Devuélveme A Mi Hija

CAPÍTULO 27: ¡HOLA, HERMOSA!

CAPÍTULO 27

¡HOLA, HERMOSA!

Por lo general, evito llamar a Logan cuando está trabajando o fuera de casa. Creo que ya es suficiente con que haya permitido que una desconocida como yo irrumpa en su espacio personal, en su vida, para ahora molestar su tranquilidad. Siendo honesta, somos dos completos extraños compartiendo un hogar bajo circunstancias, cuanto menos, cuestionables.

En mi caso, hay algo muy claro: lo único que necesito de él es su protección para recuperar a mi hija. Pero ¿y él? ¿Qué busca en todo esto? Es evidente que no me necesita en lo absoluto. Ni siquiera se ha tomado la molestia de jugar con la posibilidad de seducirme.

A veces ese enigma me inquieta.

¿Es posible que tenga a alguien importante en su vida? No sería ingenua al punto de no considerarlo, pero si así fuera, mantiene ese aspecto de su vida con un sigilo perfecto. Nunca he visto a nadie más entrar en esta casa. No menciona nombres ni deja pistas de ningún compromiso sentimental. Entonces, ¿qué desea realmente? ¿Será que solo estoy siendo parte de algún experimento suyo?

A pesar de las dudas, debo admitir algo que no logra salir de mi mente: Logan tiene una manera inexplicable de apaciguar mi caos interior, de otorgarme cierta paz y replantear mi vista del mundo. No entiendo cómo lo hace, pero lo hace. De pronto, interrumpe mis pensamientos con una pregunta directa.

—¿Qué harás cuando el implacable señor Remington regrese a la casa? Te reconocerá al instante... teñirte el cabello de rubio y cambiar tu estilo de vestir no será suficiente para pasar desapercibida —comenta con aparente tranquilidad.

Sus palabras me recorren como un escalofrío helado. Escenario tras escenario se ha reproducido en mi mente cientos de veces. Sé que Parker —porque, aunque me cueste, aún no logro llamarlo Oliver o señor Remington— podría aparecer en cualquier momento. El tiempo se agota y parece pisarme los talones.

—Ya encontraré la manera de manejarlo —respondo, tratando de sonar decidida, aunque mi tono me traiciona con cierto nerviosismo—. Si intenta delatarme, lo arrastraré conmigo. Esto se convertirá en una guerra sin cuartel; lucharé con todas mis fuerzas por mi hija.

Logan comienza a avanzar por la sala con paso deliberado, como si cada movimiento suyo tuviera un propósito claro. Puedo ver en su mirada que mide cada palabra antes de pronunciarla; estoy aprendiendo que nunca habla sin haber calculado el impacto exacto de lo que va a decir. Es metódico y preciso incluso en los detalles más minuciosos.

—Allison, Allison... ¿Cuántas veces tendré que repetirte que esta batalla no se gana con fuerza, sino con inteligencia? —dice, tranquilo pero firme.

—Hasta que haga falta —le respondo más serena, dejando escapar un suspiro.

Es sorprendente cómo logra calmarme incluso cuando no estoy dispuesta a ello. Entonces sonríe, y su expresión parece cambiar por completo el ambiente. Esa sonrisa suya tiene algo indescriptible… como si poseyera el poder de borrar cualquier duda o temor. Me incita a bajar las defensas y aceptar todo cuanto diga sin cuestionarlo.

—Escucha bien —comienza con voz pausada y serena—, cada día que pases junto a Alma tiene que servirte para ganarte su confianza. Debes convertirte en alguien imprescindible para ella, alguien por quien sería impensable vivir sin su compañía. Si consigues eso, se transformará en la aliada más fuerte que puedas imaginar… tu mayor escudo contra él.

—Pero Alma es mi enemiga —respondo con firmeza e incredulidad—. Ella me arrebató a mi hija. Este plan debe haberlo planeado al detalle junto con él...

—Aún no lo sabemos con certeza —replica Logan con calma imperturbable—. Mientras no tengamos pruebas concluyentes, no deberías tratarla como tu enemiga sino como una posible aliada.

Después de dejar esas palabras flotando en el aire, Logan esboza una nueva sonrisa. Y nuevamente mi mente se desarma. Esa mezcla irresistible entre atracción y vulnerabilidad vuelve a dejarme expuesta, dejando crecer dentro de mí un deseo cada vez más voraz. Siento unas ganas incontrolables de abrazarlo, de probar sus labios… como si todos mis sentidos hubieran sido diseñados para rendirme ante él sin resistencia alguna. Su mirada se encuentra con la mía y me inunda la absurda idea de que puede ver justo lo que estoy sintiendo, sus ojos desenredando con facilidad cada pensamiento minuciosamente escondido.

—¿Qué te pasa? ¿Por qué me miras así? —pregunta él con calma.

Guardo silencio. No tengo el valor de confesarle cuánto ansío acercarme, abrazarlo, tocar sus labios y perderme completamente en él.

***

En casa de Alma reina una paz inquebrantable, alterada únicamente por el llanto ocasional de mi pequeña Rosie. Siempre que despierta, corro a su lado con dedicación. No es solo porque disfruto cuidarla; también quiero que Alma note lo eficiente que soy. Me llena de satisfacción atender a mi hija y me conmueve cómo me sigue con la mirada a cada rincón. En cuanto la tomo en brazos, su llanto cesa como por arte de magia. Estoy segura de que reconoce mi aroma y mi voz.

Hoy es mi primer día aquí, y Alma ha aprovechado para salir a comprar algunas cosas antes de reincorporarse al trabajo. Por mi parte, aprovecho para llamarla por su verdadero nombre, muy suave, muy quedo, susurrándoselo al oído.

"Rosie, Rosie...mi hermosa niña..."

Cada vez que lo hago, la pequeña reacciona, alerta, y yo saboreo esa diminuta victoria como un dulce secreto.

Logan me advirtió que fuera extremadamente cauta mientras estuviera sola en la casa.

“Es probable -me dijo- que haya cámaras ocultas para vigilarte.”

No puedo permitir levantar sospechas. Así que actúo con total prudencia, enfocándome exclusivamente en cuidar a Rosie y disfrutar unas horas con ella, luego de tanto tiempo sin tenerla entre mis brazos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.