El día que te conocí

Capítulo 021 "El pincel de plata"

Me sorprendo al notar a mi mejor amiga batiendo su mano en un saludo desde una de las mesas, sigo envilecida con lo bien e impecable que luce todo, hay bastantes personas, llego a la mesa dándome cuenta que no está solo ella, sino Frank, Carlo, Thim e increíblemente, Leny.

¿Cómo la contacto Ilan?

Ella se levanta y me da un entusiasta abrazo, que me deja sonriendo

—Leny, te he extrañado, ya ni me escribes—Ella rueda los ojos

—No soy la única que tiene dedos—Murmura

—Jey…—Escucho el lloriqueo de mi hermanito, lo tomo en mis brazos mientras mamá y papá se ubican en las sillas vacías, sonrío al notar la silla de bebés que hay en medio de ambas, él pensó incluso en eso.

—Oye, quita esa cara, luces como si estuvieras apunto de lloriquear—Frank es el que dice eso

—Cállate—Murmuro antes de sentar a Terry en su sillita, cuando voy a tomar asiento jadeo descaradamente al ver a Ilan acercarse a mí.

¿Has visto esos efectos en cámara lenta de las películas cuando hay una entrada épica?

Pues siento que eso sucede ahora. Había visto a Ilan en traje en una que otra foto, pero demonios, verlo en vivo no tiene comparación.

El traje negro está hecho a su medida, lleva una camisa blanca y una corbata azul que hace que sus ojos resalten.

De acuerdo, ahora quiero saltarle encima y quitarle ese bonito, pero estorboso traje. ¿Acaso me he vuelto un monstruo hormonal?

Una picara sonrisa se desliza en sus labios en el momento en el que esta frente a mí, yo estoy completamente distraída en él como para notar las fijas miradas en nosotros.

Él se aclara la garganta y siento el calor subir de mi cuello a mejillas y orejas

—Buenas noches, un placer volver a verlos señores Silvestri—Ilan estrecha la mano de mi padre quien le da una sonrisa, y besa la mejilla de mi madre.

—Mamá, papá. Ilan es… Bueno… Mi…—Muy bien no pensé que fuera tan difícil para decir, mis manos están frías justo ahora, él me sonríe mientras pasa su brazo por mi cintura

—Soy su novio—Murmura antes de dirigir la mirada a ellos, mi padre ahora está algo impresionado, mientras mamá solo sonríe.

—De acuerdo, eso no me lo esperaba—Murmura papá y el temor a que no acepte esto aparece, me queda muy poco tiempo con Ilan como para que acabe antes de tiempo

—Papá…

—No me malentiendas cariño, estoy feliz de que estés con un gran chico como lo es Ilan, lo conozco desde que era un niño, así que quita esa cara de trauma—Murmura papá sonriendo, todos en la mesa ríen

—Es un honor para mí ser el novio de su hija, señor Silvestri

—Llámame Giovanni, y… Es bueno que lo admitas, mi hija es invaluable—Dice mi papá, Ilan le sonríe asintiéndole, sonrío en cuanto me mira

—Sí que lo es—Murmura—, Mess, ven tengo que mostrarte algo—Dice él antes de que exclamemos un “Con permiso” Subimos a su habitación.

Cuando él cierra la puerta, lo tomo por sorpresa cuando lo empujo contra la misma, un jadeo queda atorado cuando mi boca cubre la suya, él está asombrado pero eso no le quita el hecho de que rápidamente me sigue mi apresurado ritmo.

Su mano se posiciona en mi cintura y dándole un apretón hace que suelte un pequeño y casi inaudible gemido, eso parece acabar con él porque ahora soy yo la que está contra la puerta, el cuerpo de Ilan esta tan pagado al mío que puedo sentir la dureza rozar contra mi vientre, haciendo que este hormiguee.

Cuando ya no nos queda oxigeno, él se aparta

—Sin duda me dejaste descolocado—Murmura—, pero no me molesta en lo absoluto

Rio antes de quitarle el exceso de brillo labial de sus labios, sus profundos ojos azules me escrudiñan

—Tengo algo para ti, niña bonita

— ¿Sí? ¿Qué es?

—Cierra los ojos

—Pero…

—Nena, ciérralos—Giro los ojos antes de hacer lo que me pide. Su mano me conduce hasta su cama, donde me pide que me siente, no puedo evitar sonreír, lo escucho abrir algo—, Extiende tu mano

Lo hago, entonces algo es depositado en ella

—Abre los ojos—Sin pensarlo lo hago y mi sonrisa crece al ver la cajita de terciopelo negro con una cinta roja de lazo, con cuidado la desato y abro la cajita, mis ojos se abren al notar el dije, es un pincel de plata, tiene tallado en él la palabra Jilan. Lo recuerdo, tampoco es que fue hace mucho, el día que todos se enteraron de que Ilan y yo estábamos juntos, la pagina escolar público un artículo y nos llamo Jilan, una fusión entre nuestros nombres, mis ojos se cristalizan

—Es… hermoso—Susurro—, El mejor regalo después de tenerte que he podido recibir—Me sorprendo cuando la observarlo noto sus mejillas sonrosadas, muy tierno.

—Hace tiempo me dijiste que te gustaba pintar, eso fue hace meses, todo surgió porque vi un dibujo en uno de tus cuadernos, era simplemente hermoso ver como brillaban tus ojos cuando me contabas todo lo que significaba para ti dibujar y pintar—Cuenta—, cuando lo vi simplemente quede encantado y lleno de recuerdos de ti, decidí comprarlo y hacer que le tallaran nuestros nombres fusionados, así de alguna manera me llevaras contigo, aun cuando yo no esté




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