El amor a través de ti

4. Ya no somos dos

Maisy estaba de nuevo en el hospital para ver a la ginecóloga Dubois, Jayden estaba a su lado acompañándola, aunque se tardaron un poco ya que el manager del grupo de él, lo había entretenido con cuestiones de la banda, aun así, ella espero pacientemente a su novio, para luego juntos asistir al hospital.

Rosemary lamentablemente no pudo asistir con ellos, ya que tenía que ir a trabajar, pero confió en que ellos podrían con la noticia, ella ya sabía cuál sería el resultado, se preocupaba mucho por su hija, que emprende una nueva etapa de su vida.

La castaña tomo la mano de Jayden quien se la apretó dándole ánimos, y juntos entraron para sentarse en la sala de espera. Maisy se sintió algo nerviosa, aunque su madre le dijo que la intuición de una mujer nunca fallaba, ella en algún rincón de si misma pensaba que era negativo.

—Tranquila Mai, estas echando humo. —le dijo Jayden a la castaña que lo miro haciendo un mohín.

—No ayudas Jay—murmuro apretándole con más fuerza la mano.

Aunque se burlaba de Maysi, la acerco a él para darle un beso en la frente. —Todo está bien cariño, eres fuerte.

—Tengo miedo, Jayden —susurró ella, y la voz se le quebró en la última sílaba— ¿Y si no estamos listos? ¿Y si todo se complica?

El pelinegro sonrió con esa tranquilidad pausada que a ella siempre le devolvía el aire en los momentos difíciles. Con el pulgar, le acarició suavemente el dorso de la mano, mirándola con cariño.

—El futuro siempre ha sido incierto, mi amor. La diferencia es que ahora no tienes que imaginarlo sola, si ese papel dice que no, seguimos construyendo nuestro camino como hasta hoy, paso a paso y si dice que sí, —hizo una pausa, dejando que una calidez sincera le iluminara la mirada— entonces aprenderemos a ser papás. Nos equivocaremos, nos daremos la mano y saldremos adelante, como siempre lo hemos hecho, no necesitas tener todas las respuestas hoy.

Maisy dejó salir un suspiro largo, sintiendo cómo el nudo en su garganta comenzaba a aflojarse.

—Si, perdón, son los nervios, o quizás las hormonas.

Jayden se rio. —¿Las hormonas?

—Calla mejor, que volveré a tener pánico escénico.

—No estamos en un escenario Mai, tranquila, confía en mí.

Ella le sonrió con cariño, asintiendo. —Siempre.

Justo en ese momento una enfermera salió a llamarla, haciendo que ambos se levantaron. —Señorita Lawson.

—Si, dagame ¿La doctora ya tiene los resultados? —preguntó ella.

—Sí. Pueden pasar.

Ambos entraron al consultorio y tomaron asiento frente al escritorio, la ginecóloga Claire tenía el expediente abierto delante de ella, y les sonrió a los jóvenes frente a ella.

—Buenos días chicos ¿Cómo están?

—Buenos días, doctora Dubois, estamos bien —respondió Maisy.

—Me alegro mucho, entonces a lo que vamos— Claire tomó la hoja con los resultados. —Ya tenemos tu análisis de sangre.

Maisy sintió que su novio tomaba su mano. —¿Y él resultado es…?

Claire la miró con una sonrisa tranquila. —La β-hCG salió positiva. El resultado confirma el embarazo.

La castaña permaneció en silencio unos segundos, aunque ya había visto aquella prueba de farmacia antes de hablar con sus padres y Jayden, escuchar a la doctora decirlo en voz alta hacía que todo pareciera mucho más real. Ella cargaba en su vientre el fruto de su amor de Jayden y ella, y a pesar del miedo, se sintió feliz.

—Entonces, sí estoy embarazada.

—Exactamente.

Jayden apretó suavemente su mano. —¿De cuánto tiempo? —preguntó él.

Claire volvió a mirar el expediente. —Por la fecha que me diste de tu última menstruación, calculamos aproximadamente tres semanas de embarazo.

Maisy respiró hondo. —¿Y está todo bien?

—Por ahora no tenemos ningún dato que nos indique lo contrario, pero es muy pronto para saber mucho más. A estas alturas, una ecografía probablemente todavía no nos permitiría ver el embarazo con claridad.

—Entonces, ¿qué tengo que hacer ahora?

—Lo primero es mantener la calma. Podemos programar una nueva ecografía dentro de un par de semanas, cuando haya más posibilidades de ver el saco gestacional y comprobar que el embarazo está evolucionando como esperamos. También podemos repetir la β-hCG si considero necesario controlar cómo está aumentando.

—¿Entonces cuándo podremos hacerlo?

—Lo ideal será esperar unas semanas, cuando ya estes en seis semanas. Ahí podremos comprobar que el embarazo está dentro del útero en una ecografía y, dependiendo de la edad gestacional, podremos empezar a visualizar el saco gestacional y posteriormente el embrión.

Maisy asintió lentamente. —¿Tengo que hacerme más análisis?

—Sí. Hoy voy a dejarte indicados algunos análisis iniciales y también vamos a programar tu próxima cita. Además, si todavía no lo estás tomando, quiero que empieces con ácido fólico.

Maisy miró a su novio preocupada. —Esto está pasando muy rápido…

Claire sonrió. —Es normal sentirse así. Ayer tenías una sospecha y hoy ya tienes una confirmación, no tienes que tener todas las respuestas ahora mismo.

Maisy bajó la mirada hacia sus manos. —¿Puedo seguir haciendo mi vida normal?

—En principio sí. Puedes caminar, estudiar, trabajar y realizar tus actividades habituales si te encuentras bien, solo hay algunas precauciones que debes tener desde ahora y cualquier medicamento que tomes conviene consultarlo primero. —Claire hizo una pausa antes de continuar. —Y hay algo más importante: si presentas un dolor abdominal fuerte, sangrado abundante, mareos intensos o cualquier síntoma que te preocupe, debes acudir a urgencias.

—Lo entiendo.

Claire cerró el expediente. —Por ahora, lo principal es cuidarte y volver a control en la fecha que te indicaré. Allí podremos hacer la ecografía.

Maisy asintió. —Gracias, doctora.

Cuando se levantaron para marcharse, agradecieron a la doctora antes de salir del consultorio, Maisy se aferro al brazo de Jayden, mientras ambos caminaban a la salida.




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