CAPÍTULO 25
TEMPLE DE ACERO
Cuando Logan finalmente abre la puerta de su oficina en casa, ubicada cerca de nuestro dormitorio, siento como si se despejara el cielo entero.
Había estado encerrado allí durante horas, y llegué a pensar que no saldría nunca. Mis ojos se fijan en él de inmediato. Puedo percibir que está agotado, pero al mismo tiempo algo en su expresión delata satisfacción y alegría. Se le ve radiante, como si acabara de ganar una gran batalla. Con un gesto teatral, alza un papel en el aire y proclama con entusiasmo:
—¿Qué me dirías si te digo que a partir de ahora te llamas Alice Moore?
Me quedo anonadada, inmóvil y con la boca ligeramente abierta. Apenas respiro mientras asimilo sus palabras. Sabía que había estado trabajando arduamente todo ese tiempo; lo oí hacer llamadas, exigir rapidez, incluso perder los estribos en momentos.
Afuera de la puerta aguardé con un nudo en el estómago, entre la impaciencia y los nervios.
—¿Es en serio? —logro susurrar, mi voz cargada de incredulidad y un júbilo que empieza a desbordarse dentro de mí. Es una sensación tan potente que me deja temblando por completo.
Logan camina hacia mí y toma mi mano con una ternura inesperada, guiándome hacia su oficina. Siento un leve escalofrío recorrer mi piel, como si la temperatura del ambiente hubiera disminuido de repente. Aunque tal vez sea simplemente el cosquilleo de la expectativa o el roce delicado de su mano sosteniendo la mía. No lo sé con certeza.
—Ven, te lo explicaré —dice con esa serenidad que siempre me calma. Nos sentamos junto al escritorio, y coloca el documento cuidadosamente sobre la mesa frente a nosotros.
—No es exactamente una licencia —explica en un tono bajo pero firme—. Es una credencial que certifica que has completado todos los cursos requeridos.
Sus dedos señalan el documento con precisión mientras me muestra el sello oficial de la universidad y una firma que parece perfectamente autentificada, como si realmente perteneciera al rector. El detalle es asombroso; el resultado impecable.
La emoción burbujea en mi interior hasta desbordarme; estoy tan feliz que apenas puedo contenerme. Mi cuerpo se tensa y termino mordiéndome el labio inferior para detener el impulso de gritar o llorar de euforia.
—Mañana enviarás este documento por correo electrónico y esperarás su respuesta —prosigue Logan con determinación—. No creo que haya inconvenientes; está hecho a la perfección.
Habla con tal seguridad que no puedo evitar sentirme tranquila, aunque una pequeña duda sigue rondando mi mente. Respiro hondo, pero no logro disipar por completo la inquietud.
—¿Estás seguro? ¿Qué pasa si sospecha...? —mi voz suena casi apagada mientras las palabras salen titubeantes.
Logan, sereno como siempre, recuesta su espalda contra la silla y clava en mí su mirada penetrante. Esa misma que parece capaz de atravesar cualquier máscara o motivo oculto.
—No tienes nada de qué preocuparte —me asegura con convicción total— Si esa mujer es lista, entenderá que las licencias pueden tardar más de lo esperado.
Intento procesar su calma, pero no puedo evitar repreguntar:
—¿Y si tarda tanto que empieza a dudar?
Esta vez me responde con una firmeza que corta mis miedos de raíz:
—No sucederá nada que no podamos manejar. Antes de que haya tiempo para sospechas, ya tendrás a tu pequeña contigo y lejos, en un entorno seguro. Eso te lo prometo.
Hay algo en su voz, en sus gestos, en la intensidad de su mirada... Es magnético. Una certeza poderosa emana de él y se desliza hacia mí como un bálsamo contra todas mis inquietudes. Cada palabra resuena en mi interior y despierta mi confianza como si sus promesas fueran verdades absolutas. Lo miro con los ojos llenos de emoción contenida y asiento suavemente. Le creo. Con cada fibra de mi ser, le creo.
Por la noche, me acuesto feliz. Max sigue durmiendo entre nosotros; crece cada día, tan rápido que cuesta mantenerlo en un solo lugar. Sin embargo, esta noche tengo la sospecha de que Logan querrá ajustar cuentas pendientes. Soy consciente de que me corresponde cumplir con mi parte del trato, pero me sorprende que no diga nada al respecto. Lo observo mientras se mete en la cama, y al parecer mi mirada lo descoloca.
—¿Te ocurre algo? —pregunta con curiosidad.
No encuentro las palabras para decirle que estoy lista para saldar la deuda, dispuesta a aceptar cualquier precio que quiera marcar. Pero los nervios me traicionan y una timidez repentina sofoca cualquier intento de hablar. Por otro lado, sé que él ya ha percibido mi inquietud o, quien sabe, incluso haya adivinado lo que pasa por mi mente.
—Déjame adivinar… —dice, con un tono juguetón—. ¿Estás esperando que te diga cuál es el precio del trabajo de hoy?
Sin poder articular palabra, asiento tímidamente, sintiéndome pequeña y un poco expuesta. Tenerlo tan cerca en el ambiente íntimo de la alcoba me desarma. Él parece inmenso ante mí. El suyo, un cuerpo desnudo y magnífico. El mío, cubierto, vulnerable. Su piel reluce bajo la tenue luz de la única lámpara encendida; cada detalle se dibuja ante mis ojos con una perfección casi abrumadora. Su silencio se prolonga y mi nerviosismo crece como una ola imparable.
Pero a pesar de todo, no siento miedo. A medida que Logan reduce la distancia entre nosotros, el calor de su cuerpo envuelve el mío. Su mano descansa con ligereza en mi cintura y comienza a deslizarse suavemente, recorriendo cada curva con deliberación juguetona.
—Solo quiero tenerte cerca… sentirte. Olerte —murmura en un tono apenas audible mientras se acerca aún más.
No ofrezco resistencia. Al contrario, su proximidad me llena de un anhelo profundo. Me embriaga su aroma y quiero tocarlo, sentir la textura cálida de su piel bajo mis dedos. Sin embargo, permanezco inmóvil, como si mis piernas estuvieran enraizadas al colchón. Dentro de mí, una batalla intensa se desata: el deseo de entregarme plenamente a esa pasión que me consume contra el instinto de contenerlo, de ignorar ese impulso salvaje que amenaza con tomar el control.
#294 en Novela romántica
#120 en Novela contemporánea
superacion decepcion empezar de nuevo, lucha entre familias, engaño y traicion
Editado: 04.02.2026