Julián casi se atraganta con su jugo. Miró al bebé que crecía en el vientre de Paz y luego miró a Oliver.
—¡Ni lo sueñes, Thorne! —rugió Julián—. ¡Tu hijo no se acerca a mi hija! Conozco a los hombres de tu familia, son todos unos caballeros aburridos que terminan convenciendo a las mujeres con cláusulas legales. ¡No dejaré que mi pequeña sea seducida por un miniabogado!
—¡Oye! —protestó Oliver—. Mi hijo será un partido excelente. Al menos él no será un mujeriego que vuela en jets privados buscando fiestas. Tendrá un fondo de inversión y una moral intachable.
—¡Eso es lo que dicen todos antes de los dieciocho! —replicó Julián, señalando a Oliver con un dedo acusador—. ¡Voy a diseñar una habitación para ella que sea una caja fuerte de titanio!
Damián y Luna observaban la escena muertos de risa. —Chicos —dijo Damián—, recuerden que Paz y Mía son mejores amigas. Esos niños van a crecer juntos, van a bañarse en la misma piscina y van a compartir juguetes. Es inevitable.
Mía organizó un Baby Shower temático: "Arte y Ley". Pero Julián estaba tan paranoico con el futuro de su hija que instaló un software de reconocimiento facial en el intercomunicador del bebé, programado para bloquear la puerta si detectaba a cualquier varón de la familia Thorne.
—Julián, deja de jugar con la tablet de Luka —le regañó Mía—. Mira, Alice ha traído este peluche para la niña.
Napoleón, el San Bernardo, apareció de la nada y le arrebató el peluche a Mía, corriendo hacia Paz. El perro dejó el juguete a los pies de la tripa de Paz, como si estuviera haciendo una ofrenda.
—¿Ves? —rio Paz—. Hasta el perro sabe que esos dos están destinados a estar juntos. El "Thorne-Sterling" será la alianza que domine el mundo.
Julián se tapó los oídos. —¡No lo escucho! ¡No está pasando! ¡Leo, por favor, dime qué tienes un plan de contención para cuando ese niño aprenda a caminar!
Leo, que estaba intentando separar a sus trillizos de la fuente de chocolate, suspiró. —Julián, mi único plan es sobrevivir a que mis hijos no quemen la mansión antes de los cinco años. Pero si quieres, puedo entrenar a Missiu Leguau para que ataque a cualquier niño que se llame Thorne.
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Editado: 22.04.2026