Narrado por KEREM
No puedo concentrarme, tengo la cabeza puesta en la conversación que acabamos de tener tras el almuerzo con Juliet.
¿Cómo pudo atreverse a hablar de Zara? No mencionó su nombre, pero estaba claro que se refería a ella, jamás pude prever un nivel así de atrevimiento de su parte ni de nadie. Quizá sea cierto lo que me dijo y últimamente estoy perdiendo el control de mí mismo, lo cual conlleva perder el control también sobre los demás, esto ya es demasiado complicado, me siento enfurecido, molesto, con un disgusto enorme, ella no puede conseguir ponerme de esta manera, no es justo para mi ni para Ali ni para nadie, realmente me tiene con broncas que ya no es factible seguir dándole importancia.
—Amigo.
Apenas su voz resulta audible.
—Amigo, despierta.
Y caigo en la cuenta de mi entorno. Es Elijah quien acaba de hablarme, consiguiendo que algo se sacuda en la cápsula que me hace impermeable de mi mundo alrededor. Muchos empresarios están aplaudiendo adelante, creo que va por la tercera exposición. Entorno bien los ojos y descubro que es Antonio quien expone, el chico con la empresa basada en tecnología de punta que más me importaba.
No solo supo elegir a la mujer con la cual casarse quedándose con el ex suegro de ella como su principal inversor sino que sus números han dado cuenta de un trabajo asiduo con muy buenos resultados.
Y lo he echado a perder todo porque me he perdido su exposición, tanto tiempo preparándome para esto, tratando de estudiar sobre la materia de inversión que es necesaria para poder entrar, ahora todos le habrán descubierto y yo me habré quedado un paso por detrás.
—¿Escuchaste algo siquiera?
Parpadeo y asiento.
—Lo necesario.
—¿En qué mundo estabas?
—Solo…Pensando en cosas importantes.
—¡Esto es lo importante! Significan millones de dólares que podrían quedar tirados en la basura si no lo hacemos bien.
—¿Tú escuchaste algo?
—Por supuesto y también pregunté sobre puntos clave, pero que esperaba a que tu seas quien le pueda dar mejor en el ángulo. Tienes talento para eso.
—Pues, no puedo.
No puedo.
No quiero.
No debo.
Ahora mismo mi cabeza es una batalla de cosas que intentan saber cuál de las dos será la que gane terreno en medio de un caos de sentimientos, emociones e ideas estúpidas que jamás tendrían que haber existido si es lo que esperaba para mí, para mi futuro, para una realidad que ya no me siento con ánimos de tolerar.
—¿Me vas a decir de una vez por todas qué es lo que pasa con Juliet?
—¿Qué te tengo que decir? ¿Qué se supone que pasa con ella?
—No lo sé, quien se la llevó a la habitación fuiste tu. ¿Sabes que te pueden denunciar por acoso y abuso de autoridad por eso?
—¿Qué clase de abogado eres?
—No soy abogado.
—Por eso mismo, olvídate de esas cosas, quieres.
—No tengo ganas de pensar en ella, por favor. Pero si te esfuerzas en que parezca necesario, quizá sea mejor idea no estar acá.
Le miro, sorprendido.
No estoy en absoluto de acuerdo con lo que acaba de pasar. No me parece adecuado tampoco que intente referirse a mi vida misma y al contexto con la amenaza de que no deberíamos haber venido a este lugar.
—Claro que lo es.
—Entonces enfócate.
—Sí, Elijah.
—Y luego tu y yo vamos a hablar. Luego de la fiesta.
—¿De qué fiesta hablas?
—Esta noche hay fiesta en un club, está organizada con los emprendedores. —Lo sé. Los mismos que nos hicieron el almuerzo también tienen otro agasajo que no me interesa en absoluto.
—No estoy para fiestas, Elijah—le aseguro.
Hay un receso ahora de media tarde. Está cerca de anochecer y mientras nos levantamos de nuestros lugares, nos ofrecen aperitivos con y sin alcohol. Afuera el horizonte se marca con una línea rondando bordes que van del naranja hasta el rosa pasando por diversos amarillos que están sombreados por la costa y por los altos edificios que marcan el límite con el cielo delante de nuestros ojos.
—Gracias—dice él a la camarera que nos ofrece una copa.
Yo he tomado una de Whisky y lo bebo de un trago. Él sostiene una de champaña en alto y me observa luego de que ese líquido tan familiar pasa por mi garganta.
Lamentablemente me pasa como combustible.
Es asqueroso.
—Esto no es Bourbon—aseguro, dejando el vaso de vidrio sobre una encimera cercana. Puaj, está horrible. Me ha quedado el mal sabor en la boca.
—Se nota que no te ha gustado, te lo bebiste como a un shot.
—No había de otra.
—Creo que distraerte un poco te vendría bien para esta noche.
—Olvídalo.
—Qué pena. Porque Juliet está ahora con Ali mientras Thammy se toma una siesta ya que a ella le toca el turno nocturno.
—¿De qué estás hablando, Elijah?
Caray, estaba intentando no pensar en ella y no ha hecho otra cosa más que traerla de regreso a mis ideas.
—Hablo…de que sí. Ella va a ir.
—¿Estás de broma? ¡Juliet ha venido por trabajo!
—Tiene libre por la noche.
—Para descansar porque debe trabajar en la mañana.
—¿Y?
—Y no puede ir contigo.
—¿El problema es que vaya conmigo o que simplemente vaya a la fiesta?
—¡El problema es que no es empresaria ni emprendedora, debe ajustarse al rol que asumió al venir acá!
—¿Vas a decirme en algún momento cuál es tu problema con esa chica?
—No tengo ningún problema con ella y punto. Oye, tráeme otro. —Le señalo a otro camarero que pasa sirviendo.
Y me lo bebo de golpe.
—¿Hace bien eso con el estómago vacío?
—No hace bien en absoluto y ese es el punto.
Elijah suspira.
—Yo la invité. Va conmigo—insiste.
Le miro con furia.
—Ya dije que no.
—Yo dije que sí.