Destino de Sangre (libro 11. Sicaria)

Cap. 5 Problemas

 

Punta Dorada, diciembre 2012

Una vez que Luciano lanzó su bomba, y aunque Ángelo lo estaba mirando con el evidente deseo de hacerlo polvo, pareció cambiar súbitamente de objetivo.

  • ¡Dhekelia Nathalie!  --  ladró

Kelly cerró los ojos un par de segundos y comenzó a moverse hacia él con intenciones de dar las explicaciones correspondientes, pero como Luciano lo conocía bien y sabía que en aquel momento era mala idea que lo tocase siquiera, se interpuso en su camino.

  • Déjame a mí, Ika  --  le dijo
  • ¡Quítale las manos de encima a mi mujer, infeliz!  --  y con la misma se giró hacia Dante  --  ¡Cassavacchi, asegúrese de que este imbécil sea encerrado en un calabozo!

Por primera vez desde que todos los GA podían recordar, Dante compuso una expresión cercana al auténtico terror, y en realidad todos ellos estaban más o menos en la misma situación, porque aunque siempre habían pensado que Luciano caminaba por una delgada línea que dividía la osadía de la absoluta locura, y que en cualquier momento Ángelo iba a perder la cabeza con él, por algún motivo eso no había sucedido nunca. El asunto era que no podían hallarse en peor situación, porque Luciano era el jefe de todos ellos, pero obviando ese hecho ante el de que Ángelo lo era a su vez de Luciano, aquel individuo era un positivo peligro, y si no se le antojaba ser encerrado, y todos sabían que no se le antojaría, iban a salir muy mal parados si se les ocurría intentar algo en su contra, pero más allá de eso, y aun suponiendo que lograsen reducirlo, más tardarían ellos en encerrarlo que él en escapar. No obstante, algunos de los presentes se sorprenderían mucho.

  • ¿Qué están esperando, señores?  --  preguntó Luciano  --  AG les dio una orden

Arezio tuvo la intención de moverse, pero como cosa extraña, ya que Albano era de los que seguía las órdenes de su tío por encima de las  de quien fuere, sujetó a su gemelo y le susurró apresuradamente  algo que nadie escuchó.

  • Speedy  --  dijo Luciano

Una de las mejores cosas de Dante y lo que le había valido su apodo, era su velocidad en todas las áreas, y por supuesto esto incluía muy especialmente a sus pensamientos, de manera que avanzó hacia él.

  • Voy a lamentar esto  --  dijo
  • Solo esfuérzate

Con algo más de retraso, los demás comprendieron y en algunos casos avanzaron también. Allí se encontraban Dante, Alberto, Mario, Piero, Fredo, Gianpaolo, Khabir, Leonardo, Gino, Adriano, los gemelos  y Silvano, pero si bien los demás siguieron a Dante, ni Albano, Silvano o Piero lo hicieron. El primero en salir despedido fue Dante con un hombro dislocado, lo siguió Arezio y en su caso lo que se ganó fue una muñeca en las mismas condiciones; el siguiente fue Gino con una fractura del tabique nasal, a continuación cayó Gianpaolo y con tanta violencia que perdió el sentido.

  • ¡Pa, por favor!  --  exclamó Damila inclinándose sobre su GA
  • ¡Cabarella!  --  gritó Ángelo, pero Piero no se movió
  • Tío por favor, detén esta tontería  --  dijo Silvano en tono de fastidio y como Luciano parecía haberse aburrido también, a continuación salió a relucir un arma que nadie había visto de dónde había salido
  • Veamos AG, yo personalmente contribuí a entrenar a estos individuos, tú te empeñaste en hacerme… lo que soy  --  agregó en forma más delicada de lo que habría cabido esperar tratándose de él, y más en beneficio de Kelly que por nada más  --  Sabes que podía haberlos matado y aun puedo hacerlo  --  y en este punto se interrumpió y giró un poco  --  Si haces eso serás historia, Nicola  --  dijo apuntando directo a su pecho y la mano de Nicola quedó paralizada  --  ¿Dónde estábamos?  --  preguntó mirando de nuevo a Ángelo  --  Ah sí, podía matarlos a todos, pero no lo haré, porque son mis compañeros y porque me pagas para mantener a la familia a salvo y a ellos también
  • Algo en lo que haces un pésimo trabajo a juzgar por lo sucedido  --  dijo Domenico
  • Enzo está vivo y a salvo, podría coincidir con cualquiera en que posiblemente no haya sido una decisión muy inteligente, pero en principio es su problema si quiere encadenarse neciamente a una sola chica, y por otra parte, su vida no estaba en riesgo, y es en esos casos cuando debemos intervenir
  • ¡También es tu deber informarme de esta clase de cosas!  --  exclamó Ángelo
  • No podía decirte lo que no sabía
  • ¿Cuál es tu utilidad si todas las mujeres de esta familia lo sabían y tú no?  --  siguió Ángelo
  • Veamos AG, mis hombres cumplen con su labor de vigilancia y no me pasan informes alarmistas, solo porque los hombres de esta familia salgan con alguna chica, y menos aun si la mencionada chica es considerada parte de la familia
  • Supongamos que entendemos eso  --  intervino Marco Aurelio  --  ¿Pero una boda? Creo que eso es bastante alarmante
  • Estoy de acuerdo en lo último MA, pero te aseguro que mis agentes no se sientan con ellos a escuchar sus conversaciones o planes
  • Ángelo  --  intervino Marino  --  Luciano no es responsable de esto, y aunque pienso que Enzo tiene derecho a decidir qué hacer son su vida, si vas a culpar a alguien, cúlpame a mí
  • ¡Ah sí, de eso…!
  • Y a mí  --  lo interrumpió Kelly
  • Y a mí, Pa  --  dijo Damila y las otras chicas se sumaron a la declaración de culpabilidad




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