Basada en hechos presuntamente reales, esta historia sigue los motivos que llevaron a Kelly Arias a hacer de la moderación de contenido el trabajo de su vida. Acoso cibernético, violencia y locura digital, así como los problemas hormonales de la juventud, fueron algunas de las razones. Sin embargo, nada la arrastró a querer dedicarse de lleno a cierta profesión como el trágico final que experimentó su amiga Sara y que casi le cuesta la vida a la misma Kelly.