La fama…
Brilla.
Pero también quema.
Después de grabar la nueva versión, mi nombre comenzó a sonar en todas partes.
— "¿Quién es Rem?" — "¿De dónde salió esa voz?" — "¿Por qué no fue la protagonista desde el inicio?"
Las entrevistas llegaron. Los videos en redes. Los edits. Los fanarts.
Y también llegaron ellos…
Los que no ven arte. Los que no buscan belleza. Solo buscan romperte.
La prensa. Los foros. Las cuentas falsas.
Comenzaron a investigar.
Y luego llegaron ellos: Los fans de Mina más intensos.
Los que veían en mí una amenaza. Una intrusa. Una usurpadora.
Ese día… me levanté como cualquier otro. Tomé mi desayuno. Escuché música. Y fui al ensayo.
Pero algo era distinto.
El ambiente se sentía pesado. Todos estaban reunidos, mirando sus teléfonos.
Silencio. Nadie decía nada.
Hasta que Nura se acercó. Sus manos temblaban un poco.
— "¿No has visto nada, ¿verdad?"
— "¿Ver qué?"
Ella solo puso su teléfono en mis manos. Y con voz suave, casi susurrando, dijo:
— "Tranquila… no estás sola."
En la pantalla…
Un titular.
Gigante. En letras negras. Frías. Cortantes.
"Rem: el hombre disfrazado de mujer que engañó a todos."
Sentí cómo se me salía el aire. Mi cuerpo tembló. El teléfono se resbaló de mis dedos.
Mina se acercó lentamente. Los demás bajaron la mirada.
Yo solo quería… desaparecer.
Y ahí estaba. Lo inevitable. El pasado. La verdad.
Expuesto. Sin contexto. Sin compasión.
Y aunque no estaba sola, aunque mis compañeros me rodeaban, aunque Nura me abrazaba…
Sentí… como si estuviera de nuevo en aquella casa. Cuando mi padre me gritó: "Tú no eres mi hijo."
Todo se desmoronaba. Y solo pensaba en una cosa:
¿De verdad creí que podía ser feliz…?
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Editado: 28.08.2025