Dominik entró a su casa después de que Valentín lo dejará ahí.
Dominik cerro la puerta tras de el, camino un poco por el recibidor.
- ¡Mi niño!, ¿cómo te fue hoy? - dijo sonriente limpiando sus manos en su mandil.
- Mmm.. Bien Nana solo... - De repente escucho voces que provenían de la sala el caminó a la sala a ver qué estaba pasando su Nana lo siguió, abrió la puerta de la sala, entró y vio a su tío y a su tía hablando, el señor muy alterado.
- ¿Qué pasó tía? - dijo confundido.
- ¡Vaya ya llegó el maricon! - dijo su tío gritandole a Dominik.
Su Nana muy molesta empujó levemente a Dominik para pasar a la sala y exclamar.
- ¡¿Quien se cree usted para llamarle así a mi niño?! - dijo muy molesta casi gritando.
- "su niño" que ridícula - dijo despotamente.
Su Nana se acercó al señor pero Dominik la detuvo.
- Tía... ¿A qué vino mi tío? - dijo nervioso.
Su tío no dejado hablar en toda la conversación a doña luz y mucho menos en ese momento.
- Vine a preguntar ¡¿por qué?! Por qué Dejo que un ¡puto! Se criara en la familia! - dijo poniéndose a centímetros de la cara de Dominik.
- ¡Eduardo! ¡BASTA! - dijo doña luz.
- A mí sobrino lo respetas, ¡está es su casa! -
Dijo doña luz levantándose del sillón muy molesta.
- ¡Pero luz! ¡¿Cómo se te ocurre?! Es un Beltrán - dijo gritando.
Los ojos de Dominik empezaron a cristalizarse.
- ¡Vaya! Ya va a llorar la niñita - dijo riéndose y burlándose.
- Basta Tío... - dijo bajando la cabeza.
Don Eduardo lo jalo de la camisa levantando un poco a Dominik del suelo.
- ¡suelte a mi niño! - dijo su Nana forzejenado con ayuda de su tía.
- Mira maricon tu boda no se va a realizar no vas a ridiculizar el apellido Beltrán maldito puto! - la cara del señor se volteó gracias a la cachetada que le porciono Dominik.
Todo se quedó en silencio, los ojos llorosos de Dominik observando lo que hizo.
- Yo... Lo siento... - dijo jugando con sus manos entre si nervioso, sus ojos llorosos y sintiendo culpa.
Su tio se levantó molesto dispuesto a golpear a dominik pero su tía luz se interpuso.
- ¡No Eduardo! Fuera de aquí! A mí sobrino lo dejas en paz! lárgate. -
dijo señalando la puerta, doña Ana que abrazaba a Dominik se levantó y grito en la cara de el señor Eduardo.
- ¡Fuera! ¡Larguse! - dijo golpeando el pecho del señor.
- Estúpidas... Por eso el maricon es como es - dijo con burla y salió de la casa.
Dominik se quedo ahí en la sala reflexionando todo lo sucedido.
Unos brazos cálidos abrazaron su espalda era su Nana y su tía.
- Ya mi niño... Shh... - dijo acariciando su espalda.
- sí corazón... Tu tío no sabe lo que dice... Tu se tranquilo ya casi es tu boda... -
Dominik las abrazó sintiéndose humillado, denigrado sin valor pero sintiendo el apoyo y amor de su familia.
Tiempo después de varias citas Dominik y Valentín de planeación para la boda, todo ya listo faltando un día para la gran boda Valentín y Dominik estaban en su departamento ya despidiendose habían cenado ahí mismo.
- Nos vemos mi prometido - dijo Valentín muy cariñoso y acomodando el cabello de Dominik.
- Nos vemos mi amor - soltó una risita tierna.
- Te amo... Nos vemos mañana - sonrió y lo miro a los ojos.
Valentín no pudo resistir besar a Dominik un beso lleno de amor.
- Adiós futuro esposo- dijo Dominik saliendo de su departamento.
Valentín solto una risa estúpida de amor ya varias veces había soltado esa risa tonta pero negándose a aceptar que le empezó a gustar dominik.
- No... Esas mierdas no! Yo maricon ni de broma - dijo estresado y frustrado.
Camino moelsto a su baño a limpiarse el beso, se echó agua en la cara y gruño frustrado ya hace días sentía esa frustración.
- Ahg! No mierda no!! - goleó el lavabo - respiro frustrado mirándose al espejo.
En ese momento tocaron el timbre y pensó que era Dominik seguramente olvidó algo se limpió la cara y abrió la puerta, era Isabella con un vestido rojo súper escotado, muy pegado y bañada en loción.
- Hola guapo, ¿creías que te dejaría sin tu despedida de soltero? - dijo entrando con su caminar sexy.
- Isabella yo - dijo Valentín sin poder hablar por qué fue interrumpido por la acción de Isabella.
Isabella lo beso sin aviso desabrochando su camisa abotonada. Beso su cuello desesperada ya tenía mucho que tenían intimidad ellos dos.
- Isabella ¡para! ¡No quiero! - dijo molesto aventando ligeramente a Isabella.
- ¿Qué te pasa? ¡¿Eh?! Acaso te revolcaste con Dominik y por eso no quieres hacerlo conmigo?! - dijo molesta.
- No Isabella pero no tengo ganas! Y ya. - dijo moelsto.
- ¿Ya te enamoraste de mi hermanito? - dijo molesta.
- No claro que no ya te dije que no soy gay! - dijo moelsto.
- Bueno ya... No hagamos nada! Pero al menos acordemos a qué hora nos vamos a ir al aeropuerto? - dijo Isabella sonriendo.
- Pues temprano despues de la boda - dijo dudando en ese momento.
- Está bien pero que no se olvide que quiero ver cómo humillas a mi hermanito en el altar! -
Al día siguiente en la mansión de Dominik todos los meseros, los asistentes organizaban todos en el gran jardín, el arco nupcial y las mesas todo.
Dominik veía todo desde la ventana el, su Nana y su tía estaban en su habitación ayudándole a arreglarse.
- Ay mi Niño te estás viendo hermoso tu cabello hoy se ajustó a la perfección - su cabello en corte de librito castaño limpió y sedoso.
- Bueno hijo ahora sí ponte el traje! Ay te vas a ver guapísimo! - empezaron a ayudarle todos empezaron a arreglarse.
- Bueno hijo te dejamos para que te cambies te esperamos abajo - dijeron emocionada ellas ya vestidas con vestidos de gala.
Ya había personas sentadas en las mesas otras en las sillas que guiaban al arco nupcial decorado con flores blancas y decoración organica madera y unos pequeños escalones.