Diseñando el Desastres

El Bloqueo Logístico

La multitud de fans de Sebastián creció tanto que Camila no pudo entrar a la oficina con su coche de lujo. Tuvo que caminar tres manzanas, bajo la lluvia, y abrirse paso entre un club de fans que gritaba "¡Sebastian, eres nuestro sol!".

Cuando Camila finalmente llegó a la recepción, estaba empapada, con el pelo encrespado y llena de purpurina dorada que se le había pegado al pasar junto al modelo.

—¡Mía! ¡Detén esta payasada de circo ahora mismo! —rugió Camila en medio del vestíbulo.

—¿Circo? Es marketing disruptivo, Camila —respondió Mía con toda la calma del mundo—. Gracias a Sebastián y a los trillizos, hemos salido en las noticias de las tres. Selene Global nunca tuvo tanta publicidad gratuita. ¿No decías que Julián necesitaba "exposición"?

Mía no se detuvo ahí. Organizó la "Gala de la Excelencia Arquitectónica" en la mansión, pero el protocolo de invitados fue... especial. Con la ayuda de Ethan, que usó sus contactos internacionales, localizaron a cinco arquitectos cuyas carreras habían sido saboteadas por Camila en el pasado.

Cuando Camila entró al salón de la mansión, luciendo un vestido negro impecable, se encontró con una fila de rostros que no esperaba ver nunca más.

—¿Marco Ferri? ¿Lucía Santini? —balbuceó Camila, perdiendo el color.

—Hola, Camila —dijo Lucía, alzando una copa—. Mía nos contó que estabas en Ginebra y pensamos que sería el momento perfecto para una... reunión de viejos amigos.

Mía se acercó a ellos, luciendo radiante. —Camila, me han contado historias fascinantes sobre tus métodos en Milán. Como esa vez que "accidentalmente" borraste los archivos del concurso nacional de Lucía. Es increíble lo que se aprende tomando el té, ¿verdad?




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