El Ermitaño

Buenas noticias

​El yate de Marco navega suavemente hasta llegar al muelle de su mansión. Todos desembarcan y caminan por el muelle hasta llegar a los jardines traseros de la hermosa mansión.

​—¡Bienvenidos a mi hogar!

​El mayordomo sale a recibirlos.

​—Buenas tardes, señor, sean todos bienvenidos.

​—Jaime, por favor lleva a las damas a sus habitaciones; yo voy a llevar a mi campeón a conocer su área.

​Marco y Junior caminan por un pasillo, llegan a una sala de estar decorada con elegancia pero con un toque juvenil; hay muebles muy cómodos frente a una pared con una pantalla gigante de TV; en un rincón hay un equipo de sonido con todos sus implementos. Luego entran a una espaciosa habitación con una gran cama vestida elegantemente, ventanas panorámicas con vista al mar y clósets abarrotados de ropa para el niño. Marco abre otra puerta donde hay un cuarto de juegos y un lugar con escritorio y una computadora.

​—Esta es tu área privada; en los armarios está la ropa que compré para ti. Si quieres comprar algo que prefieras, solo tienes que decirme. Este es tu cuarto de baño; será mejor que te bañes y te prepares para la cena.

​Marco le da un abrazo a su hijo y le besa la cabeza.

​—Te amo, hijo, nos vemos luego.

​El pequeño se queda solo; se sienta en un mueble mirando todo.

​—¡Guao! ¡No sabía que papá era rico! Debe haberle ido muy bien en sus negocios —habla para sí mismo mientras acaricia el suave pelo del conejito que tiene en su regazo; luego entra al baño.

​En otra alcoba de la casa, Violeta sale del baño y se pone un vestido azul, zapatillas negras y se pone lápiz labial rojo; se ve muy bonita cuando oye que tocan a la puerta. Al abrir, Marco dice:

​—Buenas noches, vine para llevarte al comedor, la cena está servida.

​Ella le regala una hermosa sonrisa y toma el brazo que le ofrece Marco. Cuando llegan al comedor, Junior y Lourdes están sentados muy elegantes y esperando.

​—Disculpen que los haya hecho esperar.

​Lourdes responde:

​—Tranquila, Violeta, acabamos de llegar.

​Todos se sientan y les sirven una exquisita cena la cual disfrutan mucho; las actividades del día propiciaron un apetito voraz en todos. Mientras comen, bromean y conversan; a Junior se le ve sonriendo y a Marco esto lo hace muy feliz.

​—Papá, Toty está en mi cuarto, debe tener hambre.

​Marco pregunta:

​—¿Quién es Toty?

​Junior sonríe y dice:

​—El conejito, le puse ese nombre.

​Marco llama a una joven mucama y le da indicaciones para que busque a Toty y lo alimente. Después de cenar deciden ver una película; Marco los conduce al salón multimedia, donde todos se apoltronan cómodamente frente a una inmensa pantalla. Por mayoría de votos escogen una película y están disfrutando de un ambiente de armonía que los tiene felices y relajados a todos.

​El móvil de Marco repica y él atiende la llamada.

​—Todo bien, amigo. ¿Cuándo? ¿Mañana mismo? Está bien; mañana temprano la llevaré a tu casa para que empaque su maleta. Sí, yo la llevo también a tu aeropuerto, no te preocupes, es buena idea. Ok, mañana te llamo y nos ponemos de acuerdo, ¡felicitaciones!

​Cuando cuelga, quiere darle la buena noticia a todos, pero todos están dormidos. Toma a su hijo en brazos, lo lleva a su cama y lo acuesta con cuidado; le quita los zapatos y lo arropa. Al regresar al salón, Violeta se despierta.

​—Perdón, me quedé dormida.

​Marco llama a Lourdes:

​—Lourdes, despierta.

​La anciana abre los ojos y él le dice:

​—Vamos a dormir; mañana tienes que volar a Suiza. Tu nieta se casa en 15 días y quiere que vayas para que la ayudes a escoger el traje de novia.

​Lourdes se pone de pie y aplaude; Violeta también aplaude y salta de alegría.

​—¡Qué felicidad! Sí, vamos a dormir.

​Acompañan a la abuela a su habitación y luego se van a una sala de estar donde Marco sirve dos copas y le entrega una a Violeta.

​—Por la felicidad de Bella y Eduardo.

​Violeta choca la copa:

​—¡Por mis queridos amigos, que sean felices por siempre!

​En la casa de Lourdes, Ranier está viendo un video de la cámara que pusieron en el auto del militar de alto rango que están investigando; el hombre está hablando en su auto con una mujer.

​—¿Quién es esa mujer? Su cara se me hace conocida, pero no recuerdo de dónde.

​El encuentro termina y la mujer se baja del auto. Ranier se queda pensativo, hurgando en sus recuerdos; está revisando los videos en tiempo real del orfanato número 3 cuando ve llegar a la misma mujer.

​—Con razón se me hacía conocida; ella es la que dirige este orfanato. Estos dos están tramando algo; también debemos vigilar a esa mujer.

​En ese momento suena el timbre de la puerta.

​—¡Bienvenido, Arbey!, qué bueno que llegaste. Hay un trabajo que debemos hacer: tenemos que vigilar a esta mujer.

​Ranier le muestra los videos y Arbey opina:

​—Voy a colocarle una cámara y un dispositivo de GPS en su auto.

​En la noche, los dos hombres salen en el auto de Arbey; se detienen a cierta distancia del orfanato y observan los alrededores.

​—Desactivé algunas cámaras, pero hay otras que no pude desactivar. Trata de llegar por la parte de atrás y mantenerte muy abajo; así ninguna cámara podrá detectar tu presencia.

​Arbey sale rápidamente y camina pegado a un muro; al final de la pared camina agachado, llega al auto de la mujer y abre la puerta sin problema, ya que no tenía seguro. Arbey escucha la voz de Ranier por los audífonos:

​—Apúrate, alguien llegó.

​Como ya había terminado, sale y se arrastra por el piso; cuando llega a donde comienza el muro se levanta y camina rápido hasta el auto.

​—Quiero poner también en la camioneta van que está allí una cámara y un dispositivo GPS; esperemos que se vaya la visita.

​Ranier asiente y se quedan esperando. Al cabo de unos minutos, el hombre que llegó se marcha y la mujer que dirige el orfanato también se va en su auto. Arbey aprovecha, va hasta donde está la vans y hace su trabajo.



#1142 en Novela contemporánea
#1222 en Otros
#243 en Acción

En el texto hay: persecucion, secuestros, atentados

Editado: 03.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.