Capítulo 46
La mujer de la fotografía
Marla seguía mirando la fotografía.
No podía apartar los ojos de ella.
Su madre estaba allí, junto a la familia De Luca.
Y nadie parecía dispuesto a explicarle por qué.
—¿Qué significa que mi madre comenzó todo esto? —preguntó finalmente.
Vittorio no respondió de inmediato.
Alessandro dio un paso hacia él.
—Habla.
—Tu madre y la madre de Marla se conocían desde mucho antes de que ustedes nacieran.
Marla frunció el ceño.
—Eso ya lo entendí.
—Pero no eran simplemente amigas.
—¿Entonces qué eran?
Vittorio miró a Alessandro.
—Socias.
Marla parpadeó.
—¿Socias en qué?
—En algo que tu madre intentó destruir cuando descubrió lo que realmente estaba ocurriendo.
Alessandro apretó la mandíbula.
—¿La organización?
Vittorio asintió.
—Parte de ella.
Marla miró nuevamente la fotografía.
—Mi mamá no tenía nada que ver con ese mundo.
—Eso es lo que quisieron que creyeras.
Marla negó lentamente.
—No.
Se llevó una mano al pecho.
—Yo conocí a mi madre. Sé cómo era.
Vittorio la observó con seriedad.
—Conociste a la mujer que decidió convertirse en tu madre. No a la mujer que fue antes.
El comentario la dejó sin palabras.
Alessandro inmediatamente tomó su mano.
—No tienes que escuchar esto sola.
Marla lo miró.
—No estoy sola.
Intentó sonreír.
—Aunque mi árbol genealógico está empezando a parecer una serie de televisión.
Alessandro soltó una pequeña risa.
—Lo sé.
—Y todavía no entiendo quién es el bueno.
—Yo tampoco.
—Perfecto. Estamos avanzando muchísimo.
Vittorio negó con la cabeza, casi divertido.
—Tu madre tenía exactamente ese humor.
Marla dejó de sonreír.
—¿En serio?
—Sí.
Por primera vez, escuchar algo así sobre su madre no le produjo miedo.
Le produjo curiosidad.
—Quiero saberlo todo.
Vittorio abrió un segundo sobre.
Dentro había varias cartas.
—Tu madre dejó esto para ti.
Marla se quedó inmóvil.
—¿Para mí?
—Nunca pude entregártelo.
Alessandro miró las cartas.
—¿Por qué ahora?
Vittorio respondió:
—Porque Gabriel ya sabe que ustedes descubrieron la verdad.
Marla tomó el sobre con manos temblorosas.
Había una sola carta encima.
En el frente, escrito a mano, aparecía su nombre.
Para Marla, cuando finalmente conozca la verdad.
Marla respiró profundamente.
—No sé si quiero abrirla.
Alessandro acarició suavemente sus dedos.
—No tienes que hacerlo ahora.
Ella lo miró.
—Sí tengo.
—¿Por qué?
Marla sostuvo la carta contra su pecho.
—Porque llevo toda mi vida pensando que conocía la historia de mi familia.
Miró a Alessandro.
—Y quiero saber quién era realmente mi madre.
Abrió el sobre.
La primera línea hizo que sus ojos se llenaran de lágrimas.
«Mi niña, si estás leyendo esto, significa que ya no pude protegerte de la verdad.»
Marla se quedó completamente quieta.
Alessandro la abrazó por los hombros.
Ella continuó leyendo.
«Nunca quise que conocieras este mundo. Por eso me alejé de él. Por eso intenté borrar cada huella.»
Una lágrima recorrió la mejilla de Marla.
—Mamá...
Siguió.
«Pero hay una cosa que debes saber. La familia De Luca no destruyó nuestra vida. Alguien dentro de nuestra propia familia lo hizo.»
Alessandro levantó la mirada.
—¿Nuestra familia?
Marla continuó leyendo.
La última frase estaba escrita con una tinta diferente.
«No confíes en la persona que se presente como tu protector. Él fue quien me obligó a desaparecer.»
Marla dejó caer la carta.
El silencio fue absoluto.
Alessandro la miró.
—Marla...
Ella levantó lentamente la mirada.
—Hay alguien que lleva años protegiéndome.
Vittorio palideció.
—¿Quién?
Marla respondió:
—No lo sé.
Entonces su teléfono vibró.
Un mensaje apareció en la pantalla.
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Editado: 04.09.2026