Zoe al escuchar eso no pudo evitar acercarse a aquel hombre.
-Disculpe, sin querer escuché su conversación y no pude ignorarlo, pues no puedo permitir que haga eso con una pintura, a si que me gustaría que me la vendiera.- dijo directamente Zoe.
Aquel hombre la observo detenidamente y no podia evitar pensar que la belleza de Zoe quien para el, era una mujer desconocida no era estridente, sino luminosa.
Tenia el rostro delicado, de facciones armoniosas y piel suave como porcelana.
Sus ojos grandes y oscuros guardaban una serenidad engañosa, como si detrás de esa calma viviera una mente que observaba, analizaba y comprendía más de lo que dejaba ver y solo el podia pensar eso de Zoe.
Despues de observarla por un corto tiempo no dudo en contestarle con firmeza que no, se la vendería dándole la espalda.
Zoe no entendia por qué se había negado, pues ella notó que no estaba, para nada interesado en la pintura, pero ...¿Porque la compro si no le interesaba?. Se preguntaba
-Le pagaré el doble del precio original.- alzó un poco la voz para que la escuchará.
-Lo siento, pero no está en venta.- dijo fríamente, mientras volteaba de nuevo la mirada hacia Zoe.
-Entiendo, pero al menos no debería tirarla, después de todo la compró por qué está interesado en ella ¿No es así?.-
-Esta muy equivocada señorita, está pintura no merece ni un poco de mi interés y tampoco el interés de nadie.-
-¿Quiere ... decir que está obra de arte no es digna del interés de las personas?.-
-A si es, ni siquiera es digna de llamarse obra de arte.- dijo fríamente, mientras miraba la pintura con unos ojos llenos de odio y resentimiento la cual la llevaba uno de los trabajadores del edificio
Zoe no lograba entender para nada a ese sujeto o mejor dicho no tenía la intención de entenderlo pues por primera vez sentía que ese hombre no era digno de su atención, desde la primera vez que cruzaron palabras sin duda alguna notó que eran muy opuestos y por ello no lograrían entablar una armoniosa conversación de eso estaba segura.
-En ese caso ¿Porque no se la vende a otra persona que si este interesado en ella?.- pregunto Zoe
-No pienso vendersela a nadie, a caso no entiende lo que quiero decir.-
-Pero ... -
Aquel hombre no dudo en interrumpir a Zoe.
-Señorita deje de insistir, como ahora soy el dueño puedo hacer lo que quiera con ella ¿No es a si?.- voltio la mirada hacia el encargado, el cual se encontraba bastante tenso y asustado.
-A si es ... La aurora dijo ... Que el comprador tiene el derecho de hacer lo que quiera con la pintura.- dijo con la voz entre cortada.
-Ya escucho, ni a la misma creadora le importa su propia creación, ¿Por qué a mí me importaría?.-
Zoe se quedó sin palabras al cruzar por un instante miradas, pues aquellos ojos, de aquel hombre reflejaban una frialdad que daba miedo, más que sus palabras.
-Ya saben que hacer con eso.- Y sin decir nada más se marcho.
Zoe solo pudo ver cómo se alejaba, tanto el hombre como el encargado, el cual no dudo en dar órdenes de destruir la pintura para luego tirarla. Al poco rato Dana salió a buscar a Zoe, la cual se encontraba tirada en el piso aguantandose las ganas de llorar.
-Zoe ¿Que te sucede?, ¿Por qué estás aquí sentada.?.- pregunto Dana mientras ayudaba a Zoe a levantarse.
-No pude obtener la pintura.- con una lágrima a punto de caer dijo
Dana al ver en mal estado a su amiga Zoe no dudo en abrazarla. -No pasa nada, tranquila, era imposible que te la vendiera pues también deseaba tener esa pintura.-
Zoe se seco las lágrimas pues su tristeza paso a enojo y no dudo en contestarle a Dana. -Claro que no, ese idiota la compro solo para presumir su dinero, mando a tirar y destruir la pintura, luego de comprarla.-
-¿Que?, no puedo creer lo que me acabas de decir.- sorprendida dijo Dana y tocandose la cabeza dijo. -Pero lo que más me sorprende es que tú, la chica más amable y respetuosa le haigas dicho idiota a otra persona.-
Zoe frunció el ceño y dijo. -Es la primera persona que e visto siendo tan frio e arrogante, incluso su mirada es tan fría que me quedé paralizada cuando cruzamos miradas.-
-Ya veo, debe de tener una personalidad muy aterradora, para que una persona como tú lo describas de esa manera, y dime era muy atractivo ¿ o no ?.- pregunto con mucha curiosidad Dana.
-¿Que importa la belleza?, si tiene esa personalidad tan horrible.- dijo Zoe la cual se dirigió hacia la salida del edificio, Dana la seguio de prisa.
-Tienes razón, ¿Porque no vamos a tomar algo? para olvidar este horrible día.- dijo Dana tratando de animar a Zoe, pero ella se encontraba bastante desanimada y no podía evitar dejar de ver hacia dentro del edificio
-Ya no estés triste, recuerda que tu también eres muy buena en el arte y algún día vas a crear tu propia obra, la cual vas a querer y amar más que otras.-
-En verdad crees que ese día llegue, mucha gente duda de eso, incluso mis padres y cada día me hacen ver que en realidad no soy tan buena con el arte.- dijo Zoe con la mirada hacia abajo, tratando de ocultar sus ojos enrojecidos.
Dana la tomo por los hombros con firmeza y dijo, alzando un poco la voz. -Zoe, mirame a los ojos.-
Zoe levanto la mirada y podría ver con claridad el rostro de Dana el cual expresaba algo de frustración.