comenzó a gritarle Domenico, pero se detuvo al ver la expresión del GA
  • Scusi signore  --  dijo el chico y miró a Enrico  --  Acaban de avisar que su hija está siendo trasladada a la clínica, señor Rossi
  • ¿Qué sucedió?  --  preguntó Domenico recordando la caída de la vez pasada
  • Según la información que me dieron, parece que el bambino viene en camino
  • ¡Santa madona!  -- exclamó Domenico poniéndose de pie y comenzando a caminar hacia la puerta, pero como Enrico no se había movido se giró  --  ¿Qué sucede contigo, necio?  --  le preguntó sacudiéndolo y haciendo que se pusiese de pie, porque parecía clavado en el sillón  --  ¡Muévete hombre, es tu nieto el que viene en camino!

No obstante, en verdad tuvo que arrastrarlo, ya que el pobre individuo estaba más o menos en la misma situación de su padre y por la misma razón, porque de sus tres hijos, Vittoria era la única hembra, así que estaba tan tieso como una estatua. Domenico lo empujó al interior del auto con escasa delicadeza y urgió al chofer para que se diese prisa.




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