El blog de Zarzamora - De la vida y otras cosas

#37: De la valentía

Mamá sigue sin darse cuenta de que he faltado a clase. Ya han pasado tres días. El instituto llamó hace poco, pero mamá no está, así que cuelgo. Por desgracia para mí, ellos siempre cuentan con un plan B. Por desgracia para mí, ellos siempre cuentan con un plan B.

Amanda me llama una hora después de que le cuelgo a la gente del instituto y pregunta directamente por qué estoy faltando. No contesto; en cambio, le pregunto cómo lo sabe y me responde que la han llamado a su casa buscando a papá, pero, ya que él no está, ella ha recibido el mensaje. Entonces, cuando le digo que no le dé importancia, ella dice que vaya a verla a su casa y acepto.

Cuando llego, la casa huele a almuerzo. Me hace pasar a la sala y me ofrece galletas que no acepto.

—Bien, cuéntame, ¿qué pasa? —pide, sentándose a mi lado.

—No pasa nada, solo... No he tenido ganas de ir.

—Mira, sé que la secundaria puede ser difícil a veces, pero no durará para siempre. Por otro lado, forma una parte importante de tu formación académica.

—Lo sé.

—Entonces, ¿qué pasa? —Así que le cuento. Le hablo sobre la cápsula y sus consecuencias y, a pesar de que me esfuerzo por omitir la confesión de Frederick, ella se empecina en que le cuente.

De cierta forma me hace gracia ver cómo es de alegre y despreocupada. El hecho de que llevo tres días sin ir al instituto parece irrelevante ahora y, en cambio, la confesión del chico que me gusta, de suma importancia.

Ella sonríe cuando le digo parte de lo que Fred dice e incluso suspira. También me pregunta qué siento yo por él y me tomo mi tiempo para contestar.

—Yo lo quiero —admito al fin.

—¿Cuál es el problema entonces?

—No sé, no quiero un novio.

—¿Por qué? —pregunta sorprendida y yo me encojo de hombros.

—Tengo dieciséis años.

—¿Y eso qué? —exclama con una mueca tan graciosa que casi olvido mi obstinación y río. Pero no lo hago.

—No sé, yo... Solo quiero estar sola, Amanda. Ceci me odia y cree que yo publiqué el vídeo. Todos los chicos del vídeo la están pasando mal, menos yo. Y, no sé, me siento culpable, creo.

—Eso es una estupidez. Tú no publicaste el vídeo, ¿no?

—Por supuesto que no, pero...

—Pero nada. Escucha; creo que es momento de que dejes de tener miedo. Ese es todo tu problema, cariño. Tienes que regresar al instituto con actitud positiva —dice mientras hace ademanes de autoridad—. Frederick no parece ser el tipo de chico que yo aprobaría, pero, si dijo eso de ti, creo que se merece una oportunidad. Además, podría ayudarte a quitarte de encima a la tal Ceci, que es evidente que tiene un grave problema.

—No sé...

—Oye —Amanda me acuna el rostro con sus manos y me mira fijo—, nada de eso. Este es el comienzo de tu vida, eres una niña muy linda y muy joven. No mereces vivir con miedo. La secundaria es solo un ensayo de la vida real. Créeme, el mundo adulto es mucho más cruel.

—Eso no me anima. —Ella sonríe y me acaricia el cabello.

—Lo siento. ¿Quieres almorzar? Mi mamá está cocinando —agrega, echando un vistazo por encima de su hombro hacia la cocina, y accedo.

La mamá de Amanda parece ser el ejemplo de cómo debe ser una madre. Me saluda con mucha alegría y dice que le agrada al fin conocerme. También dice que no me parezco mucho a papá y luego me sirve mucha pasta con salsa de tomate. Amanda se siente avergonzada cuando la señora acota que yo soy muy bonita, pero que lo sería mucho más si me peinara. Me doy cuenta con horror de que la señora tiene razón. Mi cabello es un desastre, así que lo acomodo como puedo mientras Amanda le dice a su madre que no diga esas cosas. La señora sonríe y luego intenta hacerme un halago que, sin ella saberlo, no lo es.

—Me gusta tu playera, linda. Y discúlpame, soy una vieja que habla mucho.

Cuando bajo la mirada, me doy cuenta de que llevo la blanca que reza: «Me, Myself and I».

Zarzamora.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.