Mientras todos cenaban, Dominik y Valentín reían, su Nana y su tía los veían felices Isabella se retorcía de enojo, envidia, por qué no es ella la que está viviendo eso, tomo su copa con champagne se levantó y dijo fuerte y claro.
- Disculpen... La interrupción... Pero tengo que darle unas palabras a los nuevos prometidos - sonrió falsamente levantando su copa.
- Que todos sus sueños, metas se cumplan... Les deseó lo mejor del mundo y que tengan una vida llena de felicidad y amor, ¡Salud! - dijo con una sonrisa levantando su copa, todos la levantaron y aplaudieron mirando a los novios.
Tiempo después ya era tarde y Valentín se tenía que ir, el y Dominik se levantaron.
- Mi amor nos vemos mañana, espero te haya gustado tu sorpresa - dijo sonriente.
- ¡¡si!! Me encanto mi nuevo prometido - sonrió fuertemente y lo abrazó.
- Me alegro domik, eres y serás lo más importante que tendré en mi vida - dijo tomándolo de la cintura y acariciando su mejilla, dominik le correspondía con una sonrisa que iluminaba.
Se despidieron de un beso cálido y lleno de amor, Dominik cerro la puerta y ahí estaba Isabella observando todo.
- Wow hermanito de verdad que te conseguiste un hombre espectacular... - dijo con falso entusiasmo.
- Lo se Issa! Es el mejor de todos - dijo brincando de felicidad.
- Nunca te había visto tan enamorado hermanito y eso que yo pensé que te quedarías sin pareja - dijo sarcásticamente aunque ella lo decía de verdad.
- ¡Grosera! Pero tienes razón... Me costó mucho encontrar el verdadero amor -
- Pero bueno hermanito llegó el indicado - lo abrazó.
- Te quiero mucho hermanito... No sé que haría sin ti - dijo falsamente.
- Yo a ti issa, crecimos juntos y envejeceremos juntos! Pero dime tu, tienes algún galán por ahí? - dijo con picardía.
No le dió respuesta alguna pero sonrió de lado y lo miro.
- Tu cara y silencio me lo dice todo, dime ¡¿quién es?! ¡¿Lo conozco?! -
- Calama hermanito todos tenemos nuestros secretos - dijo mordiendo sus uñas y sonriendo.
Se escucharon unos pasos que venían de la cocina y era su tía luz.
- Mis pequeños, me alegra que sean tan unidos - los miro con orgullo y tranquilidad de que hizo un buen trabajo cuidando a esos pequeños.
Los tres se abrazaron ellos tenían una buena relación familiar Dominik amaba a su familia, para el su famila era lo mas importante.
Al día siguiente de ese acontecimiento Dominik ya había salido a la oficina, Isabella salió igual pero a un restaurante en el cual estaba esperando a Valentín.
Un mesero se acercó amablemente.
- Buenos días señorita, ¿desea ordenar algo? -
- Un jugo de naranja por favor -
El mesero asintió y se retiró en busca del jugo de naranja, en ese lapso de tiempo llegó el pelinegro buscando a Isabella notó su cabellera rubia.
- Hola guapa - dijo tocando su espalda y tomando asiento.
- ¿No me vas a dar un beso? -
Valentín sonrió y se acercó para besar con desesperación a Isabella y puso su mano en su cabeza la cual despeinó un poco.
Valentín se limpio el labial de sus labios y aclaró su voz - Bien... Ahora dime cómo le digo a Dominik que firme el acuerdo prenupcial, sus abogados se van a negar rotundamente -
- No lo creo, Dominik te ama cómo un idiota seguro te lo firma sin problema -
- ¿Y si no? ¿Que vamos a hacer? -
- ¡Ya se nos ocurrirá! Tu por el momento resuelve ese pendiente -
Llegó el mesero con el jugo de naranja de Isabella.
- Aquí tiene señorita, ¿algo más? -
- No, no gracias -
El mesero asintió y se retiró, Isabella bebió su jugo de naranja observando a Valentín notando que la estaba mirando.
- ¿ Qué Tanto me ves? - dijo riendo coquetamente.
- Por qué odias tanto a tu hermano el jotito eh? - dijo mirándola con confusión.
- ¡Que! ¿ya te enamoraste de el? - dijo muy molesta golpeando la mesa.
- ¡¡No que asco!! Pero es tu hermano... Hasta yo me la pensaría dos veces -
- Ese idiota... Se quedó con toda la herencia, todos aman a Dominik, todo es ¡¡Dominik!! ¡¡Dominik!! ¡¡DOMINIK! - dijo golpeando la mesa.
- ¡Estoy cansada! ¡Todo gira entorno a el! - dijo verdaderamente molesta y con mucha envidia.
- Wow... Vaya que si lo odias... - dijo algo sorprendido por todo el odió.
- Bueno ya me tengo que ir, tengo que desayunar con el jotito - dijo con cansancio.
- Quiero que en ese desayuno ya me tengas respuesta sobre lo del acuerdo prenupcial - dijo levantándose de la silla.
- Si - dijo levantandose de la silla para besarla e irse.
Mientras tanto Dominik estaba en su oficina cuando noto que ya eran las once de la mañana y tenía que ir a desayunar con su amado, apagó su computadora tomo su maletín y salió de su oficina.
- Lau, cualquier cosa me llamas ¿si? -
- Claro domik, vete sin pendiente, disfruta a tu prometido - dijo gritandole un ojo y dominik solo respondió con una sonrisa.
Llegó al lobby de la oficina, saco sus llaves y entro a su auto, arranco y emprendió camino a el restaurante donde desayunaron, antes de que llegar al restaurante hizo una pequeña parada en una tienda de relojes caros, en el cual compro un costoso obsequio para su prometido, después continuo su viajé a el restaurante, al momento de llegar se arregló un poco y bajo del auto, caminó a la entrada donde estaba una señorita.
- Buenos días ya tiene una reservación? - dijo amablemente la mujer, que sostenía una tableta.
- Si a nombre de Valentín García -
La chica busco en su tableta el nombre.
- ¡Ah sí claro! Pase, ya lo están esperando - lo guío a la mesa donde lo esperaba su amado.
- ¡¡Mi amor!! - dijo dominik mientras Valentin se levantó de su mesa a recibirlo con un beso
- mi cielo, pasa toma asiento ya pedí el desayuno -
- antes de todo... Te tengo un pequeño detalle... - dijo con nervios, ocultando tras su espalda el obsequio