El héroe de mamá

Capítulo 20: Diferente

Damiano

Desesperado voy hacia su oficina en donde me dijo que el pequeño Lucas estaría y me siento como si estuviese viviendo un bonito sueño, nunca pensé que se podía amar tanto a alguien que no es tu sangre y es que no es nada comparado al amor que he sentido antes, este es diferente, quiero protegerlo, estoy dispuesto a dar mi vida por él de ser necesario, es algo intenso, algo que quema, pero al mismo tiempo algo que calma y es que cuando miro sus ojos todo para mí desaparece y sí, es el amor que nunca antes había sentido, ni siquiera imaginado, el amor de un padre aunque...

—Papá —su palabra sale sin dudas y con brillo en sus ojos cuando he entrado a la oficina y Lucas corre hacia mí y me abraza, sí, me siento un Papá. —Amigo —rectifica cuando el abrazo entre ambos acaba y mira mis ojos, sonrío estando a su altura y llevo mis manos a su rostro.

—No me importa que me llames Papá —mis palabras hacen que siga mirando mis ojos —es más, me gusta que lo hagas —el pequeño sonríe —llámame como quieras Lucas —él asiente y me pongo de pie —¿Te gusta la oficina de mamá? —busco sus ojos luego de la pregunta.

—no —su respuesta simple me hace sonreír.

—¿Entonces que te parece si salimos a dar una vuelta? —sonríe —podemos comer algo, tomar helado, jugar en un parque —asiente rápido ante todas mis ideas y sonriendo tomo su mano.

Lucas corre, grita, juega y hace todo lo que quiere junto a mí, para mi sorpresa no menciona ni un momento a su madre y sinceramente eso me hace sentir bien luego del mensaje que recibí del hombre que tengo tras ella, no fue a una cena de negocios, oh no, las cenas de negocios no incluyen rosas rojas, mesas vacías y mucho menos canciones bonitas, tampoco incluyen un nuevo maldito anillo de matrimonio y cuando Lucas camina hacia mí sé que debo dejar de pensar en ella, mi atención ahora debe ser toda suya.

—Quiero uno —señala hacia los algodones de azúcar y rasco mi cabeza sin tener idea de decirle que sí o no, hemos comido demasiadas cosas ya y muchos dulces, miro sus ojos.

—¿Qué tal si esperamos a mamá para eso? —la menciono aunque no quiero —le dije que estaríamos aquí y —bufo —aunque ya lleva más de una hora con —me callo sin querer mencionar al imbécil frente al niño y solo muevo su cabello —olvídalo, vamos a por el algodón —él solo asiente sonriendo y cuando toma mi mano mi pecho se hincha de orgullo mientras camino a su lado y no me importa que nos miren o que nos vea alguien cercano, es más, me encantaría gritarle a todos que soy su padre.

—Me gusta —dice probando el algodón como si nunca lo hubiese comido y solo rio viendo sus manos sucias e incluso parte de su rostro así que saco un pañuelo para limpiarle y también mis manos.

—Creo que ha consumido más dulce que en todo un mes —esa dulce voz taladra mis oídos y logra tensarme.

—Mami —menciona Lucas que va hacia ella pasando por mi lado como si yo no existiera y me pongo de pie para voltear y verla abrazada a él, abrazo que acaba rápido y que la hace mirar a todos lados en busca de espectadores, yo lo primero que hago es mirar sus manos y al no ver el anillo miro sus ojos que ya parecen estudiarme.

—Gracias por cuidarle —son sus palabras y rio

—No le cuidaba —gruño —no soy una niñera, soy su amigo —el pequeño sonríe ante mis palabras, pero mantengo los ojos fijos en Siena —¿estuvo buena la cena? —suelto sin poder aguantar un segundo más y veo como se tensa.

—¿Lucas qué tal si juegas un poco más? —él la mira —ya casi nos vamos, aprovecha —él asiente y entonces se aleja, cuando nuestras miradas se encuentran deseo no haber hecho esa pregunta porque noto su mirada distinta, todo en ella es diferente y aprieto mis puños pensando lo peor.

—Damiano

—Siena —ella respira hondo y me pierdo en el azul de sus ojos.

—¿Lucas se ha portado bien? —alzo una ceja con su pregunta, ¿en serio va a cambiar de tema? —quiero decir, él se porta bien pero a veces es

—Sé que no fue una cena de negocios —espeto de mala gana callando sus palabras —y apuesto a que llevas tu nuevo anillo en el bolso —señalo este y ella me sigue mirando.

—Cómo…

—Yo lo sé todo —doy un paso hacia ella

—Me vigilas

—Cuido de ti —bufa para luego echarse a reír.

—Pues deja de hacerlo —mira mis ojos —tienes una esposa a la que cuidar y no

—Pronto exesposa —la veo tensarse nuevamente —ya pedí el divorcio y el trámite está hecho —vuelvo a dar otro paso hacia ella —en menos de un mes estaré divorciado Siena porque no, no quiero que seas mi amante, yo quiero que tú

—Háblame de eso cuando estés divorciado Damiano —ríe —¿sabes cuantos hombres casados dicen lo mismo para llevar a la cama a otra mujer? —respiro hondo, ella no confía para nada en mí y eso... eso duele. —Acepté que pasaras este tiempo con Lucas solo por él —deja claro —mi hijo me odiaría si lo alejo de ti y no quiero eso, pero es todo Damiano —mira mis ojos —no quiero nada más de ti, no quiero tu atención hacia mí, ni que me cuides ni que me vigiles ni nada parecido, quiero que mientras sigas casado permanezcas lejos de mí —pide —¿puedes respetar eso al menos?

—Háblame de la reunión con Jon —pido tratando de ignorar sus palabras —oh bueno, cita —sonrío con rabia mirando sus ojos.

—Pensé que sería una reunión —admite dejando de mirarme —Jon dice que quiere cambiar, que tiene miedo a perderme y que se dio cuenta de que podía hacerlo cuando ese día llegué tarde a casa luego de estar contigo —sigo apretando mis puños con más fuerza —dice que quiere cambiar —repite en un susurro como si no lo creyera y yo menos, maldito infeliz —que me ama y que

—¿Y te creíste toda esa tontería? —cuestiono y ella sigue sin mirarme —¿vas a darle otra oportunidad? —sigue igual y pierdo los nervios acortando la distancia entre ambos por completo —Respóndeme Siena —tomo su mentón haciendo que mire mis ojos y me da igual que todos nos vean, ahora para mí solo existe ella y esos ojos que me miran diferente, está diferente y eso me mata.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.