El Hijo del Cielo y el Hijo de la Luna

Capítulo 1

Por fin. Pensé subiendo al auto de mamá, marchándonos del hospital psiquiátrico donde estuve internado desde los quince. ¿El motivo?

No siempre fui alguien normal.

Desde los trece años tenía "pesadillas", en las cuales personas allegadas morían en diferentes circunstancias. La primera vez fue con una maestra, la Señorita Cortez, era muy querida por todos en el salón. La atropelló un hombre que conducía ebrio, no sobrevivió. 

Un mes después, una nueva pesadilla, en la cual los Hopkins, que vivían al frente de nuestra casa, eran asesinados a tiros por su hijo mayor.  Dos días después, el crimen se aconteció. 

Esos sueños espantosos no terminaban. Luego, mi problema evolucionó. Podía escuchar susurros, voces que pertenecían a las personas que alguna vez conocí pero que dejaron este mundo de una forma trágica, inesperada o natural. Se convirtió en algo constante, conciliar el sueño era imposible. 

Después, empecé a ver seres espirituales, fantamas y entidades no-humanas. ¿Demonios? ¿Ángeles? No lo sé, lo único que quería era no seguir viendo esas cosas. En la escuela, se alejaban y burlaban de mi. Los que consideraba mis amigos simplemente me hicieron a un lado, nunca más hablaron conmigo, tampoco intentaron ayudarme, no contaba nadie más, salvo mi madre. 

Tras acudir con varios doctores en dos años, finalmente fui diagnosticado con esquizofrenia. Siendo internado en el Hospital Psiquiátrico Spring Garden, bajo tratamiento. Ambos creíamos que esa era la mejor opción para que mi supuesto trastorno terminara.

Desafortunadamente la medicación o las terapias eran ineficaces. Pero tuve que fingir lo contrario, era eso o permanecer ahí por el resto de mi vida, algo obviamente no permitiría que sucediera. Para dejar toda esta odisea atrás, mamá decidió que nos mudaremos de Miami a Oaktham, Nebraska. Una vida desde cero. 

No me opuse, irnos es lo mejor que podemos hacer. En el vecindario corren rumores sobre nosotros, dicen que mi madre es la concubina de Satán y que yo soy producto de esa relación. Algo que no es cierto en absoluto. Es increíble como existen esa clase de seres humanos que se deleitan hablando mal de los otros en lugar de apoyar en sus dificultades.

Por suerte para los dos, ya no tendremos que seguir soportando eso. En unos días nos marcharemos, las cosas cambiarán.

De eso estoy totalmente seguro.



Samarhed

Editado: 07.01.2020

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