Damiano
Detengo mi auto en la casa en la que se están quedando Kiara y su familia, bajo dando un suspiro y camino hacia esta viendo que el padre de ella ya me espera fuera, a esta hora ya debería estar en la empresa, dentro de una hora tengo una junta importante en donde pienso presentar un buen proyecto, uno que le hará ganar mucho dinero al imbécil de Jon y al padre de Siena, pero si quiero que confíen en mí debo desde un principio hacerlos ganar, ya luego les quitaré eso y mucho más porque aunque Siena ahora me quiera lejos y aunque nunca más me perdone, pretendo hacer que su familia la deje en paz y ayudarla como prometí que haría.
—¿Kiara está dentro? —me detengo frente a él que da un suspiro.
—Damiano
—Señor tengo una reunión importante en una hora y solo he venido a hablar con ella porque a pesar de todo la quiero —hablo mirando sus ojos —no merece que la trate mediante abogados y por eso vengo a verla personalmente.
—Está devastada desde que fue a verte y te encontró con otra mujer —dice mirando mis ojos —además, dice que le pediste el divorcio, Damiano mi hija no está bien, está triste y temo lo peor —suspiro —ya habló de quitarse la vida e incluso hasta lo intentó , pero pude llegar a tiempo y
—Quiere llamar la atención —el hombre niega aunque se nota realmente preocupado y no diré que yo no lo estoy, claro que me preocupo por ella y no quiero que atente contra su vida.
—Tengo miedo Damiano, dale un tiempo para
—Su hija va a estar bien —pongo una mano en su hombro —pero no voy a caer en su juego —dejo claro —sé lo que intenta y no lo tendrá —paso por su lado y entro a la casa sin mirar atrás.
Cuando una empleada me muestra la habitación doy dos suaves toques en la puerta y espero paciente, pero ella no responde ni abre así que solo entro despacio y la veo acostada en la cama, al verme simplemente me da la espalda, perfecto, no quiero hablarme y eso es bueno.
—¿Vas a seguir actuando como una cría de secundaria? —arrastro una silla y me acerco a ella —dime Kiara, ¿crees que voy a seguir casado contigo durante años solo porque actúes como una caprichosa?
—Yo te amo Damiano, siempre lo he hecho.
—Y no fuiste sincera conmigo —ella se da la vuelta y me mira —me pediste que te hiciera un favor casándonos Kiara, pero jamás hablaste de amor hasta después de eso —baja la mirada —quiero pedirte perdón por la forma en que te traté, estaba enojado.
—Enojado porque eché a esa perra de tu habitación —mira mis ojos con rabia. —¿la amas Damiano? —cuestiona acercándose un poco.
—Traje los papeles del divorcio —dejo estos en la cama frente a ella —todo lo que conseguimos entre los dos será tuyo y te dejaré una buena parte del dinero que —ella lanza los papeles al suelo.
—No quiero tu maldito dinero Damiano —brama enfurecida y se acerca a mí —yo quiero seguir casada contigo y si no lo estoy —sus manos van a mi pecho y sus ojos se llenan de lágrimas —si no lo estoy mi vida no tiene sentido y no seguiré viviendo.
—No es eso lo que quieres.
—Pero lo haré si me dejas —mira mis ojos —Damiano
—Entonces hazlo —me mira incrédula cuando hablo y me pongo de pie —vamos Kiara, hasta puedes lanzarte de la ventana de mi hotel si quieres —saco las llaves de este y se las lanzo, sigue mirándome estupefacta —yo te quiero —soy sincero —has sido durante años mi mejor amiga y te quiero, pero si piensas que puedes jugar con mis sentimientos para atarme a ti estás muy equivocada —me acerco un poco a su rostro —¿sabes qué pasaría si mueres? —no dice nada —tus padres estarían tristes toda su vida y a mí me odiarían, yo también estaría triste y mal durante mucho tiempo, pero volvería a casarme, haría mi vida y tú serías un triste recuerdo —soy claro y sé que cruel, pero es lo que ella necesita.
—Damiano.
—Si firmas el divorcio o te lanzas de una ventana al final tendría lo que quiero de una forma u otra, divorciado o viudo, podría volver a casarme —sonrío y su rostro se contrae —de ti depende Kiara.
—Eres un insensible —bufa dejando de mirarme volviendo a acostarse y suspiro, sé que jamás atentaría contra ella, se ama mucho y odia perder, solo sus padres se han creído esa tontería por años y le han dado lo que siempre ha querido.
—Kiara —no me mira —firma el divorcio por las buenas.
—¿Sabe esa mujer cómo eres Damiano? —me mira otra vez —¿sabe la clase de hombre que eres en verdad? ¿Lo que hay detrás del hombre correcto de negocios? ¿Lo quehas hecho? —ella sonríe —yo te conozco y te amo, ¿crees que ella pueda decir lo mismo? —niego con la cabeza.
—Termina de entender que no me estoy divorciando de ti porque ame a alguien más Kiara —bufa.
—Tendrás tu maldito divorcio —me señala —pero vas a pagar lo que me estás haciendo y como me estás tratando Damiano.
—Dices que me conoces —suspiro —y entonces hablas así, ¿acaso no sabes Kiara como les va a mis enemigos? —ella traga en seco —amigos o enemigos, solo hay dos bandos y es simple, tú eliges —voy hacia la puerta y salgo de la habitación con pasos rápidos, al salir de la casa encuentro al padre de Kiara que se acerca a mí.
—Damiano.
—Descuide, no hará nada contra su vida —veo como respira tranquilo —ella ha entendido que me dará más pelea viva que dejándome viudo —su padre alza una ceja y solo voy hacia mi auto sonriendo un poco, sé que Kiara será un problema, pero al menos, sé cómo controlar a esta.
Al llegar a la empresa voy directo hacia mi oficina, pero cuando entro a esta me detengo viendo ahí a Jon sentado en mi silla y me mira con curiosidad, pero me muevo despacio hasta tomar asiento frente a él.
—La junta que convoqué es dentro de unos minutos y ahí vas a conocer mi proyecto como todos Jon —digo antes de que hable —créeme, vas a aceptarlo porque te hará ganar mucho dinero.
—No estoy aquí para hablar sobre eso —mi ceño se frunce y me acomodo en mi asiento.
—¿Entonces?
—Siena mencionó algo ayer —me tenso un poco —¿eres casado Damiano? —me mira como si me estudiara.