Ryan
Delante de los demás se hace la inocente, la santa, la mártir, sé bien que le gusto, así que rápidamente pienso en hacerle una jugada cobrándome las que ella me ha hecho.
El beso, solo fue para probar que es una fácil, aunque frente a mis amigos diga que no, por lo agitada que estaba sé bien que quería más, mientras yo estaba que quería vomitar por haber intercambiado saliva con esa.
— ¿Qué pasó? — habla mientras se intenta levantar de la cama.
Su mirada se dirige a mí, se da cuenta que estoy solo en bóxer, por lo que inmediatamente levanta la sabana que la cubre a ella.
—Vaya hasta que despiertas, después del tercer round te quedaste profundamente dormida— digo mientras tomo mi ropa para dirigirme al baño —te mueves tan bien, mejor no sigo me darán ganas de hacerte mía de nuevo. —
Entro a ducharme dejándola hundida en sus pensamientos. Me tardo alrededor de unos quince minutos para salir de la ducha.
—Ryan dime que tú y yo no— la escucho sollozar.
— ¿No qué? — pregunto, mientras veo que lagrimas caen por sus mejillas.
—Dime que esa mancha roja no es mía— señala la mancha.
—Claro, Emm, que es tuya, gracias por darme lo más preciado que tenías.
Su celular suena, si no estoy mal a sonado unas doscientas veces. Sé que son sus padres porque lo vi en la pantalla.
Trata de aguantarse el llanto, escucho como la están regañando, le dicen que donde se encuentra que ya son casi las cuatro de la mañana, responde que no sabe, que lamenta haberlos decepcionado.
Ella no sabe dónde realmente estamos porque después de subirla al auto tuve que pegarle en el cuello para desmayarla.
Flashback
Al llegar al apartamento que tengo, la bajé en peso con todo y sus todas dejándola acostada sobre la cama, esperando que no fuera a despertar. Salí a toda prisa a buscar a mi amiga que es enfermera ya le había texteado que me tuviera lista la dosis que iba a inyectarle para dormirla por unas horas, por último, pasé a buscar pintura que parecía sangre. Cuando regresé estaba despertándose por lo que procedí a colocarle el medicamento y adormecerla.
La despojé de toda su ropa, dejándola tal como vino al mundo, hice lo mismo conmigo con la única diferencia que me dejé el bóxer.
Fin Flashback
—Cámbiate— le doy su ropa —iré a dejarte a tu casa— solo asiente llorando sin decir nada.
Piensa que tuvimos relaciones. Eso es lo que quiero, torturarla, que piense todos los días que perdió lo más valioso conmigo.
Torpemente se pone la blusa y el pantalón ya que no deja de llorar viendo la mancha roja en la sábana. Me da risa verla así, quien la manda a meterse conmigo.
—Ya estoy lista— me dice agarrando sus cosas.
Salimos en completo silencio del apartamento, y de igual forma subimos al ascensor para el aparcamiento. Al bajar camina despacio se encuentra ida, si no es porque la jalo del brazo choca contra un auto que está aparcado.
—Aquí— agito mi mano para que se dé cuenta donde estoy.
Me dice su dirección, y en el camino no dice absolutamente nada. Hasta que de pronto se voltea a verme.
—Ryan, si acabamos de hacerlo, eso quiere decir que somos pareja—
Freno en seco al escuchar sus palabras.
—Mira querida Emm, una cosa es la diversión y otra es lo de ser pareja, tiempo para andar de novio no tengo mucho menos tiempo en andar enamorando. Mi objetivo es ser el mejor en natación y en ingeniería— vuelvo a poner en marcha el auto.
Resopla muchas veces, sé que mi respuesta la cabreo.
—Entonces ¿solo fui tu acostón número? — pregunta.
No respondo, no quiero seguirla haciendo sentir mal, una parte de mi quiere decirle que es mentira que no tuvimos nada que ver, que ella sigue siendo pura, pero mi lado competitivo no permite que lo haga.
—Harrington, nosotros no podemos ser nada, ambos competimos por el mismo lugar en el equipo, ¿entiendes? —
Niega con la cabeza. Mujer más necia.
—De todas maneras, tampoco quería ser algo tuya, Astor. No eres el único hombre sobre la tierra. —
Sigue tocándome la yugular, después que no se ande quejando si sigo haciéndole cosas que no le agradan.
—Tu no eres mi tipo tampoco— contra ataco —el que hayamos tenido intimidad no quiere decir que me gustes o que sienta algo por ti. Fue pura calentura del momento. —
Soy un tipo frío, sin sentimientos, las personas que han estado conmigo dicen que tampoco tengo corazón. Siempre he dicho que no recomiendo enamorarse de mí, ya que solo van a sufrir.
Espero que Emma sea inteligente y no se llegue a enamorar, no me gustaría ver su rostro lleno de sufrimiento a causa mía. Sé perfectamente que dejo heridas, cicatrices que duelen, que no sanan fácilmente.
Ella y yo estamos compitiendo por ser el mejor del equipo. Entre los dos solo puede existir rivalidad.