Diseñando el Desastres

La Despedida de Soltero "Supervivencia"

A raíz de su "amistad", Bastián decidió que él se encargaría de la despedida de soltero de Julián y Oliver. Nada de clubes ni fiestas en la ciudad.

—Nos vamos a los Alpes —anunció Bastián—. Solo nosotros, tres tiendas de campaña, y los trillizos de Leo, porque Valeria dice que Leo necesita "conectar con su paternidad" en la naturaleza.

—¡¿Llevar a tres bebés de 8 meses a la alta montaña?! —exclamó Julián, aterrorizado—. ¡Bastián, eso no es una despedida de soltero, es una misión de rescate de la Cruz Roja!

—Es entrenamiento, arquitecto —dijo Bastián—. Si pueden cuidar a tres bebés bajo la lluvia mientras yo les enseño a orientarse con las estrellas, podrán sobrevivir a cualquier matrimonio.

Mientras los hombres se preparaban para su "misión suicida" en la montaña, Mía y Paz se reunieron en el ático.

—Paz, tu hermano va a matar a mi prometido —dijo Mía, seriamente—. Julián no sabe distinguir un pino de un abeto si no están en un render 3D.

—Y Oliver va a intentar demandar a una montaña por falta de iluminación —suspiró Paz—. Pero piénsalo por el lado bueno, Mía: si sobreviven a Bastián y a los trillizos en una tienda de campaña, nuestra boda va a ser el evento más relajante de la historia.

En ese momento, Luka entró con un dron equipado con visión térmica. —Tías, he instalado rastreadores en las mochilas de los tíos. Si Bastián intenta que coman gusanos, mi dron soltará paquetes de pizza caliente. Tengo todo bajo control.

La primera noche en la montaña fue un desastre logístico. Bastián había prohibido cualquier tecnología, lo que dejó a Julián intentando armar una tienda de campaña como si fuera un origami imposible. Leo, por su parte, estaba al borde del colapso: los trillizos (Mateo, Alessandro y Sofía) habían decidido que el aire puro de montaña era la señal perfecta para un concierto de llanto sincronizado.

—¡Bastián, esto es tortura! —gritó Leo, intentando cambiar un pañal en la oscuridad—. ¡Sofía no deja de llorar y Mateo está usando mi linterna como mordedor!

Oliver, que había logrado mantener su pijama de seda impecable incluso dentro de un saco de dormir, se acercó al corralito portátil.

—Déjenme a mí —dijo Oliver con una calma gélida—. Según el artículo 212 del Código Civil sobre la propiedad horizontal...

Empezó a recitar leyes en un tono tan monótono, rítmico y carente de emoción que, en menos de cinco minutos, los trillizos se quedaron profundamente dormidos.

—Es el efecto "Tribunal de Justicia" —susurró Ethan, impresionado—. Oliver, acabas de convertirte en el arma biológica más poderosa de esta familia: el somnífero humano.




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