Ryan
Voy a subirme al auto cuando veo aparcado el BMW serie 3 de mi amiga Phoebe, esto ya no me gusta. Sé que se enteró de que supuestamente tuve que ver con Emma, estoy más que seguro que fue de cotilla con a su hermana.
Corro porque me preocupa que haya venido con mi ex y vaya hacer un problema, mientras me voy acercando al pasillo de la entrada escucho como mi ex novia se presenta ante alguien, ¿quién será?
Doblo rápido para quedar de frente a ellas.
— ¿Qué haces aquí? — pregunto directamente a Isabella.
—Hola, querido— saluda.
Veo la cara de asustada que tiene Emma, su amiga Willow la está sujetando del brazo.
—Mira, Isabella no se a que hayas venido es mejor que regreses por donde entraste porque de lo contrario— soy interrumpido.
—Solo vine a conocer a la mujer que se robó tu corazón, y con la que todo este mes te has enredado en la cama. —
¡Que mierdas, le importa!
De un jalón Harrington queda entre mis brazos.
—Te presento a mi mujer, la que me hace feliz todas las noches. Isabella no es por hacerte sentir mal, pero tú y yo no vamos a regresar— sus ojos se llenan de lágrimas.
Tiene que entender que ya no hay un nosotros, ese futuro se esfumó. Soy consiente en decir que las mil cicatrices que le dejé no las sanará de un día para otro. Creí poder cambiar con el amor de ella, simplemente jamás llegué a sentir algo, me quedé a medio camino de la misión.
Por eso es que vuelvo a decir que no recomiendo enamorarse de mí.
—Es muy bonita— susurra —espero que de ella si puedas llegar a enamorarte. —
—Vamos, amor— digo al mismo tiempo que pellizco la mejilla de Emma —Willow ven con nosotros a comer pizza.
Ambas me ven con sorpresa, en su mente dirán que estoy loco o algo parecido. No rechistan al contrario caminamos los tres en silencio.
Las dirijo hacia dónde está mi auto para que puedan subir.
—Me puedes explicar Aston porqué le dijiste a tu ex que soy tu mujer— arranco el auto —los pocos que estaban escucharon todo, de zorra no me bajan ahora también me dirán quita novios, gracias a tu boca. —
Para ser sincero no me di cuenta si había más personas o no. De todas formas, no pueden hablar u opinar de mi relación pasada en pocas palabras de lo que no saben.
— ¿De verdad iremos a comer pizza? — pregunta la amiga de Emm.
—Tengo entreno, si quieres ve tu con él— responde de forma tajante.
—Si no vas tu entonces tampoco yo— doy gracias al cielo.
Las dejo donde Emma recibe sus clases de natación para dis que perfeccionar más.
Si supieras que también recibo entrenos. Digo en mi mente.
Nadie sabe que recibo entrenamiento de uno de los amigos de mi papá, lo hacemos en una piscina de las afueras de Londres.
Manejo a toda velocidad para poder llegar a tiempo, voy retrasado y todo por culpa de Isa.
—Perdón, por venir tarde— saludo y explico mientras corro a los vestidores a cambiarme.
—Empieza por dar dos vueltas estilo libre— dice Jack.
Estoy dando todo de mí, no dejaré que ella me destrone y me baje del pedestal del primer lugar.
—Tres vueltas estilo pecho— grita con fuerza como si estuviera sordo.
Debo decir que los entrenos me dejan super cansado, siento que he avanzado de donde estaba estancado. Solo debo esperar las competencias para demostrar que todo ha valido la pena.
—Ahorita veremos que tanto has avanzado en el estilo mariposa, quiero que des dos vueltas sin parar— estoy seguro que lo haré bien.
— ¿Qué has escuchado de Emma? — pregunto a Jack.
—Es una de las mejores nadadoras de su ex equipo, al parecer ella era la que más medallas de oro se llevaba. —
¡Mierda!
—Quiere decir que debo entrenar el doble— él solo niega
—No, Ryan. No puedes esforzarte mucho de lo contrario para tus competencias estarás cansado y no vas a rendir— tiene razón.
— ¿Jack? —
—Que manda— responde, levanta la mirada hacia donde estoy.
—Quiero ser el mejor y ganar el primer lugar en todos los estilos, no me importa cuantos buenos nadadores haya ese día. —
Asiente con la cabeza de forma positiva.
—Entonces debemos practicar mas esos estilos, vamos de nuevo cuatro vueltas de pecho, dorso, mariposa y libre. —
¡Que Dios me agarre confesado!
Como quisiera que pasara el tiempo volando, ya me cansé ya no quiero nadar por hoy, pero este señor como que no piensa dejar de entrenarme.
—Suficiente por el día de hoy— por fin.
Ahora sí Emma Harrington, el lunes no vuelves a humillarme como lo has venido haciendo todo este tiempo.