Detrás del agua

Prólogo

 

(Emily)

  

   Abrí los ojos con total lentitud solté el aire contenido en mi boca cuando ese episodio de mareo se alargó más de lo debido, recosté mi cabeza sobre el tronco sintiendo que puedo caerme a pesar de estar sentada no puedo más realmente quisiera moverme pero no puedo más.

   Levanté mi mano para ver la sangre que en manaba de mi mano, mi mano se veía tan pálida ¿era por el frío o la falta de sangre? ¿cuanto tiempo ha pasado? ¿una hora? ¿tal vez dos? No tengo ni la más mínima idea eh perdido la noción del tiempo, cerré los ojos con más fuerza al pasar otro episodio de mareo, por favor...que alguien me ayude pensé mientras presionaba mi cabeza contra el tronco esperando a que el mareo pasara. 

  Estaba allí, tirada al pie de un árbol, perdida en medio del bosque, desangrándome como un animal, eso no fue un accidente, lo que me pasó no fue un accidente. No sé porqué ese pensamiento me hizo empezar a llorar, mamá, papá, por favor quien sea que venga a rescatarme, estaba desesperada y desesperanzada porque creía que nadie iba a encontrarme en lo frio y profundo de ese bosque, no, debo intentarlo así que abrí los ojos y afinqué el palo en la tierra húmeda pero lo hice sin suficiente esmero aún así logré levarme pero mis piernas no me respondieron bien y al segundo paso caí de rodillas sujetándome con solo una mano en la vara que yacía recta en su mismo lugar, fue inevitable soltar un grito de dolor, la herida en mi espalda fue la que más sentí al caerme, me sostuve con ambas manos de la vara mis manos temblaban y mis piernas también, no pienso morir aquí, no voy permitirlo, pensé subiéndome la moral, intenté levantarme de nuevo pero no pude hacerlo.

Estoy perdiendo las fuerzas ¿acaso me estoy muriendo?

Solté un quejido entre mis dientes, me costaba hasta respirar, la herida en mí espalda me lo ponía más difícil.

-¿señoría esta bien?

Escuche una voz no muy lejos de mi, levanté los ojos y había un hombre, más bien un grupo de hombres, montados en sus caballos de pie a unos metros de mi que me miraban de una manera muy curiosa parecían gatos curiosos estirando el cuello para ver por la ventana.

-¿está bien? No se ve muy bien - volvió a preguntar el hombre que al principio me había dirigido la palabra.

No me molesté en contestarle ¿como podría? No tenía ni las fuerzas para levantarme.

-podemos ayudarla, se ve muy grave, sí quiere la llevaremos a la aldea más cercana.

Oh, ayuda, justo lo que quería escuchar, pensé pero incluso ver como están vestidos parece una ilusión, debe serlo, por supuesto que sí, nadie viste como caballeros del siglo XVII ni mucho menos andar en propiedad privada a caballo, realmente esto es grave, ahora estoy alucinando.

   Lo ignoré por completo eh hice un intento de levantarme, un intento completamente fallido pero no dejaba de estar de rodillas no me permitiría caer completamente al suelo sabía que si lo permitía no me levantaría más.

-señorita... -insistió el hombre bajándose del caballo.

-déjeme en paz - murmuré a medias palabras- no quiero morir - no perdería el tiempo conversando con aquella alucinación.

Debía seguir intentándolo, debía llegar a un lugar donde alguien pudiera encontrarme tal vez solo así, solo así...

  Hice un ademán para sostenerme mejor de la vara dejando al descubierto el tatuaje en mi muñeca, fue solo un par de segundos no obstante al vérmela la expresión de ese hombre cambió radicalmente parecía que había visto un fantasma, bueno no podía decirlo con seguridad, la verdad es que mi vista estaba un poco borrosa y también estaba un poco mareada pero pude notar también el cambio en su tono de voz, su mano se posó sobre su espada que colgaba de su cintura y dijo las siguientes palabras.

-¿de que lado está usted?

Esa pregunta sonaba a una amenaza ¿de que esta hablando este hombre? negué la cabeza no debo hablar con él me recordé.

-le hice una pregunta.

-de que... ¿De que habla? -le respondí-fue inevitable me dije a mi misma que no le contestaría pero aun así lo hice, que decepcionante.

  Lo intente de nuevo y esta vez logré levantarme aunque ahora la situación era completamente distinta, parecían tensos podía sentirlo, como si en cualquier momento iban a desenvainar sus espadas e intentar matarme ¿pero que tanto pueden temer contra una moribunda? Cerré los ojos con el ceño fruncido tranquila, respira no debes desmayarte no ahora que estás de pie vamos tu puedes. Abrí los ojos y las ramas de los árboles parecían torcerse estoy mal…

Él hombre tenía rato hablándome no podía entenderle bien -…lo siento pero va a tener que acompañarnos…

  No pude entenderlo bien ¿de qué tonterías está hablando? Quería responderle pero mis labios no se movieron ¿pero por qué ahora veo todo de lado? ¿O estoy yo que estoy cayendo? Y antes de darme cuenta estaba cayendo al suelo, me golpee contra el y mi mundo se oscureció dejando ese ultimo momento como recuerdo.

 



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En el texto hay: #romance, #secretos, #mediaval

Editado: 26.03.2024

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