El blog de Zarzamora - De la vida y otras cosas

#53: De la franela insistente

Cuando me acurruco entre los edredones de la cama de Frederick me pregunto: ¿Hay algo malo conmigo? No sé la respuesta a esa pregunta, mejor aún, no quiero saberla. Quiero seguir viviendo en la deliciosa ignorancia de una falsa estabilidad. Yo no soy más que una adolescente con problemas familiares. Padres separados, madrastra joven embarazada, futuro medio hermano con el que probablemente me pelearé por el helado más grande. Yo soy la chica que siente cosquillas en la panza cuando ve al chico que le gusta. Yo soy la chica que a veces piensa en Nicole y en lo divertidas que éramos juntas cuando fuimos amigas. Esa soy yo, una chica de nombre simple, con una vida simple. Pero no lo soy. Soy todo menos eso y no hay nada que celebrar en ello.

El padre de Frederick parece un hombre distinguido. Aun con sus pantalones azules de pijama y su playera blanca, aun con la sábana marcada en la mejilla, aun con los ojos somnolientos, parece muy respetable. Es como ese profesor cascarrabias al que le tienes miedo y con el que siempre cuentas los minutos para que su clase acabe.

Es bastante severo. Le habla con voz fuerte a su hijo alrededor de unos diez minutos sobre las diferencias entre un hotel y una casa. Le reprende por llegar más tarde de lo que le anunció en un principio, por llevar un invitado —que además es una chica— sin antes consultárselo y por último, le habla sobre lo irrespetuoso que es al tenerme allí. No lo dice con esas palabras, pero se sobreentiende.

La mamá de Frederick aparece solo por un par de segundos. Es fácil descubrir que la voz de mando en aquella casa la lleva el señor, pues cuando ella intenta abogar por Fred, el señor se limita a mirarla y de inmediato ella desaparece.

Luego le ordena a Fred que vaya a dormir al sofá, mientras el perrito que nos recibiera más temprano se contonea alrededor de sus pies. Pero todo toma un rumbo extraño cuando yo giro el rostro hacia la derecha y digo.

—Cállate.

Tanto el padre como el hijo me miran pétreos. Con los ojos fijos en mí, casi sin parpadear.

—¿Qué dijiste? —pregunta el señor. Su tono de voz ha cambiado. Del tono duro, que estaba empleando, pasa a uno suave de curiosidad.

—Nada —me apresuro a contestar. Pero ¿en qué carajos estoy pensando? Sí, su risa burlona me está enloqueciendo, pero ellos no lo entenderían, quizás Fred sí, pero aquel señor, no, ni mucho menos.

—¿Qué sigues haciendo aquí? —El señor espabila, mirando a su hijo y dando palmadas—. A la sala, ahora.

Fred me dirige una rápida mirada en la que puedo leer: Lo siento, y luego se va. Pienso que el señor se irá también, pero no lo hace. Me mira fijo y pregunta.

—¿Estás bien? —Asiento con más energía de la debida, él frunce el ceño—. Le voy a pasar el seguro a la puerta. Comprenderás las preocupaciones del padre de un adolescente, ¿cierto? —Nicole y Bruno saltan a mi mente, por lo que vuelvo a asentir—. Bien, ¿tus padres saben que estás aquí? —Oh, oh. Me digo y la escucho. Vuelvo a sentir la tentación de gritar que se calle, pero las contengo. Asiento, mintiendo de nuevo por aquel día—. ¿Segura? —pregunta con inquisición el señor. Me doy cuenta de lo distinta que es la familia de Fred de la mía. Mi padre quizás no hubiera preguntado y en dado caso de que lo hubiera hecho, habría dejado de insistir de inmediato. Asiento—. Bueno, ten buena noche. Linda playera, por cierto.

Cuando la puerta se cierra y escucho el click del seguro siento un hormigueo recorriendo mi espalda, ascendiendo hasta mi cuello y enroscándose en mi garganta. La escucho reírse al tiempo que yo bajo la mirada. Me, Myself and I.

Las manos me tiemblan con ligereza mientras las llevo a mi cabello despeinado. Lo recuerdo, no lo he peinado esa noche, no recuerdo haberme colocado la playera y allí está. Riéndose de mí. Siento lágrimas picándome tras de los ojos y me arrojo sobre la cama de Fred.

Huele a él, por lo cual no dudo en esconderme entre ellas, abrazándome y conteniendo el terror. ¿Quién lo diría? ¿Quién diría que soy como soy?

Zarzamora.




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