Donde tú estés

Capítulo 16

Leónidas: es algo que pienso hacer. Eso no está en discusión y debemos de salir del despacho de tu padre para dar comienzo a nuestro compromiso.

Ellos se levantan de sus asientos y ella camina con mucho cuidado con su bastón, nada más que de repente pasa algo inesperado y ella estaba a punto de caerse, pero cuando él se da cuenta de eso evita que pase y la única manera de que estuviera segura era cargándola entre sus brazos. Ellos llegan a la sala y él ayuda a su prometida a sentarse para hacerlo él también y al ver sus padres se sorprenden para después acercarse a ellos.

Rebeca: que te paso, hija. No me digas que te sientes mal, porque si es así ahora mismo llamo al doctor para que venga y fue un error permitirles que hablaran a solos.

Ariadna: no me pasó nada, estoy bien. Además, era algo que teníamos que hacer y ahora debemos de seguir con lo que viene, por favor.

Fernando: esto no va a continuar hasta que nos digas qué fue lo que pasó. Necesito saber porque Leónidas te traía cargando entre sus brazos y quiero una explicación lógica.

Ariadna: te lo diré, padre. Acaso nadie se lo puede imaginar, pero lo que pasó es que estaba a punto de caerme y el evito que eso pasara.

Rebeca: creo que fue algo innecesario que lo hiciera de esa manera. Si quieres podemos dejar el compromiso para después, solo que no hay ninguna prisa por hacerlo.

Ariadna: debemos de hacerlo este día, ya que todos están aquí, por favor. No quiero que te niegues hacerlo y recuerda que eso es lo mejor.

Ella se sienta en el sillón junto con su esposo. Leónidas empieza hablar diciendo que la haría feliz y al final saca una cajita de su pantalón y la abre para después ponerle su anillo, además nadie espero que le besara la palma de su mano.

Héctor: faltaría saber la fecha de su boda. Este es el mejor momento para saberlo y espero que no tarde mucho tiempo en realizarse, hijo.

Leónidas: quiero casarme con Ariadna en quince días. Necesito que todos estén de acuerdo con esa decisión, ya que ese es el tiempo justo para que preparen una boda.

Ariadna: estoy de acuerdo. Entonces nos casaremos en esa fecha y lo único que quiero es que mi vestido de novia sea bonito, aunque no lo pueda ver.

Matilde: me encargare de que lo sea. Debo de cumplir con mi deber por ser la madre del novio y él no se negará en darte gusto en lo que pidas. Ahora necesito saber qué es lo que quieres para que mi hijo pueda oírte y mañana mismo lo tendrás.

Ariadna: no necesito nada más y me imagino que solamente nos casaremos por el civil. Eso simplemente sería lo mejor en nuestro caso.

Leónidas: estás equivocada, Ariadna. Porque nos casaremos por la iglesia, precisamente esas son las costumbres de nuestras familias y estoy dispuesto a respetarlas.

Ariadna: las personas que se casan por la iglesia lo hacen por amor y entre nosotros no existe ese sentimiento. No entiendo el interés que tienes en que lo hagamos.

Leónidas: eso ya lo hablamos o prefieres que lo diga delante de ellos. No tengo ningún problema con repetir todo lo que te dije en el despacho de tu padre.




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