El Ermitaño

La Revista.

​Él, sentado a su lado, le habla:
_Bella_
_Sí, Eduardo_
_Mañana debo ir a la cabaña, llenar el contenedor de comida para Roko, colocar una antena en el techo e instalar el wifi satelital, colocar la TV... también quiero ordenar la cabaña y limpiar. De seguro que pronto te darán de alta; si termino temprano regreso mañana mismo, de lo contrario regreso pasado mañana _ Le explica él.

_¡Dios mío, me había olvidado de Roko! Pobre perro _
_ Es un buen cazador, no se va a morir de hambre, y el dispensador de su alimento estaba lleno, pero no me gusta dejarlo solo tanto tiempo, se pone muy triste _
_Ve tranquilo, aquí estoy bien cuidada toma la revista en sus manos. Gracias por ser tan atento conmigo _
_Voy a comprarte un teléfono móvil para que me hables cuando me necesites o cuando quieras algo. ¿Quieres que te traiga algo de la cabaña?_
_Solo tráeme una toalla grande, las de aquí son muy pequeñas, y una bata de baño, por favor _
_Ok. Voy a ir a hablar con el médico, ya regreso. ¿Quieres algo de la cafetería?_
_Sí, por favor, tráeme un café con leche y un sándwich, la comida de aquí es horrible _
_Bien_

​Él sale de la habitación y Bella se pone a hojear la revista. De repente, se queda petrificada
_¡No puede ser, es ella!_
Se sienta en la cama y lee todo el contenido debajo de la imagen. Cuando Eduardo llega, nota que está alterada.
_¿Qué te pasa? Te ves nerviosa _
_¡Es ella, esta es! _dice mostrando la foto.
_¿Quién es?_

_La mujer de la discoteca, la que me reconoció y me dijo: "¿Y tú no estás muerta?" _ Explica Bella.
_Para ver, dice él mientras toma la revista en sus manos. "La famosa socialité Ana de la Rosa dio una gran fiesta en su mansión, donde asistió la gente más importante de la política, arte y espectáculo, potentados y mucho más".
_La recuerdo vagamente, pero no sé de dónde_ _expresa ella pensativa.
_Lo que sí es seguro es que ella no es tu amiga. Después que te vio en la discoteca han querido matarte; pienso que ella dio la voz de alarma a quien o quienes antes te dieron por muerta y ahora quieren cumplir y terminar con el trabajo _

​Bella está asustada, Eduardo la abraza
_No tengas miedo, aquí estarás segura _ la consuela.
_No me siento segura, quiero irme a casa _
_Pronto nos iremos, dice el médico que estás mejor cada día, no te pongas nerviosa, cálmate _
Eduardo la aparta y la mira a la cara.
_Tengo miedo _ dice ella con cara de niña asustada.
_Perdón, no debí decirte nada _ se lamenta él.
_Tengo que saber, es mi vida la que está en juego _
_Pero debí esperar a que estés totalmente bien _ expresa arrepentido.
_No te preocupes, no es tu culpa, tú eres todo lo que tengo _

_Debes tener familia y gente que te quiere mucho _
_No sé, no recuerdo a nadie _
_Come, se va a enfriar _ dice mientras la alimenta como a una niña.
_Mmmm, está muy bueno_
Ella se come todo y se toma el café.
_Gracias _
​Eduardo se recuesta en la poltrona del acompañante y en pocos minutos se queda dormido. Ella lo mira dormir y sonríe; está enamorada de su héroe, este guapo hombre que la salvó de la muerte. Pero su corazón ha sido herido y no confía en nadie. _Me ganaré tu corazón, algún día me vas a amar, ¡seguro que sí! _ se dice a sí misma.

​Ella se acuesta y se queda dormida también. Cuando despierta ya él no está y ha dejado una nota en la mesita de noche: “Hasta mañana, todo estará bien, no te preocupes”. Al regresar a la habitación, Eduardo se pone a investigar a Ana de la Rosa. Observa que es una mujer influyente, siempre aparece fotografiada con personajes importantes de la policía, militares de alto rango, políticos, artistas y millonarios.
​En una noticia sobre ella, un reportero famoso por su veracidad irreverente dice.

" Es una mujer con mucho dinero, no es una rica heredera, no ha sido empresaria... ¿de dónde provienen sus riquezas?Se ha visto envuelta en varios escándalos, pero la policía debería investigar más a fondo sus actividades"
​Pasan los días. A Bella hace tiempo que le han retirado los puntos. Hoy le están haciendo varios análisis y una tomografía para descartar cualquier anomalía. Eduardo fue a comprar ropa para Bella, están por darle de alta y no tiene más que pijamas.
​Eduardo llega caminando hasta la mansión de Lourdes. Roko sale moviendo la cola, feliz de verlo. Un día que él iba a poner comida y agua, la noble anciana le dijo.

_Trae a Roko a vivir aquí, debe sentirse muy solo, ha de llorar cuando te vienes _
Él respondió.
_Sí, se queda muy solo y triste, además extraña mucho a Bella _
​Desde entonces, el inteligente pastor alemán está en la mansión. Hoy Eduardo fue invitado a almorzar por Lourdes.
_Preparé un almuerzo especial, espero que te guste. Aprendí esta receta de mi nieta, ella cocina exquisito _ le dice la anciana invitándolo a sentarse.
_Hoy es probable que den de alta a mi novia, nos iremos de una vez para las montañas, ella se siente más segura allá _ le dice Eduardo.
_¿Cuándo volverás por aquí?_
_Te prometo pasar a verte cuando venga a la ciudad_
_Traes a Bella cuando esté bien, quiero conocerla_
_Bien, así lo haré_

Lourdes lo mira mientras come.
_Está muy rica esta comida, mmmm_
​Después del almuerzo, Eduardo le marca a Juan.
_Hola Juan, dime, ¿le vas a dar el alta hoy a Bella?
_Sí, salió bien en todos los análisis. Deberá seguir un tratamiento y volver en quince días _
_Está bien, voy por ella en unos minutos _
​Cuelga y sube las escaleras corriendo. En la alcoba recoge sus pertenencias. Eduardo es un hombre con mucho dinero; su abuelo y su padre le dejaron una cuantiosa herencia. Eduardo saca su todoterreno y llama a Roko, que entra de un salto. Lourdes sale a despedirlos. Él le entrega las llaves y le dice:
_Gracias, ha sido un honor vivir en tu casa _
Ella lo abraza con tristeza.



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En el texto hay: persecucion, secuestros, atentados

Editado: 05.01.2026

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