El Amor Entre Millones

Capítulo 4

Capítulo 4

Jamás había sentido tanto cansancio durante los años que asistí a la universidad y todo debido al trabajo nocturno. Mi anterior trabajo consistía en atender a las personas, siendo clara, trabajaba en una tienda de ropa femenina, bastante diferente que ahora.

Llevo dos meses en la universidad y también en el trabajo, aun no puedo creer que siga con vida a estas alturas, creí que me derrumbaría al primer mes. Debo agradecer que las cosas marchen con total normalidad y espero que hoy no sea la excepción, dado que hoy cumplo 22 años. Hoy en la tarde haré un video llamado con mis padres, como cada año.

Invadida por el cansancio, dejo reposar mi cabeza en la mesa mientras espero que Kathy llegue con nuestro almuerzo. Tan pronto como cierro los ojos, los recuerdos de mi cumpleaños número 17 me invaden, ese día mis padres hicieron una reunión pequeña con mis amigos, todos estábamos en el patio trasero de mi casa. Mi madre había comprado un pastel hermoso que no pudimos dividir a causa del ruido proveniente de la casa de mis vecinos.  

Mi padre fue a hablar con ellos, pero yo me quedé con mucho miedo de que le sucediera algo malo, por lo que me mantuve al tanto de todo.

Cuando mi padre regreso, se fue a la cocina seguido de mi madre, sin pensarlo mucho los seguí sin que lo notaran, me quedé en la puerta escuchando su conversación.

Mi padre le contó a mi madre la causa de la pelea de los vecinos, el problema era su único hijo que andaba en malos pasos, el chico era un año mayor que yo, no me gustaba socializar con él ya que me daba miedo el solo verlo rondar por la zona. El chico trabajaba en un restaurant y todo lo que ganaba se lo gastaba en drogas.

Y como un balde de agua fría, el razonamiento llego a mí, poniéndome a pensar en cómo invertí mi dinero por años. Trabajé desde los catorce y no hice nada productivo con mis ganancias, claro que siempre ayudaba a mis padres con la mitad de mi sueldo ya que ellos no querían recibir más de la cuenta.

Malgaste mi dinero en cosas insulsas, actuando como cualquier adolescente que solo piensa en ropa, zapatos, accesorios y demás cosas que solo llenan tu armario. Entonces decidí que era hora de pensar en mi futuro y empecé a ahorrar para el ingreso a la universidad, claro que en esa época no pensé que las cosas se tornarían de ese modo.  

Jamás lo imagine.

—despierta —levanto la cabeza y observo a Kathy ordenando las cosas sobre la mesa.

—gracias —le agradezco tomando la hamburguesa que me trajo.

—no tienes por qué —se sienta a mi lado— tus ojeras están hasta el piso —se burla.

—gracias —ironizo— eso es justamente lo que necesitaba —sonrío mientras le doy el primer mordisco a mi hamburguesa.

—es enserio, necesitas maquillaje —sugiere.

—me iré acostumbrando, como tú —le indico.

—¿y qué se supone que harás cuando tus padres te vean en ese estado? —Kathy sabe de las video llamadas que realizo cada año en mi cumpleaños, incluso ella me ayuda fingiendo ser mi compañera de cuarto.

—hoy si me maquillo —aseguro— además solo hablaré con ellos y eso será todo —intento sonar convincente.

La verdad, espero no tropezarme con sorpresas, estos últimos meses no han sido tan buenos para mí y no deseo más estrés en mi vida.

—estarás conmigo ¿verdad? —ruego como una niña, cuando estoy más que se segura que estará a mi lado.

—claro, llegare a tu casa en cuanto salga de la universidad —sonríe emocionada— ¿Cuándo te he dejado Violet? —me reclama.

—nunca —la abrazo. Kathy es una persona muy buena, incluso creo que me ve como su hermanita menor.

Las horas en la universidad pasaron volando, como si la vida estuviera empeñada en atormentarme. Llegue a casa y acomode algunas cosas, me maquillé un poco para que mis padres no notaran el cansancio en mi rostro.

Luego de unos minutos, Kathy llegó muy sonriente y ya estábamos listas para la llamada.

Estaba emocionada, como cada año. Era difícil pasar los días más felices lejos de mis padres, pero era peor estar sin ellos cuando tenía problemas y no encontraba una salida. Esos momentos eran los que más deseaba su cercanía y aunque estábamos en el mismo país, no podía correr a sus brazos por el miedo de que descubrieran mi mentira de años.

La sesión terminó con una gran sonrisa, mis padres habían comprado un pastel en honor a mi cumpleaños, en el que había una vela encendida, me pidieron apagarla como cada año, claro que no podía hacerlo ya que no estaba presente, por lo que mis padres se encargaban de apagarla por mí.

Evan se encontraba con ellos, para darme una gran noticia. Mi hermano se casará dentro de cinco meses. Mi corazón revoloteo por la felicidad que sentía, muy dentro de mí ser, esperaba con ansias esa noticia.  

—debemos irnos —indica Kathy, está preocupada porque vamos tarde al club.

Corremos hacia la salida y nos subimos a su coche, llegamos al club y rápidamente nos enfundamos en nuestros uniformes para empezar a repartir las órdenes.

Las horas transcurrieron con normalidad, no sé si es mi imaginación o es el ambiente, pero siento que el día de hoy está muy relajado. Quedan pocas personas en el club, el segundo piso está siendo atendido por Noah y cinco chicos más, mientras la primera planta por Kathy, Newt, yo y los demás empleados.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.