Marzo 2023
84Mi cumpleaños solía ser algo que me encantaba celebrar hasta hace unos años.
Antes significaba música alta, Richard rompiendo algo accidentalmente, Aurora tomando
fotos horribles para subirlas después y Alastor burlándose de mis gustos musicales
mientras terminábamos comiendo cualquier cosa de madrugada.
Ahora solo era otro día más.
Otro recordatorio de lo mucho que había cambiado mi vida desde la última vez que
sentí que realmente pertenecía a algún lugar.
Recibo una llamada de Aurora después de tanto tiempo desaparecido de todos
diciéndome:
—Necesito hablar contigo, llámame es urgente.
Apenas veo el mensaje la llamo de inmediato.
—¿Qué pasó? —pregunto preocupado mientras camino de un lado a otro por la cocina.
Escucho como suspira del otro lado antes de hablar.
—No sé si te has enterado… y honestamente tampoco sé cómo vas a tomarlo.
Mi pecho se tensa inmediatamente.
Porque solo hay una persona capaz de hacer que Aurora mida tanto sus palabras
conmigo.
—Alastor será padre.
Y el silencio que sigue después de esa frase me deja completamente inmóvil.
Mi mente vuelve inmediatamente a nuestro último encuentro.
A aquella última conversación.
A su voz diciéndome:
85“Necesitamos ser felices lejos del otro, somos caóticos juntos, som os coodependientes.”
Cierro lentamente los ojos.
Y por primera vez en mucho tiempo siento que el pasado vuelve a abrirse como una
herida mal cerrada.
—Axell… ¿sigues ahí?
La voz de Aurora me trae de vuelta.
Trago saliva antes de responder:
—Espero sea un buen padre y no repita patrones.
Escucho un pequeño silencio incómodo del otro lado.
Como si ella supiera perfectamente que esa respuesta estaba demasiado ensayada para
ser real.
—No tienes que actuar como si no te afectara.
Suelto una pequeña risa seca.
—No estoy actuando.
—Claro que sí —responde inmediatamente—. Te conozco demasiado bien.
Me dejo caer lentamente sobre el sofá mientras paso una mano por mi rostro.
—¿Qué se supone que haga, Aurora? Han pasado años.
—Pero no lo olvidaste.
Eso me golpea más fuerte de lo que esperaba.
Miro el techo unos segundos antes de hablar.
—¿Él está feliz?
La pregunta sale demasiado rápido.
86Demasiado honesta.
Aurora tarda unos segundos en responder.
—Creo que está intentando estarlo.
Y honestamente…
eso suena demasiado a Alastor.
—Melissa siempre quiso una familia —dice Aurora suavemente—. Y Alastor…
bueno…
—Alastor siempre quiso sentirse suficiente para alguien —termino por ella.
El silencio del otro lado confirma que entendió exactamente lo que quise decir.
—Quiero verte —dice después de un rato—. Pero él no sabe que te acabo de decir lo del
bebé.
Me quedo callado varios segundos.
Porque una parte de mí quiere colgar.
Y otra…
quiere correr directamente hacia algo que juré dejar atrás.
—No sé si sea buena idea.
—Probablemente no lo sea.
Eso me hace reír apenas.
Muy típico de Aurora.
—Entonces ¿por qué insistir?
Escucho cómo suspira.
—Porque ustedes dos nunca tuvieron un cierre real.
87Bajo inmediatamente la mirada.
Porque odio admitir cuando tiene razón.
—Necesito cerrar ese capítulo.
Mi voz sale más baja de lo que esperaba.
Más cansada.
—Entonces concreta una salida a comer —responde Aurora suavemente —. Hablen
como personas normales por una vez en la vida.
Suelto una pequeña risa nasal.
—Eso jamás ha sido posible entre Alastor y yo.
—Lo sé.
Hace una pausa breve antes de añadir:
—Y justamente por eso deberían intentarlo una última vez.
Abril 2023
Estoy sentado en una pizzería donde muchas veces comimos Alastor y yo hablando de
cosas absurdas hasta que cerraran por allá del 2019.
Justo en eso siento que alguien me dice por la espalda:
—Parece que alguien aún le gusta la pizza con piña y la coca cola sin gas.
A lo que respondo:
—Solo si la conversación es buena.
Río pero a la vez volteo y lo veo.
Está en mejor condición.
Lo veo más sereno y en paz consigo mismo.
88A lo cual se sienta y empezamos a actualizar un poco de nuestra vida.
Alastor juega nerviosamente con la servilleta entre sus dedos mientras me pregunta por
mi trabajo, por mi mamá, por cómo he estad o después de tantos años evitando
realmente hablar el uno con el otro.
Y honestamente…
Se siente demasiado natural.
Como si nunca hubiéramos dejado de conocernos.
—Sigues tomando Coca-Cola sin gas.
Lo dice sonriendo apenas mientras observa mi vaso.
—Y tú sigues juzgándome por eso.
—Porque sigue siendo psicópata tomarla así.
Suelto una pequeña risa.
—Y tú sigues tomando café tan amargo que parece castigo emocional.
Alastor ríe bajando la mirada unos segundos.
Dios.
Había extrañado escuchar esa risa más de lo que debería admitir.
Después de un rato el ambiente cambia.
Lo noto en su expresión.
En cómo evita sostenerme la mirada demasiado tiempo.
Hasta que finalmente habla.
—Siento lo de Jorge… estaba en un lugar oscuro. No debí decirle eso. Debí alejarme
antes de que todo no tuviera solución.
89Bajo lentamente la mirada hacia la mesa.
—Tuvimos culpa ambos… dañamos a alguien que no se lo merecía.
Alastor asiente apenas.
Y el silencio entre ambos vuelve a llenarse de todas las cosas que nunca supimos
manejar correctamente.
Luego respira profundo.
Como si estuviera preparándose mentalmente para decir algo importante.
—Seré padre.
Y por primera vez en toda la noche noto miedo real en su voz.
—Estoy nervioso… no quiero cometer los errores de mis padres.