El amor no es una obligación

Capítulo 28

Helena: no deberías de estar enojado con ellos porque nunca me aceptaron. Además, estoy acostumbrada a que las personas se burlen de mi apariencia física y otra vez te pido que no te preocupes por mí.

Michael: sería imposible no preocuparme por mi única hermana y te recuerdo que siempre has sido demasiado frágil. Solamente que la mayoría de las personas no entiende que no deben de menospreciarte.

Ellos guardan silencio cuando ven a Diego entrar con un hermoso ramo de flores rojas, Diego se acerca a su prometida para dárselo y ella se las recibe.

Diego: espero no haberme tardado. Pero si estás aquí eso significa que estás lista para poder irnos y sobre todo necesito decirte que te ves hermosa.

Helena: este vestido apenas me lo compre y fue el que más me gustó. No me imagine que también te gustaría y me lo compre únicamente porque me gusto.

Diego: me parece bien que te compres todo lo que te guste. Nada más que como muy pronto serás mi esposa me encargare de darte todo lo que quieras.

Helena: eso solo pasará hasta que sea tu esposa. Será mejor que ahora sí nos vayamos y debes saber que tengo un límite de tiempo para regresar a mi casa.

Diego: lo único que me importa es que estés a mi lado. Aunque tampoco puedo evitar molestarme por eso y sobre todo te ves realmente hermosa ante mis ojos.

Helena: esas son palabras que definitivamente necesitare escuchar. Pero eres tan lindo cuando me hablas de esta manera que hace que con cada detalle que tienes conmigo me enamore más de ti.

Diego: entiendo que mi comportamiento contigo jamás fue bueno. Solamente que todavía no es tarde para remediar los errores del pasado.

Helena: te agradezco todo lo que haces por mí. Además, como ya te dije debemos de irnos y antes de hacerlo pondré mi hermoso ramo de flores en un florero.

Ella se levanta de su asiento y después de unos minutos pone sus flores dentro de un florero. Diego simplemente toma la mano de su prometida y cuando lo hace se despide de su suegra, ellos salen de su casa acompañados de su hermano y se detienen cuando llegan al auto.

Michael: mientras ustedes se suben al auto me subiré al mío. Recuerda que solo estoy cumpliendo con la orden de nuestro padre, así que ninguno de ustedes debe de molestarse.

Helena: por supuesto que no me molesta. Entiendo que mi padre hace esto con la intención de protegerme y sé que las cosas nunca cambiarán, aunque me haya casado.

Diego: la sobreprotección jamás cambiará. Nada más que cuando sea mi esposa será completamente diferente y me siento demasiado tranquilo pensando eso.

Michael: sabes que tendrás que soportarme toda tu vida, cuñado. Porque realmente espero que nunca vuelvas a tratar mal a mi hermana, ya que si lo haces nadie te podrá salvar.

Diego: únicamente la trataré como mi mujer. Seguramente toda la sociedad será testigo del amor que siempre le profesare, así que no es necesario que me adviertas nada.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.