El día que te conocí

Capítulo 05 "Stellina mia"

La verdad es que no hay verdad

—Pablo Neruda

Lunes, 10 de julio

—Hola, James

Me sobresalto al oír la voz de Carlo. De todos los lugares, en el que menos imaginaba conseguírmelo era el instituto, como mi corazón es un traicionero ha comenzado a latir como loco, aunque también es por el susto de muerte que me ha dado, llevo una mano a mi pecho

—Oh dios mío, Carlo. Pude haber muerto de un paro cardiaco, iba a morir en tus manos, asesino

Él ríe—. Per l'amor del cielo. Eres una exagerada

Le sonrío, Carlo es muy guapo, cuando éramos pareja lo era y ahora… mucho más

» ¿Has visto a tu padre? Mi papá me dijo que se habían visto y planeaban una reunión

Una sonrisa melancólica se apodera de mis labios

—Hoy me trajo al instituto—Es la única información que doy mientras me dispongo a tomar los libros de mates y literatura, él me observa con fijeza, lo cual hace que me sienta un poco incomoda

— ¿Cómo están? Me refiero a tú madre, ya sabes—Lo dice como si mamá no fuera capaz de estar sin mi padre, me molesta un poco

—Estamos perfectas—No agrego más nada, cierro mi casillero y comienzo a caminar

» ¿Tú cómo estás?

—Bien, la verdad es que quería decirte personalmente que…

— ¡No me lo vas a creer! ¡Oh dios mío! ¡Mess, acaba de suceder una gran hazaña! —Megan luce emocionada hablando, Genial, ¿De quién se habrá enamorado ahora? No puedo decirle nada, también soy así de entusiasmada, quizás peor, ella es como… Ella arruina las ilusiones

»Venía caminando, como cualquier día normal, solo que este día no es nada normal con la gran hazaña que sucedió, es que aún no puedo creerlo—Meg habla muy rápido, muy emocionada y siento que en cualquier momento empezará a saltar. Eso me causa mucha gracia—. Bueno, en fin. Thim… como súper chico que debería ser modelo de ropa interior  Thim Bramson me llamó para preguntarme como estaba, como me sentía y disculparse por lo que…—Se estremece con asco—. Josua Brand intento hacer. Nunca pensé que él sería tan considerado y amable, oh dios, todo un caballero, olía estupendo, quizás dijo más cosas de las que escuche, estaba muy ocupada admirándolo—Se lleva el dorso de su mano ala frente simulando que va a desmayarse, Carlo la observa divertido

— ¡Por todos los bebés, Meg! ¡Has quedado embarazada solo por observarlo! —Digo con fingida impresión. Carlo suelta una carcajada

— ¡Mess, no es gracioso!

—Yo creo que sí—Interviene Carlo

—Oh, tú cállate, gran cocinero—Lo ultimo al parecer era un insulto, me rio al ver su cara—. Mierda Megan, tenías que herir su ego, no agrandarlo, estúpida—Se riñe a ella misma, Carlo la mira y luego a mí como: ¿Dónde la conseguiste?

»En fin, ¿Qué haces aquí, chico italiano?

—Oh, ya sabes, cuando estoy aburrido en casa me cuelo en institutos para admirar los casilleros ¿Has notado que son de metal? —Dice con sarcasmo, eso me roba una carcajada, más por la cara de Meg

—Eres un imbécil, Carlo

—Era una broma. Nos hemos mudado nuevamente a LA—Lo miro de soslayo, esto sí que es un detonante para mi corazón, tengo el ligero presentimiento de que… Todo se complicará. Las manos han empezado a sudarme, ¿Por qué me lo ponen tan difícil?

Mi amor platónico

Mi primer amor

Juntos en el mismo instituto, mi cerebro te está haciendo barras corazón, él confía en que no caerás 

—Eso es genial—Le dice Megan—. ¿Cómo están todos? Con lo de la mudanza y eso

—Bueno, mis padres están algo tensos, pero nada que el sexo no pueda arreglar

— ¡Carloooo! —Decimos Megan y yo al unísono

— ¿Qué? Vamos, todos sabemos que nuestros padres tienen sexo, quien sabe cuando posiciones de Kama-sutra1 han practicado

— ¡Carlooo! —Gritamos nuevamente indignadas, no sé qué caras tendremos porque se ríe bastante

—Yo solo soy realista. No es como si la cigüeña las fuera dejado a ustedes en la puerta de sus casas

—Oh dios mío, creo que es suficiente información—Dice Megan y nos vamos a nuestra clase, que son en la misma aula, cuando entramos todos los que están allí nos miran, no, corrijo todos miran a Carlo, las chicas han comenzado a regalarle sonrisas pícaras, y aquí vamos… Con las chicas que tienen sobrecargas de hormonas

Camino hasta uno de los pupitres vacios, Carlo se sienta tras de mí, y Megan en el pupitre de al lado. El profesor de Matemática entra en el salón y comienza a dar explicaciones, sin notar la presencia de Carlo, cuando su atención cae detrás de mí, él se acerca a su escritorio tomando una hoja




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