En la Recoleta, Facundo Alvear estaba furioso. Había descubierto que el documento que fotografió gracias a Missiu Leguau era una trampa. Martina lo había llamado desde Nueva York para gritarle que casi la arrestan por intentar comprar una reserva ecológica protegida.
—¡Esos suizos se creen muy listos! —Rugió Facundo en su despacho.
Decidió presentarse en el palacete de la Recoleta a medianoche, sabiendo que las mujeres no estaban. Se encontró con Oliver, Julián y Ethan, que estaban exhaustos, rodeados de juguetes y con Artemisa llorando porque no encontraba su chupete.
—Thorne, tu esposa y su amiga han cruzado la línea —dijo Facundo, entrando sin invitación—. Ese contrato falso es difamación.
Missiu Leguau, que estaba harta de los gritos de los bebés y del olor a pañal, saltó desde lo alto del piano directamente hacia los hombros de Facundo. No usó las garras, pero su peso y el susto hicieron que Alvear tropezara y cayera hacia atrás, golpeando la famosa estatuilla de cristal que la abuela Juliette tanto amaba.
¡CRACK! La figura se hizo mil pedazos.
El estrépito del cristal de la abuela Juliette rompiéndose contra el suelo de roble resonó como un disparo en la biblioteca. Facundo Alvear se quedó congelado en el suelo, con Missiu Leguau bufando desde lo alto de un sillón orejero, con el lomo erizado y los ojos fijos en él como si fuera una presa.
Julián fue el primero en reaccionar. Se levantó del sofá con una lentitud peligrosa, sosteniendo todavía el biberón de Artemisa en una mano.
—Esa estatuilla —dijo Julián con voz temblorosa, pero no de miedo, sino de pura indignación—, sobrevivió a dos guerras mundiales, a tres mudanzas transatlánticas y al carácter de la abuela Juliette. Y vienes tú, a medianoche, a romperla porque no sabes perder un contrato.
Facundo intentó recuperar la compostura, sacudiéndose el polvo del traje. —Es solo un pedazo de vidrio, Ferrer. Lo que vuestras mujeres hicieron con ese contrato falso es un delito federal.
Oliver se adelantó, interponiéndose entre Facundo y la puerta. Sus ojos, rojos por la falta de sueño, brillaban con una intensidad gélida. —¿Delito? No, Facundo. Se llama "cláusula de integridad". Si no hubieras intentado robar información confidencial del bolso de una mujer embarazada, nunca habrías visto ese documento. Lo que tienes en tu teléfono es la prueba de tu propia tentativa de espionaje industrial.
Ethan, que mantenía a Bastian Justiniano dormido en su hombro con una calma asombrosa, dio un paso al frente. —Como abogado, te sugiero que salgas de esta casa ahora mismo. Si mañana a las nueve mi bufete no tiene una renuncia formal de tu grupo a cualquier litigio en México, esa foto tuya en el café de San Telmo con el enviado de Martina Rossi estará en la portada de todos los diarios financieros de Argentina. Y créeme, Alvear, en este país la reputación pesa más que las vacas.
Facundo miró a los tres hombres. Parecían un ejército desaliñado, pero letal. Miró a Missiu, que volvió a sisear, y entendió que no tenía nada que hacer allí.
—Esto no termina aquí —masculló Facundo mientras se dirigía a la salida.
—Para ti, sí termina —sentenció Julián desde el umbral—. Y la próxima vez que quieras ver a mi mujer, asegúrate de pedir cita con su secretaria. ¡Y no vuelvas a entrar sin llamar, que despertaste a la niña!
Cuando la puerta principal se cerró con un golpe seco, el silencio volvió a la mansión. Los tres se quedaron mirando los miles de fragmentos brillantes en el suelo.
—Estamos muertos —susurró Julián, mirando los restos del cristal—. Si Juliette se entera de que su "Ángel de Ginebra" terminó en pedazos por culpa de un ganadero despechado, nos manda a vivir a la Antártida.
—Busca el pegamento instantáneo, Julián —dijo Oliver, suspirando y frotándose las sienes—. Tenemos cuarenta y ocho horas para hacer un milagro antes de que las chicas vuelvan.
Missiu Leguau saltó al suelo, caminó entre los cristales con una precisión quirúrgica y se sentó junto a la pila de escombros, mirando a los hombres con una expresión que decía claramente: "Yo hice mi parte, ahora arreglen su desastre".
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Editado: 12.05.2026