Decido pasar por el bufete de mi amigo Rick para saber como van las cosas con Caliope, quien comenzó a trabajar hace unos días. Podría haber llamado, pero pensé en ver a mi amigo, a quien casi no veo salvo por cuestiones legales. No es que quiera ver a Caliope.
Mis padres están encantados con ella porque están seguros de que no está interesada en el dinero. Siguen lamentándose por no haberse esforzado por acercarse a George y no haber tratado más con Caliope porque de esa forma ella no sería tan desconfiada.
Aunque quiero seguir pensando que ella es una interesada y juega el papel de víctima, me cuesta continuar de esa manera.
Tiene carácter, aunque me sorprendió que mostrara tan sumisa con mis padres. Por eso volví a dudar, porque me da a pensar que quiere acercarse a ellos y esconde su carácter. Se mantuvo firme en lo de no vivir con ellos, pero también puede ser una estrategia.
Papá dice que estoy traumado por Alison y que debería dejar de considerar a todas las mujeres con diferente posición social como cazafortunas. Claro que él no sabe que en realidad mi hermano no le dejó más que deudas.
Paso la mano por mi cabello, una costumbre que me ayuda a tomar el control y busco a Rick en su oficina. Entro directamente aprovechando que su asistente no está en su lugar y la puerta está media abierta.
Tomo asiento mientras él termina la llamada y, cuando lo hace, me mira.
—Tu cuñada es buena y si no hubiera seguido ejerciendo, hoy podría ser socia de una firma. Llamé al bufete para que el que trabajó dos años antes de dejarlo y uno de los socios me dijo que la conoció en la Universidad y que no dudó en ofrecerte trabajo por ver su potencial. Lamentó que se fuera y me dejó claro que si la despedimos, le ofrecerá trabajo de nuevo.
Trago con fuerza, sintiendo que esa verdad me golpea fuerte. Ya lo sabía porque yo pedí referencias cuando la investigué. Por eso no me negué cuando mi amigo me dijo que quería contratarla.
—Y lo dejó por un millonario.
—Tu hermano no era millonario cuando la conoció a ella. Estaba empezando su propio negocio. Él fue quien le pidió a ella dejar el trabajo y ella accedió con el objetivo de ser una esposa presente y una madre más presente.
—¿Cómo sabes eso?
—Porque le pregunté y fue su respuesta. Ahora no le queda otra que trabajar, aun así, se alegra porque planeaba volver a ejercer si no hubiera sabido sobre el embarazo.
—¿Sigue con la memoria fresca?
—Nunca dejó de ejercer. Da asesorías legales gratuitas de forma online en una página. Su amiga Iris la tiene como abogada.
Frunzo el ceño porque el informe no decía nada de ella dando asesorías.
—No sabía lo de las asesorías.
—No lo hace con su nombre, pues la página generalmente es para mujeres abusadas por sus esposos o familiares. Abusos de todo tipo que involucra más que nada mujeres y niños. Todos se manejan con seudónimos por seguridad.
—¿Te lo dijo ella?
—Sí, durante la entrevista. —hace una pausa—. Sé que piensas que ella quizás es una interesada que tiene algún plan, pero lo dudo. Si fuera el caso, no necesaria esforzarse tanto, pues ya llevando un hijo de George en el vientre tus padres le darían lo que fuera. Tú estabas dispuesto a pagar la deuda de George sin exigir un pago de vuelta y ella insistió en pagarlo y lo hizo por escrito. Una cazafortunas habría aceptado que pagaras la deuda, luego la ayuda de tus padres sin preocuparse por nada más. Una persona que da asesoría legal a otras que lo necesitan y no pueden pagarlo, no es interesada.
—Lo sé.
Se inclina hacia adelante.
—Dime la verdad, ¿en serio desconfías de ella o solo te sientes atraído y no sabes como lidiar con eso? Estás buscando excusas para apartarla y se te complica con el bebé. ¿Verdad?
Cierro la mano en un puño, sintiéndome acorralado.
—No, claro que no, Rick. Se trata de Alison. Tú conoces la historia.
Rueda los ojos.
—Ella nunca me cayó bien y te dije que era una interesada. Tu padre también lo sospechaba y por eso te limitó las cuentas. Solo tú no lo veías y te creías su fachada de mujer inocente que solo buscaba amor. Y te aseguro que Caliope no es como ella. Tú mismo la investigaste.
—Hay muchas cosas que no cierran. Si fue tan inteligente y buena persona, ¿por qué nunca nadie la adoptó? Tiene carácter, tranquilamente podría callar a mi madre y se porta sumisa.
—¿En serio lo preguntas? Hay muchos chicos excelentes que no son adoptados porque ya están grandes y los padres prefiere más pequeños. —responde con reproche—. Con respecto a la sumisión a tus padres no se debe a dinero, sino a que son los abuelos de su nieto y respeta eso. No quiere conflictos con sus suegros. No todos tienen intenciones ocultas.
—El investigador me dijo que ella no se dejaba adoptar, según le dijeron en el orfanato. Pasaba de casa en casa hasta que cumplió la mayoría la edad.
Se encoje de hombros.
—No lo sé. Eso no le pregunté porque es demasiado personal y no es mi asunto. Tal vez puedas preguntarle a ella. ¿George qué te dijo sobre ella? Sé que hablaste o dos tres veces después de que comenzó a salir.